Los mejores CRM para autónomos y negocios de una persona

Siete CRM comparados con precio real para trabajar solo. Cuál elegir según cómo vendes tú, y el que uso yo con sus pegas incluidas.

Casi todo lo que se escribe sobre CRM está pensado para equipos comerciales de doce personas con un jefe de ventas mirando un panel.

Tú eres uno. Vendes, entregas, facturas y contestas los correos. Y lo que necesitas no es un embudo con siete etapas y ponderación de probabilidad: necesitas acordarte de que hace tres semanas alguien te preguntó por un presupuesto y no le has vuelto a escribir.

Eso es lo que rompe un negocio de una persona. No la falta de leads. El olvido.

He probado unos cuantos, unos meses cada uno, con contactos reales. Aquí van los siete que tienen sentido para trabajar solo, con lo que cuestan de verdad.

¿Qué CRM le sirve a un autónomo?

| Herramienta | Para quién | Precio real | Límite | Veredicto | |---|---|---|---|---| | folk | Quien vende por relación y vive en el correo y LinkedIn | Plan de entrada por debajo de los 25 euros al mes por usuario | El plan barato limita contactos enriquecidos y algunas automatizaciones | El más agradable de usar solo | | Attio | Quien quiere algo moderno y flexible sin montarlo desde cero | Hay plan gratuito real. Los de pago arrancan sobre los 30 dólares | La flexibilidad se paga en decisiones: hay que configurarlo | El mejor equilibrio entre potencia y diseño | | Pipedrive | Quien tiene un proceso de venta con etapas de verdad | Desde unos 15 euros al mes por usuario en el plan básico | Lo bueno está en planes altos. Cobra por usuario, aunque solo seas tú | El más clásico y el que menos te sorprende | | HubSpot | Quien quiere empezar gratis y no pagar nada durante meses | Gratis con límites generosos. El salto al pago es un salto grande | Cuando quieres una función concreta, casi siempre está en el plan caro | Perfecto para empezar, incómodo para crecer | | Airtable | Quien quiere el CRM a su medida y no le importa montarlo | Gratis con registros limitados. Planes de equipo desde unos 20 dólares | No es un CRM, es una base de datos con cara de CRM. Recordatorios y seguimiento te los montas tú | Gana si tu proceso es raro | | Notion | Quien ya tiene ahí dentro toda su vida | Prácticamente gratis para uso individual | Se degrada rápido en cuanto pasas de doscientos contactos | Vale para empezar, no para vivir | | Streak | Quien no quiere salir nunca de Gmail | Gratis para uso personal. Los planes de pago rondan los 15 dólares | Vive dentro del correo, con lo bueno y lo malo de eso | El de menor fricción si tu venta es por email |

Los precios cambian a menudo. Comprueba en la web oficial antes de contratar nada.

El error de elegir por funciones

Cuando comparas CRM por lista de funciones, todos ganan. Todos tienen contactos, empresas, oportunidades, notas, recordatorios, campos personalizados, vistas y un móvil.

La pregunta útil es otra: ¿dónde ocurre tu venta?

Si tu venta ocurre en el correo, quieres algo que viva en el correo. Si ocurre en LinkedIn y en llamadas, quieres algo que capture contactos de LinkedIn sin copiar y pegar. Si ocurre en formularios de tu web, quieres algo que reciba ese formulario sin intermediarios.

Elegir por dónde ocurre la venta acierta casi siempre. Elegir por número de funciones no acierta nunca, porque lo que te va a hacer abandonar el CRM no es que le falte una función. Es que meter los datos te da pereza.

¿Y cuál uso yo?

Acabé montándome el mío. Y no lo digo como presumiendo, lo digo porque tiene pegas reales que te interesan más que los aciertos.

Lo monté con Claude Code dentro del panel donde ya tenía las demás herramientas del negocio: contactos, empresas, notas, seguimiento y poco más. Tardé bastante menos de lo que la gente imagina, porque un CRM para una persona es una base de datos con cuatro pantallas encima.

Lo bueno: hace exactamente lo que quiero y nada más. Sin campos que no uso, sin funciones que estorban, sin pagar por asientos.

Lo malo, y esto es honesto: no tengo aplicación móvil decente, no tengo integración nativa con nada y cuando quiero conectar algo nuevo me toca hacerlo a mano. Cuando estoy fuera y quiero apuntar algo, acabo mandándome un mensaje a mí mismo como un animal.

Si tu negocio depende de apuntar cosas mientras andas por la calle, no hagas lo que hice yo. Coge folk o Attio y a otra cosa.

¿Merece la pena un CRM si vendes poco?

Depende de una cosa: si tus operaciones tardan en cerrarse.

Si vendes algo que se compra el mismo día que te conocen, no necesitas CRM. Necesitas una web que venda y una hoja donde apuntar quién ha comprado.

Si vendes algo que tarda semanas, con dos o tres conversaciones por medio, entonces sí. Ahí el dinero no se pierde en la primera conversación: se pierde en la tercera, la que nunca ocurre porque a nadie le tocó acordarse.

Esa distinción la tengo desarrollada en CRM contra hoja de cálculo, con el punto exacto donde la hoja deja de servir. Y si lo que quieres es empezar sin pagar, tengo un repaso solo de los CRM gratis para empezar.

Lo que se te va a atascar en cualquiera de ellos

Lo primero, meter los datos antiguos. Tienes contactos en el correo, en el móvil, en LinkedIn y en una hoja de hace dos años. Importar eso limpio es medio día de trabajo aburrido, y es el momento donde la mayoría abandona antes de empezar.

Consejo: no importes todo. Importa los cincuenta contactos con los que has hablado en el último año y deja el resto en el archivo antiguo. Nadie ha cerrado una venta gracias a un contacto de 2019.

Lo segundo, la costumbre. Un CRM funciona si lo actualizas al terminar cada conversación, no si te sientas el domingo a ponerlo al día. Y actualizarlo al momento requiere que la herramienta esté abierta donde tú trabajas.

Por eso insisto tanto en dónde ocurre tu venta. No es un detalle de comodidad: es lo que decide si dentro de dos meses el CRM sigue vivo o es una pestaña que no abres.

Y lo tercero, los campos. Vas a querer añadir campos personalizados para todo. Aguanta la tentación un mes. Casi todos los que crees el primer día no los rellenas después, y una ficha con quince campos vacíos da más pereza que una con cuatro llenos.

Mi recomendación por perfil

Si vendes servicios por relación y tu día es correo y LinkedIn: folk. Es el que menos te va a costar mantener al día, y ese es el criterio que importa.

Si tienes un proceso comercial con etapas claras y quieres ver el embudo: Pipedrive. Aburrido y fiable, que en herramientas de trabajo es un cumplido.

Si quieres empezar hoy sin pagar y ya decidirás: HubSpot gratis. Sabiendo que el día que quieras crecer, la factura pega un salto.

Si tu proceso es raro y ninguna herramienta encaja: Airtable, y móntalo a tu manera. Antes de eso, léete cómo pienso las bases de datos y el CRM sin código, porque la estructura que le pongas dentro importa más que la herramienta.

¿Y ahora qué?

Haz una prueba tonta antes de contratar nada. Coge tus últimos veinte contactos reales, los que tengas en la cabeza, en el correo o en una libreta, y métete a mano en la herramienta que estés valorando.

Veinte contactos. Media hora.

Si al terminar te apetece seguir metiendo, esa es tu herramienta. Si a los ocho ya estás mirando el móvil, no lo va a arreglar el plan de pago.

Algunos enlaces de este artículo son de afiliado: si contratas la herramienta, me llevo una comisión sin que a ti te cueste más.

Montar el sistema que hace que tu negocio de una persona no dependa de tu memoria es exactamente lo que trabajo en Yo SA.

Ver el curso Yo SA

Relacionado

Sigue leyendo