Los mejores CRM para autónomos y negocios de una persona

Siete CRM comparados con precio real para trabajar solo. Cuál elegir según cómo vendes tú, y el que uso yo con sus pegas incluidas.

Casi todo lo que se escribe sobre CRM está pensado para equipos comerciales de doce personas con un jefe de ventas mirando un panel.

Tú eres uno. Vendes, entregas, facturas y contestas los correos. Y lo que necesitas no es un embudo con siete etapas y ponderación de probabilidad: necesitas acordarte de que hace tres semanas alguien te preguntó por un presupuesto y no le has vuelto a escribir.

Eso es lo que rompe un negocio de una persona. No la falta de leads. El olvido.

He probado unos cuantos, unos meses cada uno, con contactos reales. Aquí van los siete que tienen sentido para trabajar solo, con lo que cuestan de verdad.

¿Qué CRM le sirve a un autónomo?

HerramientaPara quiénPrecio realLímiteVeredicto
folk (enlace de afiliado: así me ayudas a seguir creando contenido)Quien vende por relación y vive en el correo y LinkedInSin plan gratis: 14 días de prueba y luego desde 22 euros por usuario y mes con pago anualEl plan barato limita contactos enriquecidos y algunas automatizacionesEl más agradable de usar solo
AttioQuien quiere algo moderno y flexible sin montarlo desde ceroHay plan gratuito real. Los de pago arrancan sobre los 30 dólaresLa flexibilidad se paga en decisiones: hay que configurarloEl mejor equilibrio entre potencia y diseño
PipedriveQuien tiene un proceso de venta con etapas de verdadDesde unos 15 euros al mes por usuario en el plan básicoLo bueno está en planes altos. Cobra por usuario, aunque solo seas túEl más clásico y el que menos te sorprende
HubSpotQuien quiere empezar gratis y no pagar nada durante mesesGratis con límites generosos. El salto al pago es un salto grandeCuando quieres una función concreta, casi siempre está en el plan caroPerfecto para empezar, incómodo para crecer
AirtableQuien quiere el CRM a su medida y no le importa montarloGratis con registros limitados. Planes de equipo desde unos 20 dólaresNo es un CRM, es una base de datos con cara de CRM. Recordatorios y seguimiento te los montas túGana si tu proceso es raro
NotionQuien ya tiene ahí dentro toda su vidaPrácticamente gratis para uso individualSe degrada rápido en cuanto pasas de doscientos contactosVale para empezar, no para vivir
StreakQuien no quiere salir nunca de GmailGratis para uso personal. Los planes de pago rondan los 15 dólaresVive dentro del correo, con lo bueno y lo malo de esoEl de menor fricción si tu venta es por email

Los precios cambian a menudo. Comprueba en la web oficial antes de contratar nada.

El error de elegir por funciones

Cuando comparas CRM por lista de funciones, todos ganan. Todos tienen contactos, empresas, oportunidades, notas, recordatorios, campos personalizados, vistas y un móvil.

La pregunta útil es otra: ¿dónde ocurre tu venta?

Si tu venta ocurre en el correo, quieres algo que viva en el correo. Si ocurre en LinkedIn y en llamadas, quieres algo que capture contactos de LinkedIn sin copiar y pegar. Si ocurre en formularios de tu web, quieres algo que reciba ese formulario sin intermediarios.

Elegir por dónde ocurre la venta acierta casi siempre. Elegir por número de funciones no acierta nunca, porque lo que te va a hacer abandonar el CRM no es que le falte una función. Es que meter los datos te da pereza.

¿Y cuál uso yo?

Acabé montándome el mío. Y no lo digo como presumiendo, lo digo porque tiene pegas reales que te interesan más que los aciertos.

Lo monté con Claude Code dentro del panel donde ya tenía las demás herramientas del negocio: contactos, empresas, notas, seguimiento y poco más. Tardé bastante menos de lo que la gente imagina, porque un CRM para una persona es una base de datos con cuatro pantallas encima.

Lo bueno: hace exactamente lo que quiero y nada más. Sin campos que no uso, sin funciones que estorban, sin pagar por asientos.

Lo malo, y esto es honesto: no tengo aplicación móvil decente, no tengo integración nativa con nada y cuando quiero conectar algo nuevo me toca hacerlo a mano. Cuando estoy fuera y quiero apuntar algo, acabo mandándome un mensaje a mí mismo como un animal.

Si tu negocio depende de apuntar cosas mientras andas por la calle, no hagas lo que hice yo. Coge folk o Attio y a otra cosa.

¿Merece la pena un CRM si vendes poco?

Depende de una cosa: si tus operaciones tardan en cerrarse.

Si vendes algo que se compra el mismo día que te conocen, no necesitas CRM. Necesitas una web que venda y una hoja donde apuntar quién ha comprado.

Si vendes algo que tarda semanas, con dos o tres conversaciones por medio, entonces sí. Ahí el dinero no se pierde en la primera conversación: se pierde en la tercera, la que nunca ocurre porque a nadie le tocó acordarse.

Esa distinción la tengo desarrollada en CRM contra hoja de cálculo, con el punto exacto donde la hoja deja de servir. Y si lo que quieres es empezar sin pagar, tengo un repaso solo de los CRM gratis para empezar.

Lo que se te va a atascar en cualquiera de ellos

Lo primero, meter los datos antiguos. Tienes contactos en el correo, en el móvil, en LinkedIn y en una hoja de hace dos años. Importar eso limpio es medio día de trabajo aburrido, y es el momento donde la mayoría abandona antes de empezar.

Consejo: no importes todo. Importa los cincuenta contactos con los que has hablado en el último año y deja el resto en el archivo antiguo. Nadie ha cerrado una venta gracias a un contacto de 2019.

Lo segundo, la costumbre. Un CRM funciona si lo actualizas al terminar cada conversación, no si te sientas el domingo a ponerlo al día. Y actualizarlo al momento requiere que la herramienta esté abierta donde tú trabajas.

Por eso insisto tanto en dónde ocurre tu venta. No es un detalle de comodidad: es lo que decide si dentro de dos meses el CRM sigue vivo o es una pestaña que no abres.

Y lo tercero, los campos. Vas a querer añadir campos personalizados para todo. Aguanta la tentación un mes. Casi todos los que crees el primer día no los rellenas después, y una ficha con quince campos vacíos da más pereza que una con cuatro llenos.

Mi recomendación por perfil

Si vendes servicios por relación y tu día es correo y LinkedIn: folk. Es el que menos te va a costar mantener al día, y ese es el criterio que importa.

Si tienes un proceso comercial con etapas claras y quieres ver el embudo: Pipedrive. Aburrido y fiable, que en herramientas de trabajo es un cumplido.

Si quieres empezar hoy sin pagar y ya decidirás: HubSpot gratis. Sabiendo que el día que quieras crecer, la factura pega un salto.

Si tu proceso es raro y ninguna herramienta encaja: Airtable, y móntalo a tu manera. Antes de eso, léete cómo pienso las bases de datos y el CRM sin código, porque la estructura que le pongas dentro importa más que la herramienta.

¿Y ahora qué?

Haz una prueba tonta antes de contratar nada. Coge tus últimos veinte contactos reales, los que tengas en la cabeza, en el correo o en una libreta, y métete a mano en la herramienta que estés valorando.

Veinte contactos. Media hora.

Si al terminar te apetece seguir metiendo, esa es tu herramienta. Si a los ocho ya estás mirando el móvil, no lo va a arreglar el plan de pago. Montar el sistema que hace que tu negocio de una persona no dependa de tu memoria es exactamente lo que trabajo en Yo SA.

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