Matar un producto que amas es la decisión más difícil de tu carrera

Has puesto meses de trabajo, noches sin dormir y parte de tu identidad en ese producto. Y ahora tienes que matarlo. Así se hace.

Llevas 8 meses trabajando en ese producto. Has pasado noches enteras dandole forma. Has cancelado planes con amigos por pulir detalles. Has invertido dinero que no tenias en herramientas, diseno, publicidad.

Y no funciona.

No es que vaya mal. Es que no funciona. Los numeros no mienten. Las ventas no llegan. El mercado te ha dicho que no, pero no con palabras, sino con silencio. Que es peor.

Y ahora tienes que tomar la decision mas dificil de tu carrera: matarlo.

¿Por que cuesta tanto cerrar algo que no funciona?

Porque no es un producto. Es una extension de ti.

Cuando emprendes, especialmente solo, tu producto se convierte en tu identidad. "Soy el fundador de X". Lo pones en tu bio de LinkedIn. Lo cuentas en cenas. Tu madre ya lo explica a sus amigas a su manera. Y de repente cerrar ese producto no es una decision de negocio. Es una crisis de identidad.

Ademas esta la falacia del coste hundido. Has metido 8 meses y 4.000 euros. Tu cerebro te dice que si paras ahora, todo eso habra sido para nada. Asi que sigues metiendo tiempo y dinero en algo que ya esta muerto, solo para no admitir que los 8 meses anteriores fueron un error.

No fueron un error. Fueron aprendizaje. Pero tu cerebro no lo ve asi cuando tiene la cuenta a 200 euros y un producto que no vende.

Las senales que ignoras porque no quieres verlas

Las ventas llevan 3 meses estancadas. No bajando. Estancadas. Que es peor porque te permite engantarte: "no va mal, simplemente no ha despegado todavia".

Los clientes que tienes no refieren a nadie. Si tu producto fuera bueno de verdad, hablarian de el. El silencio es la peor resena.

Cada vez dedicas mas tiempo a marketing y menos a mejorar el producto. Eso significa que el problema no es la visibilidad. Es el producto.

Y la senal definitiva: tu ya no crees en el. Pero sigues porque parar da mas miedo que continuar.

Como mate mi primer producto

Mi primera empresa de software. La monte a los 22. Le meti todo. Tiempo, dinero que no tenia, relaciones que descuide, salud que sacrifice.

No funcionaba. Lo supe a los 6 meses. Tarde 18 mas en aceptarlo.

Mi padre tuvo que llamar a mis clientes

El dia que por fin lo mate, senti tres cosas en este orden: alivio, duelo, y claridad. El alivio de dejar de cargar con algo muerto. El duelo de perder una parte de tu identidad. Y la claridad de, por primera vez en meses, poder pensar en otra cosa.

El protocolo para matar un producto sin destrozarte

Primero: separalo de ti. Tu negocio no eres tu. Es algo que has construido. Puedes construir otra cosa. Tu sigues aqui.

Segundo: pon numeros, no sentimientos. Define de antemano que metricas justificarian cerrarlo. Si las ventas no llegan a X en Y meses, se cierra. Sin negociacion emocional. Los numeros no tienen ego.

Tercero: hazlo rapido. Cuando tomas la decision, ejecutala en dias, no en meses. Cuanto mas tiempo tardas en cerrar, mas energia desperdicias en un proyecto zombie.

Cuarto: extrae el aprendizaje. Que funciono. Que no. Que harias diferente. Escribe un post-mortem de una pagina. No para fustigarte. Para que el siguiente producto nazca con menos errores.

Y quinto: date una semana. Una semana de no empezar nada nuevo. Tu cerebro va a querer lanzarse a la siguiente idea inmediatamente para tapar el dolor. Resistete. Deja que el duelo pase. La siguiente idea sera mejor si nace desde la claridad y no desde la huida.

La paradoja del emprendedor

Los mejores emprendedores que conozco no son los que nunca han matado un producto. Son los que lo han hecho varias veces y han vuelto a empezar con todo lo aprendido.

Matar un producto no es fracasar. Es decidir conscientemente donde pones tu energia limitada. Y eso, ironicamente, es la decision mas empresarial que puedes tomar.

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