Las plantillas no te limitan. La ausencia de plantillas es lo que te tiene atascado

Las plantillas en el negocio no son la muerte de la creatividad ni el fin de la personalización. Son la estructura que te permite ser creativo donde.

Hay gente que reacciona a la palabra "plantilla" como si fuera un insulto.

Como si tener un template para algo en tu negocio significara que no te importa lo suficiente, que eres un robot, que estás tratando a tus clientes como números en una hoja de cálculo. Y esa gente suele ser la misma que lleva tres horas escribiendo el mismo email que ya ha escrito cincuenta veces antes, convencida de que esta vez tiene que ser diferente porque este cliente es único.

El cliente es único. El email de confirmación de cita no tiene por qué serlo.

¿Qué es realmente una plantilla?

Es una decisión que ya tomaste y que no tienes que volver a tomar.

Cuando escribes una plantilla de email, lo que estás haciendo es capturar el mejor pensamiento que has tenido sobre ese tema en un momento en que tenías claridad y energía, para no tener que volver a pensar cuando no tengas ninguna de las dos cosas.

Es como preparar la comida el domingo para la semana. No porque el lunes no seas capaz de cocinar. Sino porque el lunes a las 2 del mediodía, con tres reuniones encima y un cliente que se ha vuelto loco, no quieres tener que decidir qué comes. Quieres que ya esté decidido.

Las plantillas hacen eso por tu negocio. Capturan el pensamiento de tu mejor versión para que tu versión de un martes difícil pueda seguir funcionando a buen nivel.

¿Por qué la gente cree que las plantillas limitan la creatividad?

Porque confunden los medios con los fines.

La creatividad y la originalidad que aportas a tu negocio no están en si el email de bienvenida es original o no. Están en la solución que diseñas para el problema del cliente, en la perspectiva que tienes cuando analizas su situación, en el criterio que aplicas cuando algo no está funcionando.

Eso no se puede plantillar. Ni debería.

Pero el proceso de facturación sí. El seguimiento de proyectos sí. El onboarding de clientes nuevos sí. La respuesta a preguntas frecuentes, sí. Todo lo que es estructura, repetible y predecible: sí.

Y cuando tienes ese andamiaje construido, tienes más energía disponible para lo que no se puede automatizar. Para lo que genuinamente requiere tu presencia y tu criterio.

Con TDAH esto es casi una cuestión de supervivencia. Nuestro cerebro necesita más energía que la media para arrancar cada tarea nueva. Si cada email es una tarea nueva porque no hay plantilla, cada email es una fricción. Si hay plantilla, la fricción desaparece y la energía va al contenido real.

¿Qué tipo de plantillas tienen más impacto inmediato?

Las de situaciones que se repiten con más frecuencia y que actualmente te cuestan tiempo o energía desproporcionada.

Para la mayoría de los negocios de servicios, las más útiles son las plantillas de propuesta, las de seguimiento de propuesta sin respuesta, las de entrega de trabajo, las de gestión de cambios en el alcance y las de respuesta a solicitudes de descuento.

Si tienes un producto digital, las más útiles son las de respuesta a preguntas frecuentes de clientes, las de resolución de incidencias técnicas comunes, las de comunicación de actualizaciones y las de seguimiento de renovaciones.

No son plantillas porque no puedes escribir un buen email. Son plantillas porque ya escribiste el mejor email posible para esa situación y no tiene ningún sentido volver a escribirlo desde cero.

La clave está en que las plantillas no son estáticas. Las actualizas cuando encuentras una manera mejor de decir algo. Cuando una frase no está funcionando, la cambias. Cuando el proceso cambia, la plantilla cambia. Son documentos vivos, no piedras grabadas.

¿Cuándo sí tiene sentido no usar plantilla?

Cuando la situación es genuinamente única y lo que escribes importa de manera específica.

Una conversación difícil con un cliente importante. Una propuesta para un proyecto grande y complejo donde los detalles específicos cambian el contenido sustancialmente. Un email en respuesta a algo inesperado que no tiene precedente.

Esas situaciones merecen tu tiempo completo. Y precisamente porque merecen tu tiempo completo, el resto de cosas no deberían competir por él.

Como parte del sistema más amplio de procesos que aguantan cuando estás al mínimo, las plantillas son la capa más básica y más ignorada. El precio de no tenerlas es invisible porque se paga en pequeños incrementos de tiempo y energía cada día. Pero al año, es un coste enorme.

Emprender con TDAH es un deporte de riesgo en el que nadie te da manual.

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