Las 204 plantillas de Lovable: cuáles sirven para un negocio

Lovable tiene 204 plantillas de su comunidad. Te digo cuáles sirven para un negocio de verdad, qué cambiar y qué créditos gastas.

Lovable tiene doscientas cuatro plantillas hechas por su comunidad, filtradas hasta por profesión.

La mitad son juguetes bonitos. Estas son las que se parecen a algo que venderías.

¿Lovable tiene plantillas?

Sí. A fecha de septiembre de 2026, la galería de plantillas de Lovable (enlace de afiliado: así me ayudas a seguir creando contenido) devuelve 204 resultados.

El titular de la página es este: "Production-ready apps from the Lovable community". Y ahí está el matiz que se le escapa a casi todo el mundo. No son plantillas oficiales de Lovable. Son proyectos que ha subido gente que usa Lovable y que Lovable ha colocado en un escaparate.

Que algo esté en una galería no significa que alguien lo haya revisado.

O sea, "production-ready" ahí es una etiqueta de escaparate, no un sello de calidad. Lo digo en el primer minuto porque el resto del post depende de que lo tengas claro.

Dicho eso, la galería es útil. Mucho. Pero solo si dejas de mirarla como un catálogo de cosas terminadas y empiezas a mirarla como un catálogo de puntos de partida. Una plantilla no te ahorra el proyecto. Te ahorra la parte más aburrida del proyecto, que es la pantalla en blanco.

Si nunca has montado nada ahí, empieza por tu primera web con Lovable y vuelve luego. Este post asume que ya sabes cómo va la conversación con la IA.

¿Cómo está organizada la galería?

Hay dos categorías raíz: Websites y Apps. La distinción es más importante de lo que parece. Una web te la lee alguien. Una app la usa alguien. Y adaptar una cosa a la otra es más trabajo que empezar de cero.

Debajo hay 21 subcategorías: Portfolio, SaaS, Blog, Internal Tools, Dashboards, Editorial, Developer Tools, Music, Ecommerce, Product Management, Events, Project Management, Education, Services, Business Tools, Resume, Finance, Landing Page, Productivity, Lifestyle y Presentations.

Es un menú largo, y esa es justo la trampa. Con 21 opciones acabas paseando por el catálogo como quien pasea por Netflix un viernes. Cuarenta minutos mirando portadas y cero minutos construyendo.

¿Por qué el filtro por profesión es el que de verdad sirve?

Porque la galería tiene un segundo filtro que casi nadie toca: el de perfil. Founders, Marketers, Designers, Salespeople, Product managers, Operators, HR teams, Engineers, Educators, Students, Project managers, Community builders, Nonprofits, Media and publishers.

Mira la diferencia. Cuando filtras por tipo, filtras por lo que la cosa es. Un dashboard. Una landing. Un blog.

Cuando filtras por perfil, filtras por el problema que la cosa resuelve. Y tú no necesitas "un dashboard". Tú necesitas dejar de mandar el mismo Excel actualizado por correo cada lunes.

Yo lo he usado así y va mucho mejor: entras por tu perfil, te quedas con tres candidatas, y ya luego miras a qué categoría pertenecen. Al revés se pierde la tarde.

Las cinco que se parecen a algo que venderías

De las 204 he mirado a fondo cinco. No son "las mejores": son las que tienen forma de herramienta con la que alguien resolvería un problema de trabajo real.

Budget Expense Tracker

Para quien lleva las cuentas de algo pequeño y las lleva en una hoja de cálculo que ya no cabe en la pantalla. Un negocio de una persona, una asociación, el presupuesto de un evento.

Lo que hace bien es lo obvio y por eso funciona: meter gastos rápido y verlos agrupados sin tener que abrir Excel.

La pega es que un control de gastos sin usuarios ni permisos vale para ti solo. En cuanto sois dos, esa parte hay que construirla, y no es una tarde.

Lovable Slides

Presentaciones hechas desde la propia herramienta. Sirve para propuestas de cliente, materiales de formación y cualquier cosa que hoy resuelves en Google Slides a mano.

Lo bueno es el punto de partida visual. Lo malo, que la gente que va a recibir la presentación espera un PDF o un enlace que no se rompa, y ahí es donde importa mucho dónde publiques.

Si la vas a usar con clientes, esta es de las que más se benefician de tener dominio propio. Guárdate ese dato, que vuelve dentro de dos minutos.

Flashcard App

Tarjetas de repaso. La pongo aquí porque es el caballo de Troya de cualquiera que venda formación: un curso con tarjetas de repaso vale más que el mismo curso sin ellas, y montarlas a mano da una pereza infinita.

Lo que hace bien es la mecánica, que es simple y no falla.

La pega es que sin cuentas de usuario cada persona pierde su progreso al cerrar la pestaña. Eso convierte una app en un juguete. Es exactamente el tipo de cosa que hay que añadir antes de enseñársela a nadie.

AI Moodboard Canvas

Un tablero visual para juntar referencias. Diseñadores, gente de marca, cualquiera que trabaje con clientes que dicen "quiero algo moderno" y no saben explicar qué es moderno.

Funciona bien como pieza de una conversación comercial: le enseñas tres direcciones visuales y el cliente señala una.

La pega es que compite con herramientas gratuitas que la gente ya tiene abiertas. Solo vale la pena si lo personalizas con tu marca y tu proceso.

Supply Chain Simulator

La más rara de las cinco y la que más me interesa. Simula el movimiento de stock y sus cuellos de botella.

Lo que hace bien es enseñar un problema abstracto de forma visual, que es justo lo que se paga en formación y en consultoría.

La pega es que un simulador es tan bueno como sus supuestos, y los supuestos de otra persona no son los de tu sector. Aquí no adaptas la interfaz. Adaptas la lógica. Es la más cara de las cinco en trabajo real.

¿Cuántos créditos gasta partir de una plantilla?

Aquí toca ser honesto: Lovable no publica cuántos créditos cuesta remezclar una plantilla frente a empezar de cero. No he encontrado esa cifra en su documentación y no me la voy a inventar.

Lo que sí está publicado, y es lo que te va a condicionar, es el techo.

ConceptoFreePro (entrada)
Créditos de build al día55, sin tope mensual
Tope mensual de esos créditos30 al mesSin tope
Créditos de suscripciónNinguno100 al mes
Precio0 $25 $/mes, o 250 $ al año (21 $/mes)
Dominio propioNo
Editar el códigoNo
Descargar el códigoNo

Datos de la documentación oficial de Lovable, a fecha de septiembre de 2026. Los precios están en dólares.

Y ahora la parte incómoda. Partir de plantilla acerca el resultado, y por eso mismo te come el margen antes. Cuando empiezas de cero, los primeros créditos se van en montar el esqueleto y todavía no tienes nada que enseñar. Cuando partes de plantilla, tienes algo presentable en la primera sesión, y ahí es cuando aparecen las ganas de tocarlo todo: tu marca, tus campos, tus textos, tu lógica.

Treinta créditos al mes es un fin de semana largo. No es un negocio.

La plantilla te ahorra el arranque. Los créditos los necesitas para lo otro, que es adaptarla a tu negocio. Si ya has visto una plantilla que se parece a lo que quieres vender, abre la galería y remézclala con el plan Pro: en el momento en que quieras enseñarla en tu propio dominio, el plan gratis se acaba de todas formas.

¿Qué hay que cambiar siempre antes de usarla?

Da igual la plantilla. Estas cinco cosas hay que tocarlas siempre.

Los textos de relleno. Suena a chiste, pero he visto webs publicadas con el nombre del autor original todavía dentro.

Las cuentas de usuario. La mayoría de plantillas de la galería asumen un solo usuario. Si tu negocio necesita que la gente entre con su cuenta y encuentre sus datos, eso se construye.

Los datos de ejemplo. Vienen cargados y quedan monísimos en la demo. En producción son basura que confunde.

Los enlaces y los formularios. Comprueba a dónde va cada uno. En una plantilla heredada, un formulario puede estar mandando datos a ninguna parte.

Y el dominio. Una herramienta de trabajo alojada en una URL genérica no la usa nadie dos veces. Si es para un cliente, esto no es opcional, y ahí conviene leer cómo montar una web de cliente combinando Lovable y Claude Code antes de prometer fechas.

Una plantilla de la comunidad no está auditada

Lo repito porque es lo único de este post que te puede costar dinero.

Nadie ha revisado esas 204 plantillas línea a línea. No sabes qué permisos pide, qué guarda, ni cómo trata los datos que le metas. Para un tablero de referencias visuales da igual. Para algo donde entren datos de clientes, correos, facturas o cualquier cosa personal, no da igual en absoluto.

Mi regla es sencilla: la plantilla decide el aspecto, tú decides los datos. Todo lo que toque información de personas se revisa o se rehace.

Y si el proyecto es serio de verdad, esa revisión ya no es trabajo de una galería. Es trabajo de picar código con una IA al lado, que es otra liga y la explico en crear apps sin programar.

¿A quién le compensa tirar de plantilla?

Te compensa si tienes clara la idea, quieres verla en pantalla esta semana y tu objetivo es enseñársela a alguien para que te diga si es una tontería o no.

No te compensa si lo que buscas es una herramienta que vas a mantener dos años. Ahí la plantilla es una hipoteca: heredas decisiones que no entiendes, y el día que algo se rompa no sabrás por dónde empezar.

Yo lo uso como lo que es, un acelerador del arranque. Lo que llevo a producción lo construyo entendiendo cada pieza, porque cuando algo se cae un domingo por la noche, "es que venía así de la plantilla" no arregla nada.

Si lo que quieres es dejar de depender de lo que otro dejó a medias y montarte tú la web entera entendiendo lo que hay debajo, eso es exactamente lo que enseño en el curso de crear tu web con Claude Code.

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