¿Cuándo le cuentas a alguien que tienes TDAH? La primera cita y después

Explicar tu TDAH en una cita es una de las preguntas que más me hacen. No hay una respuesta perfecta, pero hay criterios que ayudan a decidir cuándo y cómo.

La pregunta llega siempre más o menos igual.

"¿Y cuándo se lo digo? ¿En la primera cita? ¿Después de tres meses? ¿Nunca?"

Si tienes TDAH y estás empezando a salir con alguien, este dilema ya lo conoces. Porque no es un dilema pequeño. Tiene capas.

Cuándo lo cuentas afecta cómo lo reciben. Cómo lo recibes tú si no reaccionan bien. Qué información das al principio y qué guardas para más adelante cuando ya se puede ver en contexto. Y encima tienes que calibrar todo eso mientras tu cerebro TDAH procesa diez cosas a la vez y tu ansiedad social ya está trabajando horas extra.

¿Tienes que contarlo en la primera cita?

No.

En la primera cita no debes nada a nadie. No tienes que dar un dossier médico al alguien que acabas de conocer. El TDAH es información tuya, de tu vida, y la compartes cuando tú decides que tiene sentido.

Dicho esto, hay razones por las que algunas personas lo cuentan pronto, incluso en las primeras citas, y razones por las que otras esperan semanas o meses. Ninguna es la correcta universalmente.

Lo que sí es una señal de que el TDAH es relevante es cuando empieza a aparecer en la convivencia real. Cuando llegas tarde y tienes que explicar por qué. Cuando cancelas planes de última hora porque tu cerebro dijo que no. Cuando en una conversación te fuiste por tres ramas y perdiste el hilo y la otra persona tiene cara de no entender muy bien qué pasó.

En ese punto, el TDAH ya está en la relación aunque no lo hayas nombrado. Y nombrarlo puede ser más útil que dejarlo como algo que la otra persona intenta descifrar sola.

Cómo contarlo sin que suene a disclaimer legal

Una cosa que me han dicho muchas veces es que cuando cuentan el TDAH en una relación, sienten que tienen que disculparse por anticipado. Como si fueran a entregar un contrato de servicios con el anexo de limitaciones incluido.

"Mira, te lo digo ya por si acaso, que soy un desastre con las horas y a veces me olvido de cosas importantes y cuando me hiperfocalizo me desaparezco del mundo y..."

Eso no funciona. No porque no sea honesto (lo es), sino porque el marco que creas es el de "soy un problema del que ya te aviso".

Una forma más útil es contarlo desde lo que es: una característica de cómo funciona tu cerebro, con sus cosas buenas y sus cosas complicadas. No una lista de fallos futuros.

"Tengo TDAH. Lo que eso significa en práctica es que funciono de forma diferente con la atención y la organización. A veces me cuesta más determinadas cosas. También soy muy intensa cuando me interesa algo, y me importa bastante entender cómo funciona la gente de verdad, no la versión de postal."

No es perfecto, pero es tuyo. Y no empieza desde la disculpa.

Lo que la reacción te dice

Aquí viene algo importante.

La reacción de la otra persona a que cuentes tu TDAH es información muy valiosa. No para juzgar si es buena o mala persona, sino para saber con qué tipo de persona estás.

Si la reacción es curiosidad genuina, preguntas, interés en entender: ahí hay algo.

Si la reacción es "yo también me olvido de las cosas, todos somos un poco así": es posible que no lo entienda bien, pero no es necesariamente mala señal. Puedes explicar más.

Si la reacción es invalidación directa o hace que la conversación se vuelva incómoda para ti: eso también es información.

No te digo que huyas de nadie que no entienda el TDAH a la primera. Pero sí que la disposición a escuchar y entender dice bastante sobre cómo va a funcionar esa relación cuando las cosas se pongan complicadas.

Si quieres ver cómo se juega esto a largo plazo, tengo un post sobre el resentimiento acumulado en las relaciones de pareja con TDAH que te puede dar contexto sobre qué pasa cuando estas conversaciones no se tienen a tiempo. Y para el cuadro completo, la guía de TDAH en mujeres tiene información sobre cómo el TDAH afecta las relaciones.

Si quieres saber más sobre cómo tu cerebro funciona antes de tener estas conversaciones con alguien, el test puede ayudarte a ordenar ideas. Puedes hacerlo aquí.

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Esto no sustituye el diagnóstico de un profesional. Si sospechas que tienes TDAH, habla con un psicólogo o psiquiatra especializado en TDAH adulto.

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