Diagnóstico de TDAH siendo mujer adulta: qué esperar

Has decidido buscar respuestas. Pides cita. ¿Y ahora qué? Qué esperar del proceso diagnóstico de TDAH en mujeres adultas y por qué es normal tener miedo.

Has decidido buscar respuestas. Llevas semanas, quizás meses, leyendo sobre TDAH y reconociéndote en cosas que nunca antes habías podido nombrar.

Pides cita.

Y entonces te quedas mirando la fecha en el calendario y piensas: ¿y ahora qué? ¿Qué me van a preguntar? ¿Qué pasa si dicen que no? ¿Qué pasa si dicen que sí?

Es normal tener miedo. Es normal sentirte rara por buscar un diagnóstico de adulta. Y es normal no saber qué esperar del proceso.

¿Cómo es el proceso de diagnóstico de TDAH en mujeres adultas?

Lo primero que tienes que saber es que no hay una sola forma de hacer el diagnóstico. Dependiendo del profesional y del sistema sanitario, el proceso puede variar bastante.

Pero en términos generales, esto es lo que suele ocurrir.

Primera consulta: entrevista clínica. El profesional, ya sea un psiquiatra o un psicólogo especializado, te va a hacer preguntas sobre tu historia. Cómo eras de niña en el cole. Cómo te ha ido en el trabajo. Cómo te organizas. Cómo funciona tu memoria. Qué pasa con tu atención. Cómo duermes.

Prepárate para que pregunten sobre tu infancia aunque tengas 45 años. El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo, lo que significa que los síntomas tienen que haberse manifestado antes de los 12 años. No tienen que haber causado problemas evidentes antes, pero sí tienen que haber estado presentes.

Aquí viene algo importante: muchas mujeres tienen dificultades para recordar cómo eran de niñas. Los síntomas eran internos, no externos. No montabas follón, no interrumpías en clase, no dabas la nota. Así que puede que pienses "pero si yo no era así cuando era pequeña" y en realidad el problema sea que nadie, ni siquiera tú, lo vio.

Escalas y cuestionarios: es probable que te pidan que rellenes cuestionarios estandarizados. Escalas de inatención, de impulsividad, de funcionamiento ejecutivo. A veces también se pide a alguien cercano que rellene una versión sobre su perspectiva de ti.

No intentes "aprobar" los cuestionarios. Responde honestamente cómo es tu vida real, no como crees que debería ser.

El miedo más común: "¿Y si me dicen que no?"

Hay dos miedos contradictorios que coexisten antes del diagnóstico y que tienen todo el sentido del mundo.

El primero: "¿Y si no tengo TDAH y resulta que simplemente soy un desastre?"

El segundo: "¿Y si sí tengo TDAH y tengo que replantearme toda mi vida?"

Los dos son válidos. Y ninguno de los dos debería pararte.

Si el resultado es que no tienes TDAH, no has perdido el tiempo. Has eliminado una posibilidad y tienes más información sobre qué buscar a continuación. Un buen profesional no se limita a decir "no es TDAH" sin más: te ayuda a entender qué puede ser.

Si el resultado es que sí tienes TDAH, no estás ante el final de nada. Estás ante el principio de entender cómo funciona tu cerebro de verdad. Y eso, aunque asuste, siempre es mejor que no saberlo.

Muchas mujeres llegan al diagnóstico después de años con otras etiquetas que no terminaban de encajar

Consejos prácticos para la consulta

Ve con ejemplos concretos. No con "soy muy despistada". Con "la semana pasada olvidé una reunión de trabajo importante aunque la tenía apuntada en el calendario" o "tardo tres horas en hacer tareas que mis compañeros hacen en una".

Escribe antes de ir. El cerebro TDAH en situación de estrés (y una consulta de diagnóstico lo es) tiende a bloquearse. Si llevas una lista de síntomas concretos escritos, no te quedas en blanco.

No tienes que convencer a nadie. No estás en un juicio. Estás buscando una evaluación profesional. Tu trabajo es describir tu experiencia con la mayor honestidad posible. El trabajo del profesional es interpretar esa información.

Y si no te sientes escuchada en esa primera consulta, puedes buscar una segunda opinión. Tienes ese derecho.

La guía completa sobre TDAH en mujeres

Esto no sustituye la evaluación de un profesional. Pero si estás en el punto de decidirte a pedir esa cita y quieres ir con algo en la mano, el test de TDAH son 43 preguntas basadas en escalas clínicas reales que puedes usar como punto de partida en la conversación con tu médico.

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