Cuándo usar Lovable y cuándo Softr para tu aplicación

Lovable para prototipar y Softr para producción: cuándo dar el salto de una a otra sin quedarte atrapado en código que no controlas.

Te dejo el vídeo arriba, pero aquí lo tienes escrito y con los enlaces.

Hace poco hice una comparativa de varias herramientas de IA para crear aplicaciones, y de todas hubo dos que os llamaron especialmente la atención: Softr y Lovable. Y me llegaron un montón de mensajes pidiéndome exactamente esto. Una comparativa de las dos, de cuándo usar cada una y cómo.

Así que vamos a ello. Y te adelanto una cosa: no hay una que sea mejor que la otra. Cada una tiene su caso de uso, y en realidad se complementan de huevos.

Vídeo patrocinado por Softr.

¿Cuál es la diferencia real entre Lovable y Softr?

La diferencia de fondo es una, y si la entiendes lo entiendes todo.

Lovable te genera código por detrás. Le pides una aplicación, y te escribe el código desde cero para hacer lo que le has dicho.

Softr no. Softr lleva años en el mercado y funciona por bloques. Tú tienes piezas que arrastras (una lista, una tabla, un módulo de login) y le dices de dónde salen los datos. Cuando le pides algo a la IA de Softr, no está escribiendo código nuevo: está decidiendo qué bloques poner y cómo configurarlos.

¿Y esto por qué es tan importante? Porque el código de Lovable puede fallar (lo está inventando cada vez), mientras que los bloques de Softr ya están hechos y probados. Al no crear el código desde cero, los errores son mínimos. Y el gasto de créditos, irrisorio.

Lovable: perfecto para prototipos y MVPs

Lovable es cojonudo para lo que es. Landing pages bonitas, prototipos, MVPs. Esos productos mínimos viables que quieres ver en pantalla para saber si tu idea funciona.

Tú metes el texto de lo que quieres, esperas lo que tardas en hacerte un café, y tienes una aplicación con una interfaz bonita puesta en el mercado con un coste irrisorio. Como forma de ver una idea rápido, es magia.

El problema no es crear la demo. La demo es lo fácil. Lo difícil es lo que aguanta después.

¿Dónde empiezan los problemas al escalar?

Aquí es donde empieza toda la movida.

Le pides una app a la IA, en cinco minutos te da algo que te flipa, y a la semana no sabes ni cómo tocarlo. Te encuentras con 2.400 líneas de código que te ha generado la IA, una función de autenticación por ahí, y suerte manteniendo todo eso. Un código que ni sabes cómo va ni quieres saber cómo va.

Y luego vienen los muros de verdad:

  • Los datos. Lo que vive detrás del código ya no es una base de datos que modelas sin más. Tienes que tirar de servicios externos como Supabase. No es difícil, pero si no eres técnico te suena a chino mandarín.
  • Login y permisos. Una autenticación normal la haces, pero en cuanto quieres single sign-on (entrar con Google y esas cosas) hay que setear cosas que a lo mejor ni te apetece.
  • Automatizaciones. Conectar tu app con otras herramientas para que hagan cosas solas se complica. Acabas teniendo que montar sistemas por fuera.
  • Pasar a producción. Vas a necesitar mano técnica para que aguante usuarios reales. Un servidor de verdad tiene costes, mantenimiento, despliegue, balanceos de carga, pruebas de estrés. Con 10 usuarios te da igual. Con 500 recurrentes, ya te tienes que plantear cositas.

Y el precio. En Lovable cada petición se paga por créditos. Cada vez que la IA se equivoca y entras en bucle de arreglarlo, gastas créditos. Nunca sabes lo que te va a costar una app. Y cuando el proyecto crece y se sale de su ventana de contexto, empieza a cometer errores, a duplicar cosas y a cargarse lo que ya había hecho.

Softr: bloques en vez de código generado

Y aquí entra Softr, que para mí es el siguiente paso lógico.

Es un editor visual. Arrastras un bloque, seleccionas de dónde salen los datos, y ya está. Y lo bueno es que no te quedas atrapado ni en código ni en despliegue, porque todo vive dentro del servidor de Softr. Tú no te preocupas de nada de eso.

Lo que en Lovable eran muros, en Softr viene de serie:

  • Datos. Más de 15 fuentes de las que sacar datos: Airtable, Notion, HubSpot, Google Sheets, Supabase, BigQuery y más. Hay gente que usa HubSpot como CRM y quiere cruzar esos datos en una app interna para su equipo. Con Softr eso se hace sin volverte loco con APIs.
  • Login y permisos. Login seguro, single sign-on y grupos de usuarios con distintos roles. Puedes tener un administrador que lo ve todo, otro tipo de usuario que solo ve una parte, y otro invitado que solo accede a lo gratuito. Todo desde el panel de usuarios.
  • Workflows. Automatizaciones nativas de tres pasos: el disparador (qué tiene que ocurrir), las condiciones (qué se tiene que cumplir) y la acción (qué hace). La primera vez te quedas con cara rara. En cuanto has hecho dos, es superfácil.
  • Formularios y agentes. Formularios con multipaso y lógica condicional, que muchas apps te cobran por hacer, y agentes de IA integrados.

Y sí, Softr también tiene su parte de código: el vibe coding. Es un bloque que usas cuando le pides algo que Softr no trae de serie, y te lo crea con código. Ese sí gasta más créditos. Pero es un bloque aislado y reutilizable, conectado a tus datos. En tu app a lo mejor tienes dos o tres bloques de código, y el resto no. Por eso las aplicaciones salen tan robustas.

¿Cuándo deberías pasar de Lovable a Softr?

Mi regla es sencilla: empieza en Lovable, múdate a Softr cuando la cosa se pone seria.

Usa Lovable para explorar una idea, prototipar una interfaz o sacar un MVP rápido. En cuanto quieres meterlo en condiciones para una empresa, conectarlo con otras herramientas o escalarlo a producción, te vas a algo como Softr. CRMs, portales, dashboards, intranets. Algo que vayan a usar tu equipo o tus clientes y que no te puedas permitir que falle.

No son excluyentes. Lo normal es que empieces en Lovable y acabes mudándote a Softr. Es la evolución natural: cuando la idea deja de ser idea y necesita aguantar de verdad, necesitas un sitio donde aguante de verdad.

Tabla comparativa

| | Lovable | Softr | |---|---|---| | Para qué | Prototipos y MVPs | Aplicaciones en producción | | Cómo funciona | Genera código desde cero | Bloques ya hechos + configuración | | Datos | Detrás del código, servicios externos | Más de 15 fuentes conectables | | Login y permisos | A mano | Integrado, con roles | | Workflows | Por fuera | Nativos y visuales | | Código | Toda la app es código | Solo el bloque de vibe coding | | Precio | Por créditos, impredecible | Plan fijo con créditos incluidos |

Las herramientas

  • Softr, con este enlace tienes 100 créditos de IA gratis al registrarte. Para que te hagas una idea, un CRM entero me gastó cinco créditos, y cinco porque usé el bloque de vibe coding para una funcionalidad concreta. El resto, casi nada.
  • Lovable, para prototipar y sacar un MVP rápido.
  • Notion, una de las fuentes de datos que puedes conectar a tu app de Softr.
  • Airtable, HubSpot, Supabase, Google Sheets y BigQuery, el resto de fuentes de datos que salen en el vídeo.

Si quieres el mapa completo de todo esto, te dejé aparte una guía de crear apps sin programar con el resto de herramientas. Y si quieres ir a por una de las dos, tengo el paso a paso de tu primera web con Lovable y el de crear una app con Softr desde cero.

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Por cierto, si no tienes claro por dónde meterte con todo esto de la IA, hice un test para saber tu nivel. Cinco minutos y sabes en qué punto estás y qué te toca aprender ahora.

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