Cuando tu jefa tiene TDAH y no lo sabe: senales que reconoceras

Reuniones caóticas, cambios de prioridad sin aviso, hiperfoco en proyectos y abandono de otros. ¿Y si tu jefa tiene TDAH sin saberlo?

Hubo un momento en el que dejé de entender por qué mi jefa funcionaba como funcionaba.

Lunes: el proyecto prioritario es A. Martes: olvida que A existe y está completamente absorbida por B. Miércoles: reunión de equipo de una hora que empieza quince minutos tarde, cambia de tema cuatro veces y termina sin haber llegado a ninguna conclusión. Jueves: un email a las once de la noche con tres ideas nuevas que "habría que explorar". Viernes: no contesta a nada porque está en hiperfoco con algo que nadie sabía que existía.

Estaba agotada de seguirle el ritmo. Y luego un día, después de haber leído bastante sobre TDAH, pensé: "Espera."

No estoy diagnosticando a nadie. Eso queda claro. Pero sí quiero hablar de algo que pasa y que poca gente menciona: reconocer patrones de TDAH en personas que te rodean, especialmente en personas con autoridad sobre ti, porque eso cambia mucho cómo interpretas lo que pasa.

¿Qué patrones de TDAH pueden aparecer en una jefa o responsable?

Primero que todo: esto no es una lista para diagnosticar a tu jefa. Es una lista para ayudarte a entender dinámicas que quizás te están confundiendo o afectando.

Los cambios de prioridad frecuentes y sin explicación son uno de los más visibles. El cerebro TDAH tiene dificultad con lo que se llama función ejecutiva, que incluye mantener el objetivo a largo plazo mientras gestionas el día a día. Cuando aparece algo nuevo y estimulante, puede desplazar lo anterior sin que haya una decisión consciente de cambio de rumbo.

Las reuniones que empiezan tarde, divagan y no llegan a conclusiones claras también son un patrón. La gestión del tiempo y de la estructura conversacional son áreas donde el TDAH impacta de forma muy concreta.

El hiperfoco en fases: períodos de energía brutal en un proyecto seguidos de aparente desaparición o falta de interés en ese mismo proyecto.

La gestión del email errática: silencio de días seguido de respuestas a las doce de la noche.

Decisiones tomadas rápido e impulsivamente que luego se modifican o anulan.

Por qué reconocerlo puede ayudarte

No para justificar todo lo que te molesta. Sino para dejar de tomarte como algo personal cosas que no lo son.

Si tu jefa cambia las prioridades de forma caótica y no te ha explicado el criterio, probablemente no es porque te ignore o no confíe en ti. Es su sistema de gestión. Eso no significa que tengas que vivir en el caos sin protestar, pero cambia la interpretación.

Cuando entiendes el patrón, puedes adaptar tu relación con esa persona de forma más inteligente. Pedirle que confirme las prioridades por escrito. Hacer resúmenes de reunión tú misma y enviárselos. Darle información en bloques cortos porque la atención sostenida en reuniones largas puede ser difícil.

Muchas mujeres con TDAH me dicen que reconocieron su propio TDAH después de reconocer el de alguien cercano. Una jefa, una madre, una amiga. Ver el patrón desde fuera a veces es más fácil que verlo en ti misma.

Si ese es tu caso, si leyendo esto estás pensando tanto en tu jefa como en ti misma, lee la guía completa de TDAH en mujeres. A veces la puerta de entrada al diagnóstico propio es reconocerse en otros.

Y si lo que te está pasando es que el entorno laboral te agota a un nivel que no puedes sostener, que sientes que llevas tiempo al límite, puede que lo que describes tenga más que ver con burnout laboral y TDAH que con la dinámica con tu jefa en concreto.

Si sospechas que lo que describes tiene nombre, el test que construí puede ser un primer punto de partida. 43 preguntas basadas en escalas clínicas reales. Puedes hacerlo aquí.

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Este post es orientativo y no sustituye el diagnóstico ni tratamiento profesional. Si te reconoces en lo que lees, habla con un psicólogo o psiquiatra especializado en TDAH adulto.

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