Crear contenido cuando no tienes ganas es el 90% del trabajo

El 90% del contenido que publico lo hice sin ganas. La inspiración no paga facturas. La consistencia sí. La verdad sobre crear contenido a diario.

Hoy no tenía ganas de escribir esto.

Lo digo en serio. Me he sentado delante del ordenador, he mirado la pantalla en blanco, y mi cerebro ha dicho "mejor vamos a ver qué hay en YouTube". No ha dicho "oye, qué ganas de crear contenido". No ha dicho "hoy estoy inspirado". Ha dicho "no".

Y lo estoy escribiendo igual.

Porque si solo publicara cuando tengo ganas, publicaría una vez al mes. Quizás dos si tengo suerte. Y con una publicación al mes no se construye nada. Ni audiencia, ni marca, ni negocio.

El 90% del contenido que he publicado en mi vida lo hice sin ganas. Sin inspiración. Sin motivación. Sin esa sensación mágica de "flujo creativo" que la gente romantiza en los podcasts. Lo hice porque tocaba. Porque era el día de publicar. Porque si no lo hacía hoy, mañana iba a ser peor.

¿Y qué pasa con la calidad?

Esa es la pregunta que todo el mundo hace. "Si creas sin ganas, ¿no sale peor?"

No. Sale igual. A veces incluso sale mejor.

Te lo digo por experiencia: no hay ninguna correlación entre las ganas que tengo de crear algo y lo bueno que resulta. Tengo posts que escribí cagándome en todo, convencido de que eran una mierda, y resultaron ser los que más conectaron. Y tengo posts que escribí en un momento de inspiración cósmica, sintiéndome un genio, y no los leyó ni Dios.

La inspiración es una excusa para no trabajar. Y con TDAH es una excusa perfecta, porque nuestro cerebro necesita la emoción para arrancar. Si no hay emoción, no hay acción. Ese es el diseño de fábrica de un cerebro con TDAH.

Pero eso no significa que tengas que hacerle caso.

El sistema que uso para crear cuando mi cerebro dice no

Mira, no voy a darte el típico consejo de "solo siéntate y hazlo". Si fuera tan fácil no estarías leyendo esto. Así que te cuento lo que hago yo.

Primero: no espero a sentir ganas. Nunca. Tengo días asignados para cada tipo de contenido. El lunes escribo. El martes grabo. El jueves edito. No hay negociación. No hay "hoy no me apetece, lo paso a mañana". Mañana tampoco voy a tener ganas y lo sé.

Segundo: empiezo por lo más fácil. No abro un documento en blanco. Abro mis notas, donde tengo apuntadas ideas sueltas, frases que se me ocurren en la ducha, cosas que me cabrean. Elijo una y empiezo a desarrollarla. Es más fácil trabajar sobre algo que existe que crear de cero.

Tercero: pongo un temporizador de 25 minutos. Solo tengo que aguantar 25 minutos. Si después de 25 minutos sigo sin poder, paro. Pero en 9 de cada 10 casos, a los 10 minutos ya estoy metido y no quiero parar. El truco es empezar. Siempre ha sido empezar.

La mentira de la inspiración

La inspiración existe. Pero es un invitado que viene cuando le da la gana, se sienta en tu sofá, se come tus patatas y se va sin avisar. No puedes basar tu negocio en eso.

Los emprendedores que crean contenido de forma consistente no son más creativos que tú. No tienen más ideas. No se levantan con más ganas. Simplemente han aprendido a trabajar sin ganas. Han convertido la creación de contenido en un hábito, no en un evento emocional.

Es como ir al gimnasio. Si solo fueras los días que tienes ganas de ir, irías una vez cada dos semanas. Los resultados vienen de ir cuando no quieres. Los días que llueve. Los días que hace frío. Los días que prefieres quedarte en el sofá.

Con el contenido es igual. La meseta del emprendedor llega cuando ya no es nuevo, cuando ya no es excitante, cuando se convierte en trabajo. Y ahí es donde el 90% de la gente para.

El 10% que sigue es el que construye algo.

Con TDAH tienes una desventaja y una ventaja

La desventaja es obvia. Tu cerebro necesita dopamina para funcionar. Y crear contenido rutinario no da dopamina. Es aburrido. Es repetitivo. Es lo contrario de lo que tu cerebro quiere.

La ventaja es menos obvia pero brutal. Cuando tu cerebro TDAH se engancha a algo, es imparable. El hiperfoco es tu arma secreta. Y si consigues que se active en los momentos de creación, en media hora produces lo que a otra persona le cuesta un día entero.

El truco es no esperar al hiperfoco. Es sentarte, empezar sin ganas, y dejar que el hiperfoco aparezca por el camino. A veces aparece. A veces no. Pero si nunca te sientas, nunca aparece seguro.

Tres días perfeccionando Notion y cero vendiendo

El contenido imperfecto publicado le gana al contenido perfecto en tu cabeza

Tengo una frase que repito mucho: imperfecto pero publicado. Es mi mantra. Porque con TDAH, si buscas la perfección, no publicas nunca.

Un post mediocre publicado tiene infinitamente más impacto que un post brillante que solo existe en tu cabeza. El post mediocre alguien lo puede leer. El brillante imaginario no existe.

Así que escribe sin ganas. Graba sin ganas. Publica sin ganas. El mundo no necesita tu mejor versión cada día. Necesita tu versión consistente.

¿El TDAH está frenando tu negocio más de lo que crees? Hice un test de 15 preguntas que diagnostica cómo afecta a tu negocio en 5 dimensiones: dinero, foco, decisiones, energía y mentalidad. Solo 5 minutos para saber exactamente dónde estás perdiendo dinero.

Relacionado

Sigue leyendo