Cómo grabamos los vídeos del canal (equipo y proceso)

Cámara, luz, guion y edición. El proceso entero de un vídeo del canal con los tiempos reales de cada parte y lo que costó montarlo.

Me preguntan mucho por el equipo. Qué cámara, qué micro, qué luz.

Y la respuesta decepciona siempre, porque el equipo es la parte menos importante de todo esto. Lo que hace que un vídeo salga o no salga es el proceso, y el proceso lo montamos entre Fer, Sara y yo a base de tropezarnos.

Te cuento el circuito entero de un vídeo del canal, con los tiempos reales de cada tramo. No los tiempos que quedan bien, los de verdad.

¿Cuánto se tarda en hacer un vídeo?

Un vídeo largo del canal, de principio a fin, sale por unas seis o siete horas de trabajo repartidas entre tres personas.

El desglose aproximado: una hora larga de idea y guion, entre media hora y una hora de grabación, dos o tres horas de edición, y luego el paquete de miniatura, título, descripción y subida, que es otra hora larga entre unas cosas y otras.

Cuando empezamos eran doce horas. No porque grabáramos más, sino porque cada vez decidíamos otra vez cómo hacer cada cosa.

Lo que había antes: yo solo, sin proceso

El primer año era yo con el móvil, un guion en la cabeza y tres horas dando vueltas.

Grababa, no me gustaba, volvía a grabar. Diez tomas del mismo minuto. Luego me sentaba a editar con un programa que apenas sabía usar y perdía dos tardes en un vídeo de doce minutos.

El problema no era el equipo. El problema era que cada vídeo era un proyecto nuevo desde cero. Sin plantilla, sin criterio, sin nada decidido de antemano. Cada decisión pequeña (qué fuente para los rótulos, cuánto silencio dejo, dónde corto) la tomaba otra vez cada vez.

Cuando entró Fer a editar, lo primero que hicimos no fue comprar equipo. Fue escribir en un documento cómo se hace un vídeo nuestro. Y eso bajó el tiempo a la mitad sin gastar un euro.

El guion: media hora, y no es un guion

No escribo guiones palabra por palabra. Lo intenté y suena a teleprompter, se nota a kilómetros.

Lo que hago es un esquema: la idea central, el gancho de los primeros quince segundos, cuatro o cinco bloques con lo que quiero contar en cada uno, y el cierre. Media página como mucho.

Buena parte de eso sale de conversaciones con Claude. Le suelto la idea en bruto, muchas veces en nota de voz, y le pido que me la ordene y me diga por dónde se cae. Él no escribe el vídeo. Me discute la estructura, que es distinto.

Lo que sí escribo literal son dos cosas: la primera frase y la última. La primera porque si la primera frase no está clara me enrollo tres minutos antes de decir nada. Y la última porque si no la tengo, el vídeo se acaba con un "pues nada, hasta luego" que da pena.

La grabación: menos equipo del que crees

El setup es una cámara decente, un micro que no es el de la cámara, y luz. Ese es todo el secreto.

El orden de importancia, por si vas a comprar algo:

Primero el audio. Un vídeo con imagen regular y audio bueno se ve. Un vídeo con imagen brutal y audio malo se cierra a los diez segundos. Si solo puedes gastar en una cosa, gasta en el micro.

Segundo la luz. Una luz grande delante de ti hace más por tu imagen que subir de gama de cámara. Yo empecé grabando de día con la ventana enfrente y era mejor que muchas configuraciones caras.

Tercero la cámara. Cualquier móvil moderno graba mejor de lo que necesitas. En serio.

Todo el detalle de cómo está montado el sitio donde grabo está en cómo monté mi estudio casero para grabar vídeo, que es donde entro en el equipo concreto.

Cuando grabamos algo con más gente o alguien no está en la misma ciudad, usamos Riverside. Graba a cada participante en local y sube el archivo después, así que la calidad no depende de que la conexión aguante. Es la diferencia entre una llamada grabada y algo publicable. Va por suscripción, en el entorno de 15-25 euros al mes según plan. Confirma en su web, que estas cosas cambian.

Lo que grabamos y no se ve

Aquí está uno de los cambios que más tiempo nos ahorró.

Antes grababa el vídeo entero de una tacada. Si me trabucaba en el minuto nueve, volvía atrás y repetía desde el principio del bloque. Ahora grabo por bloques y sé que hay un corte entre ellos. Si me equivoco, paro, respiro, y sigo desde esa frase.

Suena obvio. No lo era para mí.

Y al final de cada sesión grabo lo que llamamos el material de relleno: manos escribiendo, la pantalla, planos del escritorio, yo caminando. Diez minutos que le ahorran una hora a Fer buscando con qué tapar los cortes.

La edición: donde se va el tiempo

Fer edita, y el flujo completo lo conté en cómo trabajo con Fer para editar los vídeos.

Lo que quiero destacar aquí es una herramienta que nos cambió el primer tramo: Descript. Transcribe el vídeo entero y te deja editar borrando texto. Quitas una frase del documento y desaparece del vídeo.

No editamos el vídeo final ahí. Lo que hacemos es la primera pasada: quitar silencios, quitar tomas falsas, quitar los tres arranques en los que me trabuco. Eso, que a mano son cuarenta minutos de arrastrar cortes, se hace en diez leyendo texto. Después el montaje fino va en un editor de verdad.

Precio, también por suscripción, en el rango de 15-30 euros al mes según lo que necesites. Como siempre: mira su web antes.

El resto del stack que usamos, con lo que hace cada pieza, está en las herramientas del creador con IA.

Qué salió mal

Compramos cosas antes de necesitarlas. Equipo que se usó dos veces y ahí sigue. La regla que sacamos: no se compra nada hasta que un problema concreto se haya repetido tres veces.

Grabábamos sin decidir la miniatura. Terminábamos el vídeo y luego había que inventar una imagen que contara la historia, y muchas veces no teníamos ese plano grabado. Ahora la idea de miniatura se decide con el guion, antes de encender la cámara. Si hace falta un plano concreto, se graba en la sesión.

Publicábamos sin fecha fija. Cuando la publicación depende de que el vídeo esté listo, el vídeo nunca está listo. En cuanto pusimos día fijo, el proceso se ordenó solo. La fecha es la que fuerza que las decisiones se tomen.

Los primeros meses no medimos nada. Publicábamos, mirábamos las visitas, y ya. Ahora miramos qué miniaturas consiguen click y en qué segundo se cae la retención. Y eso cambia el guion del siguiente vídeo mucho más que cualquier herramienta.

Qué haría distinto si empezara hoy

Empezaría con el móvil, un micro de solapa barato y la ventana delante. Cero excusas de equipo.

Escribiría el documento de "cómo se hace un vídeo nuestro" en la semana uno, no en el mes ocho. Aunque estuviera solo. Aunque solo tuviera tres decisiones dentro.

Grabaría por bloques desde el primer día.

Y publicaría los diez primeros vídeos sin mirar métricas ni comparar. Solo para tener diez vídeos hechos y que el proceso deje de ser un proyecto cada vez.

Porque al final el equipo se compra en una tarde. El proceso tarda meses en asentarse, y es lo único que hace que el vídeo trece te cueste la mitad que el vídeo tres.

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