Cómo sacar cortos automáticos de un vídeo largo con IA

La IA elige los momentos y tú decides cuáles valen. Cómo sacar cortos de un vídeo largo y por qué acierta menos de lo que te venden.

Grabas un vídeo de cuarenta minutos y dentro hay, con suerte, seis momentos que funcionan solos.

El problema nunca ha sido que no estén. El problema es encontrarlos, cortarlos, ponerles subtítulos, cambiar el formato a vertical y exportarlos. Eso son dos horas largas por vídeo si lo haces a mano. Multiplicado por los vídeos que publicas al mes, es una jornada entera de trabajo que no es creativo ni es descansado.

Las herramientas de cortos automáticos prometen hacer eso solo. Y hacen parte. Solo parte, y conviene saber cuál desde el principio para no llevarte el chasco.

¿Funcionan los cortos generados por IA?

Funcionan para lo mecánico y fallan en lo importante.

Lo mecánico es: transcribir, buscar dónde empieza y acaba una idea, recortar, pasar a vertical siguiendo la cara que habla, poner subtítulos sincronizados y exportar. Todo eso lo hacen bien y es lo que te comía las dos horas.

Lo importante es decidir cuál de esos treinta cortes vale la pena publicar. Y ahí acierta bastante menos de lo que dan a entender las páginas de venta.

Por qué falla: la IA busca fragmentos que parezcan completos, con un principio y un final claros. Y un fragmento completo no es lo mismo que un fragmento interesante. Un corto que funciona suele empezar a mitad de una frase, en el punto exacto donde se dice la cosa que sorprende, no donde empieza el párrafo.

Mi cuenta real es esta: de veinte cortes que me propone, dos son buenos tal cual, cinco son salvables cambiándoles el inicio, y el resto se van a la papelera. Eso sigue siendo un negocio enorme comparado con hacerlo a mano, pero no es "le das a un botón y publicas".

Paso 1: subir el vídeo y elegir el idioma

Subes el archivo o pegas el enlace del vídeo. Aquí ya hay una cosa que revisar antes de nada: el idioma de la transcripción.

Si está mal puesto, todo lo demás sale roto. Los subtítulos salen en un español inventado, los cortes se hacen en sitios raros porque no entiende dónde acaba una frase, y encima no te das cuenta hasta que ves el resultado.

Compruébalo siempre. Es el error más tonto y el que más tiempo te hace perder.

Paso 2: dejar que analice y no fiarte del orden

La herramienta te devuelve una lista de cortes propuestos, casi siempre ordenados por una puntuación que dice cuál va a funcionar mejor.

Ignora la puntuación. En serio.

Esa nota se calcula con criterios genéricos: si hay una pregunta, si el fragmento es autónomo, si hay palabras con carga emocional. No sabe nada de tu audiencia ni de qué es lo que te suelen ver.

Lo que sí funciona: mira los treinta cortes de un tirón, pero solo los primeros tres segundos de cada uno. Si en tres segundos no pasa algo, ese corto está muerto. Con ese criterio descartas dos tercios en cinco minutos.

Paso 3: arreglar el inicio (esto es el 80% del trabajo)

De los que has salvado, casi ninguno empieza donde debería.

La IA te propone algo tipo "bueno, entonces, lo que quería contaros es que cuando yo empecé con esto...". Eso son cuatro segundos de nada antes de llegar a la carne.

Lo que hago yo con cada corto: escucho, busco la frase que hace que quieras seguir escuchando, y muevo el inicio a un segundo antes de esa frase. Todo lo que había delante, fuera.

Es un ajuste de treinta segundos por corto y multiplica las visualizaciones. Si solo vas a hacer una cosa a mano de toda esta lista, haz esta.

Paso 4: los subtítulos

Los subtítulos automáticos van bien y aun así hay que repasarlos, sobre todo con nombres propios, marcas y palabras técnicas. Yo grabo hablando de herramientas con nombres raros y me los destroza con una alegría tremenda.

Dos cosas que sí importan en el aspecto:

Que sean grandes y estén en el centro alto. No abajo del todo, porque ahí es donde las aplicaciones ponen sus botones y su texto, y te los tapan.

Que resalte una palabra por frase. El efecto de la palabra que cambia de color mientras se dice engancha, aunque suene a truco barato. Funciona.

Si quieres una cara concreta, Descript te deja editar el vídeo como si fuera un documento de texto: borras una palabra en la transcripción y desaparece del vídeo. Para quitar muletillas y silencios eso es una barbaridad de rápido. Opus Clip va más al grano en la parte de detectar y exportar cortos en cadena. Los comparo con más detalle en Castmagic frente a Opus Clip y tengo el panorama completo en las mejores herramientas para hacer cortos.

Paso 5: el encuadre vertical

El recorte automático sigue a la persona que habla. Cuando hay una sola cara mirando a cámara, sale perfecto.

Cuando falla: si hay dos personas, si compartes pantalla, si te mueves mucho, o si lo importante del plano no es tu cara sino lo que estás enseñando.

En esos casos hay que fijar el encuadre a mano. Casi todas las herramientas te dejan elegir entre seguimiento automático, encuadre fijo o pantalla dividida. Si en tu vídeo enseñas la pantalla mientras hablas, la pantalla dividida es la única que se entiende.

Lo que se te va a atascar

Los cortes que se comen la última palabra. Muy típico. El corte acaba medio segundo antes de que termines la frase y suena a error. Alarga siempre el final un poco más de lo que te parece necesario.

El audio de tu vídeo largo. Si el audio original está regular, la transcripción sale regular, y los cortes salen mal colocados. Ninguna de estas herramientas arregla un audio malo. Eso se arregla en la grabación.

Publicar los veinte. La tentación es soltar todo lo que sale porque ya está hecho. Publicar quince cortos mediocres es peor que publicar tres buenos: acostumbras a tu audiencia a que lo tuyo se puede saltar.

El límite de minutos. Casi todos los planes van por minutos de vídeo procesados al mes, no por número de cortos. Un vídeo de una hora se come un buen pellizco. Si publicas mucho, haz la cuenta antes de pagar el plan pequeño.

Esperar que la IA entienda el chiste. Los momentos graciosos y los momentos de tensión son justo los que peor detecta, porque dependen de lo que había antes. Esos los tienes que marcar tú. Yo apunto el minuto mientras grabo o mientras reviso, y luego los busco a mano.

Y ahora qué

El flujo que a mí me funciona: el vídeo largo lo hago con todo el cuidado, y los cortos salen de ahí en un rato de la misma tarde, no otro día.

Porque el día siguiente ya no te acuerdas de qué momentos fueron buenos, y entonces sí que dependes del criterio de la máquina. Si lo haces en caliente, tú ya sabes dónde estaban los dos momentos que valían y solo usas la herramienta para la parte mecánica.

Eso es lo que acaba siendo esto: no un sistema que decide por ti, sino uno que te quita el trabajo de tijeras para que tú solo pongas el criterio. En las herramientas del creador con IA tengo el resto del circuito, desde la grabación hasta la publicación.

Algunos enlaces de este artículo son de afiliado: si contratas la herramienta, me llevo una comisión sin que a ti te cueste más.

Si no sabes por dónde empezar a meter IA en tu forma de crear contenido, el test te dice en qué punto estás y qué te toca probar primero.

Hacer el test de IA

Relacionado

Sigue leyendo