Cómo analizar tus hojas de cálculo con Claude Code
Le sueltas el CSV y le preguntas en castellano. Cómo analizar hojas de cálculo con Claude Code sin pelearte con fórmulas que no recuerdas.
Tienes una hoja con las ventas del año. Y una pregunta sencilla: qué mes fue el mejor, qué cliente concentra más facturación, si el margen ha bajado.
La respuesta está ahí dentro. Lo que no está es la fórmula, porque la última vez que usaste una tabla dinámica fue hace dos años y ya no te acuerdas de cómo se hacía.
Con Claude Code te saltas esa parte entera. Le das el archivo, preguntas en castellano y él hace las cuentas. Y no adivinándolas: escribiendo un pequeño programa que las calcula de verdad, que es una diferencia enorme y ahora te explico por qué.
¿Puede Claude Code trabajar con mis hojas de cálculo?
Sí, y funciona bastante mejor de lo que la gente espera.
La clave está en cómo lo hace. Cuando le pegas una tabla a un chat normal, el modelo "lee" los números y te responde. Y ahí puede equivocarse, porque sumar cuatrocientas filas de cabeza no es lo suyo.
Claude Code trabaja distinto: tiene el archivo en tu ordenador y puede escribir y ejecutar código para procesarlo. Cuando le preguntas cuánto suma una columna, no lo estima: escribe tres líneas que la suman, las ejecuta y te da el resultado. El número sale de una operación real, no de una predicción.
Eso cambia el nivel de confianza que puedes tener en las respuestas. Sigue habiendo que verificar, y luego te digo cómo, pero es otro juego.
Si todavía no lo tienes instalado, el punto de partida es Claude Code para quien no programa. Aquí damos por hecho que lo tienes funcionando.
Paso 1: prepara el archivo (poco, pero algo)
Guarda tu hoja como CSV o déjala como Excel, cualquiera de los dos vale.
Ponla en una carpeta y abre Claude Code ahí. Es importante: él solo ve lo que hay en la carpeta donde lo abres.
Y dos consejos que ahorran mucho ruido después:
Una tabla por archivo. Si tu hoja tiene la tabla de ventas arriba, un resumen a la derecha y un gráfico debajo, sepáralo. Los datos limpios en su hoja, sin celdas combinadas ni filas de totales entremedias.
Cabeceras en la primera fila. Nombres de columna claros. Si la columna se llama "Columna1", él no va a saber qué es y tú tampoco.
Si el archivo es un desastre, tampoco pasa nada: díselo. "Este archivo tiene tres líneas de título antes de la tabla y una fila de totales al final, sáltatelas."
Paso 2: haz que primero te describa lo que hay
No preguntes nada todavía. Empieza por esto:
> Léete el archivo de ventas. Dime qué columnas tiene, de qué tipo es cada una, cuántas filas hay, qué rango de fechas cubre y si detectas problemas: celdas vacías, formatos raros, duplicados o valores imposibles.
Este paso parece un trámite y es el que evita el 90 por ciento de las respuestas erróneas.
Porque te vas a enterar de que hay 47 filas sin fecha, de que la columna de importe está guardada como texto porque lleva el símbolo del euro, o de que hay tres registros con importe negativo que en realidad son devoluciones. Todo eso cambia cualquier cálculo que hagas después.
Y de paso, él se ha construido su mapa del archivo. Las preguntas siguientes las va a responder mucho mejor.
Paso 3: pregunta en castellano, sin pensar en fórmulas
Aquí viene la parte agradable. Preguntas normales:
> ¿Cuál ha sido el mes con más facturación y cuál el peor? > > Dame los diez clientes que más facturan y qué porcentaje del total representan entre todos. > > ¿Ha crecido la facturación respecto al mismo mes del año pasado? Mes a mes. > > ¿Hay algún cliente que compraba todos los meses y ha dejado de comprar?
Esa última pregunta es de las que enseñan de qué va esto. Sacar eso con fórmulas es un trabajo de media tarde. Aquí es una frase.
Un patrón que funciona muy bien: pídele que además de la respuesta te enseñe el código que usó. No para revisarlo línea a línea, sino para poder decirle "no, el trimestre lo estás cortando mal" cuando algo no cuadre.
Paso 4: las preguntas que valen dinero
Las anteriores son descriptivas. Las que de verdad sirven son estas:
> Busca patrones que yo no te haya pedido. Cosas raras, concentraciones, estacionalidad, clientes que se comportan distinto al resto. Dime las cinco cosas más llamativas de estos datos.
Es la pregunta abierta y es la que más veces me ha dado algo útil. Cuando tú preguntas, preguntas por lo que ya sospechas. Esto te saca lo que no sospechabas.
Y esta otra:
> Con estos datos, ¿qué tres decisiones tomarías si fueras el dueño del negocio? Y dime qué dato te falta para estar seguro.
Lo de "qué dato te falta" es lo mejor de la pregunta. Te dice dónde tienes el punto ciego.
Paso 5: que deje el análisis por escrito
Si lo dejas en la conversación, mañana ya no existe.
> Guárdame todo esto en un documento: qué contienen los datos, los hallazgos con sus números, las gráficas que se puedan hacer y las conclusiones. Y déjame el código en un archivo aparte para poder repetir el análisis el mes que viene con datos nuevos.
Esa segunda parte es la que convierte un rato de análisis en una herramienta. El mes que viene exportas la hoja actualizada, le dices "vuelve a pasar el análisis con este archivo" y en un minuto tienes el informe nuevo con las mismas métricas.
Es la misma idea que aplico a todo lo que le encargo y que conté en Claude Code para documentos y notas: lo que no queda escrito en un archivo, se pierde.
Lo que se te va a atascar
Las tildes rotas. Si el CSV viene de un Excel viejo, los nombres van a salir con símbolos raros. Se lo dices y lo arregla con una línea, pero avísale tú porque si no lo procesa tal cual.
Las fechas al revés. El clásico. El 03/04 puede ser 3 de abril o 4 de marzo. Dile explícitamente en qué formato están tus fechas antes de pedir nada por meses o trimestres. Si no lo haces, los resultados van a ser plausibles y falsos.
Los archivos enormes. Con decenas de miles de filas no hay problema porque el procesamiento lo hace el código, no el modelo. Lo que no debes hacer es pedirle que te "lea" un archivo gigante entero: pídele que lo procese, que es distinto.
Las celdas combinadas y los formatos. Si tu Excel tiene celdas combinadas, colores con significado y notas en los comentarios, todo eso se pierde. El color de una celda no es un dato. Si el color significa algo, conviértelo en una columna antes.
Confiar sin verificar. Esto es lo importante de todo el post. Coge un número de los que te dé y compruébalo a mano. Si dice que marzo facturó 24.310, filtra marzo en la hoja y súmalo. Una vez. Si cuadra, ya puedes confiar en el resto de la sesión. Si no cuadra, es que entendió mal alguna columna y toca aclarárselo.
¿Y ahora qué?
Empieza por un archivo de verdad que tengas pendiente de mirar. Ese que sabes que tiene información y que llevas meses sin abrir porque da pereza.
Y si al hacer esto te das cuenta de que tu hoja es un caos, que a tres personas les hace falta escribir a la vez o que necesitas relacionar dos tablas, el problema ya no es de análisis: es que esa hoja pide ser una base de datos. Ahí es donde entra el salto a una base de datos sin código.
Si quieres saber en qué punto estás y qué te conviene meter primero de todo esto, tengo un test corto que te lo dice.
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