Carta a mi yo sin diagnostico de TDAH

Todo lo que haría diferente si hubiera sabido antes que tenía TDAH. Y todo lo que no cambiaría. Una carta al pasado con el diagnóstico por fin en la mano.

Querida yo de los veintiocho,

Tienes el escritorio lleno de post-its con ideas que no vas a ejecutar. Llevas tres semanas queriendo responder un correo importante. Ayer prometiste que ibas a terminar algo y hoy amaneció con la misma urgencia que ayer pero sin el arranque necesario para empezar.

Te estás llamando vaga mentalmente. Ya sé que lo haces porque lo hago yo también.

Tengo que contarte algo.

Lo que haría diferente sabiendo lo que sé ahora

Hay una lista larga, no te voy a mentir.

Buscaría ayuda antes. No esperaría a que las cosas se pusieran mal de verdad para sentarme con alguien y decir "hay algo que no funciona." La señal de alarma no es el derrumbe. La señal de alarma es la acumulación de pequeños fallos que nunca se explican.

No me castigaría tanto por los proyectos a medias. Cada vez que dejabas algo incompleto, te sumabas un punto en la columna de "no sirves para nada." Y esa columna llegó a tener más puntos de los que una persona puede cargar sin doblarse.

Pediría más ayuda en general. El "puedo con todo sola" que llevas como bandera no es fortaleza. Es una estrategia de supervivencia de alguien que aprendió que mostrar dificultad tiene coste.

Leería antes sobre cómo funciona el cerebro TDAH en mujeres. No porque eso lo hubiera arreglado todo, sino porque tener el mapa cambia cómo interpretas el terreno. Hay mucho de lo que has vivido que tiene sentido con el mapa. Sin él, solo ves caos.

Si quieres empezar por entender ese mapa, hay un punto de partida bueno en TDAH en mujeres: guía completa.

Lo que no cambiaría aunque pudiera

Esta parte es igualmente importante y creo que se omite demasiado en estas conversaciones.

La intensidad con la que te enganchas a las cosas. Cuando algo te interesa de verdad, la profundidad a la que llegas en poco tiempo es una capacidad que muy poca gente tiene. Eso no viene a pesar del TDAH. Viene con él.

La forma en que conectas ideas de campos distintos. Saltas de un tema a otro y a veces esos saltos producen conexiones que a los cerebros lineales les costaria meses llegar. No cambiaría eso por nada.

La empatía tan física que tienes. El TDAH trae hipersensibilidad emocional, que tiene su lado difícil, pero también trae una capacidad de resonar con lo que le pasa a la gente que es genuina y que la gente nota.

Y la honestidad. Esa incapacidad de mantener una fachada durante mucho tiempo. A veces te ha costado caro, no te voy a decir que no. Pero es parte de quién eres, y no cambiaria eso.

En duelo por el diagnóstico tardío de TDAH en mujeres hay una reflexión sobre por qué este proceso tiene dos caras: el duelo real por los años sin diagnóstico, y el reconocimiento de lo que vino con ese cerebro también.

Lo que quiero que sepas antes de que llegue el diagnóstico

Que lo que sientes no es imaginación.

Que esforzarte más no es la solución, aunque te lo hayan dicho tantas veces que ya lo crees.

Que el día que alguien te ponga nombre a lo que te pasa, vas a tener la sensación de que algo encaja por primera vez. Y que después de ese momento viene un trabajo real, lento, no perfectamente lineal, de construir una vida que funcione para el cerebro que tienes.

No para el cerebro que crees que deberías tener.

Y que eso, aunque llegue tarde, merece la pena hacerlo.

Si todavía no tienes diagnóstico y estás en ese lugar de "algo no encaja pero no sé qué es", el test que construí puede ayudarte a tener más claridad. 43 preguntas basadas en escalas clínicas reales. Puedes hacerlo aquí.


Esto no sustituye el diagnóstico de un profesional. Si te reconoces en esto, habla con un psicólogo o psiquiatra especializado en TDAH adulto. El diagnóstico tardío en mujeres existe, es real, y tiene solución.

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