Cómo convertir un vídeo en post de blog sin reescribir

La transcripción en bruto no es un post. El proceso de cuatro pasos para convertir un vídeo en artículo publicable sin reescribirlo todo.

Grabas un vídeo de veinticinco minutos, lo publicas, y ahí se queda. Todo ese trabajo vive en un solo sitio y solo lo encuentra quien pase por ese sitio.

La solución obvia es pasarlo a texto y publicarlo también en el blog. Y la gente lo intenta, saca la transcripción, la lee, y la abandona.

Porque una transcripción en bruto es horrible. Son ocho mil palabras sin puntuar, con todos los "eeeh", con las tres veces que te has repetido y con las frases que empezaste y no terminaste. Nadie lee eso. Ni tú, que lo has dicho.

El problema no es la transcripción. Es que la gente se salta que hablar y escribir son dos formas distintas y hay que traducir de una a otra.

¿Cómo paso un vídeo a post de blog?

En cuatro pasos, y ninguno es "pásale la transcripción a la IA y dile que la convierta en artículo".

Eso último lo he probado mil veces y sale siempre lo mismo: un texto correcto, ordenado, con subtítulos y sin una sola cosa que suene a ti. Se le va la voz por el desagüe y lo que queda es contenido de relleno.

Los cuatro pasos son: transcribir bien, extraer la estructura, reconstruir por bloques y arreglar lo que solo tú puedes arreglar. Vamos uno a uno.

Paso 1: transcribir con marcas de tiempo y con nombres bien escritos

La transcripción la puedes sacar de muchos sitios. Lo que importa es que cumpla dos cosas.

Que traiga marcas de tiempo. Las vas a necesitar en el paso tres para volver al vídeo y recuperar cómo dijiste una cosa exactamente.

Que los nombres propios estén bien. Las herramientas destrozan nombres de marcas y de personas. Antes de nada, busca y reemplaza los cinco o seis que se repitan. Si no lo haces ahora, esos errores se van a colar en el post final.

Herramientas como Castmagic están montadas para esto: subes el vídeo y te devuelve la transcripción limpia junto con varios formatos derivados. Lo detallo en Castmagic para convertir vídeo en contenido.

Paso 2: sacar la estructura, no el texto

Aquí está el cambio de enfoque, y es lo que hace que esto funcione.

No le pidas a la IA que escriba el post. Pídele que te diga qué hay dentro.

"Aquí tienes la transcripción de un vídeo. No escribas nada todavía. Dime qué ideas principales hay, en qué orden aparecen, y marca con la marca de tiempo dónde empieza cada una. Señala también las partes que son divagación y no aportan."

Lo que te devuelve es un esqueleto. Ocho o diez bloques con su minuto. Y de esos ocho, dos o tres van a ser paja que dijiste para enlazar.

Ese esqueleto es tu índice del post. Y a partir de ahí tú decides el orden, que casi nunca es el del vídeo. En un vídeo hablas dando rodeos porque hay que entretener. En un texto se puede ir al grano.

Yo reordeno casi siempre: lo que en el vídeo dije en el minuto dieciocho suele ser lo que va primero en el post.

Paso 3: reconstruir bloque a bloque

Ahora sí se escribe. Pero de uno en uno, nunca el post entero de golpe.

"Este es el bloque tres, del minuto ocho al doce. Conviértelo en dos o tres párrafos de texto escrito, conservando mis palabras y mis ejemplos. Quita las repeticiones y las muletillas. No añadas nada que yo no haya dicho. No cambies mi forma de decir las cosas por una más formal."

Las tres instrucciones del final son las importantes. "No añadas nada" evita que te meta párrafos genéricos de relleno. "No cambies mi forma de decir las cosas" evita que te convierta en un folleto.

Bloque a bloque, con el vídeo al lado por si necesitas comprobar algo. Diez bloques, diez pasadas. Suena lento y son veinte minutos.

Y si un bloque te sale mal dos veces seguidas, ese bloque escríbelo tú. Suele ser justo el que más te importaba.

Paso 4: lo que solo puedes poner tú

Cuando tienes los bloques, todavía no tienes un post. Te faltan tres cosas que la transcripción no contiene porque en el vídeo las hacía la imagen.

La entrada. En el vídeo enganchas con la cara, el tono y el ritmo. En texto, la primera frase se lo come todo. Esa la escribes tú, siempre, a mano. No delegues nunca la primera línea.

Lo que enseñaste en pantalla. Si en el vídeo señalabas algo, la transcripción dice "aquí veis que esto está aquí". En el post eso no significa nada. O metes una captura, o lo escribes con palabras.

Los enlaces. En el vídeo dices "lo tenéis en la descripción". En el post van dentro del texto, donde toca.

Este cuarto paso es el que separa un post que se lee de una transcripción disfrazada. Es media hora y no hay forma de ahorrársela.

Lo que se te va a atascar

El texto que suena perfecto y no suena a ti. Es la señal de alarma principal. Si al releerlo piensas "está bien escrito", desconfía. Tu forma de hablar tiene aristas: frases cortadas, expresiones tuyas, alguna cosa dicha mal a propósito. Si todo eso ha desaparecido, la IA te ha planchado y hay que volver atrás.

Los datos que no dijiste. Cuando le pides que "mejore" un párrafo, a veces añade un dato o una cifra que suena razonable y que tú nunca dijiste. Cualquier número que aparezca en el texto final y que no recuerdes haber dicho, búscalo en la transcripción. Si no está, fuera.

Querer publicar los veinticinco minutos enteros. Un vídeo de veinticinco minutos no da un post de cinco mil palabras. Da uno de mil quinientas bien apretadas. El resto era ritmo de vídeo.

Las digresiones buenas. A veces la IA marca como divagación algo que en realidad era lo mejor del vídeo, porque se salía del tema. Repasa tú lo que ha descartado antes de tirarlo.

Hacerlo semanas después. Si conviertes un vídeo de hace tres meses, ya no te acuerdas de qué parte era la buena y acabas aceptando lo que te proponga la máquina. En caliente, el mismo día o al siguiente.

Y ahora qué

Lo que a mí me ordenó esto fue dejar de verlo como "reaprovechar" y empezar a verlo como dos piezas gemelas: el vídeo y el post cuentan lo mismo, cada uno como se cuenta en su sitio.

El vídeo puede permitirse los rodeos porque hay una cara y un tono que sostienen. El post no puede, así que va directo y ordenado. Uno no es la versión pobre del otro.

Tengo el sistema entero, tal como lo uso yo semana a semana, en el caso del vídeo y su post gemelo, con los tiempos reales de cada paso.

Y el resto del circuito de producción, desde la grabación hasta la publicación, en las herramientas del creador con IA.

Empieza por un vídeo que ya te haya funcionado bien. No por el último que has grabado: por el que la gente ve. Si el tema ya interesa en vídeo, el post tiene la mitad del trabajo hecho.

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