Trabajas 12 horas y produces lo de 2
Trabajas 12 horas al día pero produces lo de 2. No es falta de esfuerzo. Es que tu cerebro confunde estar ocupado con ser productivo.
Son las 10 de la noche. Llevas desde las 10 de la mañana delante del ordenador. Doce horas. Tienes los ojos como platos, la espalda como un signo de interrogación y un vaso de café frío que lleva ahí desde las 3 de la tarde.
Y si alguien te pregunta qué has hecho hoy, te quedas en blanco.
No es que no hayas hecho nada. Has hecho cosas. Has contestado emails. Has reordenado el Notion. Has investigado "una cosita rápida" que se convirtió en 2 horas de agujero de YouTube. Has empezado 4 tareas. Has acabado media.
Doce horas de trabajo. Dos horas de producción real. Las otras diez han sido movimiento. Actividad. Ruido. Tu cuerpo en la silla y tu cerebro en 47 sitios diferentes.
¿Por qué confundes movimiento con progreso?
Porque tu cerebro te engaña. Estar ocupado genera una sensación de productividad que es completamente falsa. Tu cerebro no distingue entre "estoy avanzando" y "estoy haciendo cosas". Para él, abrir 15 pestañas es progreso. Responder un email es progreso. Reorganizar tu escritorio digital es progreso.
Pero no lo es.
Progreso es mover la aguja. Es hacer la cosa que genera resultado. Y esa cosa, normalmente, es la que más pereza te da. La que más energía requiere. La que tu cerebro esquiva como un torero esquiva al toro, con elegancia y sin ninguna intención de enfrentarla.
Y en su lugar, te ofrece alternativas que parecen trabajo pero son procrastinación con disfraz. "Voy a organizar mi calendario." "Voy a revisar las métricas." "Voy a preparar un documento de estrategia." Todo suena muy profesional y productivo. Pero al final del día, la venta no se ha hecho. El producto no se ha movido. El email al cliente no se ha enviado.
El día que cronometré mi tiempo real de trabajo
Hará un año y medio, más o menos. Estaba convencido de que trabajaba 10-12 horas al día. Lo decía con orgullo, incluso. "Es que yo me paso el día currando." Un colega me dijo que usara un cronómetro. No una app de tracking. Un cronómetro manual. Solo lo activas cuando estás haciendo algo que genera resultado directo. Lo paras cuando cambias de tarea, miras el móvil, vas al baño, te distraes.
Resultado del primer día: 2 horas y 47 minutos.
De las "12 horas de trabajo" que yo juraba que hacía, solo 2 horas y 47 minutos eran producción real. El resto era estar sentado. Que no es lo mismo. Para nada.
Me dio una hostia de realidad que me duró días. Porque yo me sentía agotado de verdad. No estaba fingiendo. Estaba cansado. Pero estaba cansado de estar ocupado, no de producir. Y hay una diferencia brutal entre las dos cosas.
El cansancio del que no avanza
Esto es lo más puñetero de todo. Trabajar 12 horas y producir 2 te deja más cansado que trabajar 4 horas y producir 4. Porque tu cerebro se pasa 10 horas en un estado de semi-atención que es agotador. No estás descansando. No estás enfocado. Estás en el limbo. Y el limbo quema.
Es como conducir en un atasco durante 5 horas. No has hecho nada, pero llegas destruido. Tu cerebro ha estado en modo alerta constante sin avanzar. Y eso consume más energía que un sprint de 2 horas donde realmente produces.
Por eso llegas a la noche sintiéndote un desastre. Porque tu cuerpo sabe que ha estado 12 horas, pero tus resultados saben que no.
Lo que cambié (y que me daba pavor cambiar)
Dejé de "trabajar" 12 horas.
Suena contraproducente, pero escucha. Me puse un límite: 5 horas de trabajo real. Ni una más. Y dentro de esas 5 horas, bloques de 25 minutos con descansos de 5. No es nada nuevo, es el Pomodoro de toda la vida. Pero la diferencia es que fuera de esas 5 horas no abro el portátil.
Las primeras semanas fueron horribles. Porque a las 3 de la tarde ya había terminado y mi cerebro me decía "deberías seguir". Deberías estar haciendo algo. Deberías estar ocupado. Es que emprender parece que requiere sacrificar tu vida entera. Y si no estás ocupado, no estás emprendiendo.
Pues no.
En esas 5 horas produzco más que en las 12 de antes. Porque son 5 horas de verdad. Sin scroll. Sin reorganizar Notion. Sin "investigar" durante 2 horas algo que podría haber buscado en 10 minutos. Cinco horas de mover la aguja.
No necesitas más horas. Necesitas menos excusas.
Mira, no te voy a engañar. Hay días que las 5 horas no salen. Hay días que son 3. Hay días que son 1. Porque tengo TDAH y mi cerebro no funciona igual todos los días. Pero incluso en un día malo de 1 hora real, produzco más que en un día de 12 horas de autoengaño.
El problema no es que trabajes poco. El problema es que crees que trabajas mucho y no produces nada. Y eso te frustra. Y la frustración te lleva a "trabajar más". Y trabajar más sin foco es simplemente más ruido.
Menos horas. Más decisión sobre qué haces en esas horas.
Tu to-do list no necesita más tiempo. Necesita menos cosas y más intención.
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