Todos pueden menos yo: la sensacion de ser defectuoso

Sientes que todos lo consiguen y tú no. No eres defectuoso. Esa sensacion tiene nombre y tiene explicacion neurologica.

Todos en la oficina entregan a tiempo menos tú.

Tu hermano lleva el piso impecable. Tu amigo no olvida ninguna cita. Tu compañera gestiona tres proyectos a la vez y encima sale a correr.

Y tú llevas tres semanas intentando responder un email y no puedes.

No es que no quieras. No es que no te importe. Es que hay algo dentro de tu cabeza que no funciona como debería. O eso crees. Porque llevas tanto tiempo pensándolo que ya lo das por hecho.

Que eres el defectuoso. El que no llega. El que tiene que esforzarse el doble para conseguir la mitad.

¿Es defecto de carácter o hay algo más?

Mira, esta sensación tiene un nombre.

Se llama "comparación interna desfavorable crónica". Y en personas con TDAH, aparece constantemente. No de vez en cuando. Constantemente.

Porque llevas toda la vida viendo a gente a tu alrededor hacer cosas con una facilidad que a ti te resulta imposible. Organizarse. Empezar tareas sin necesitar media hora de preparación mental. Recordar lo que tenían que hacer. Sentarse y trabajar sin que su cerebro empiece a montar una exposición universal de pensamientos aleatorios.

Para ti esas cosas son una odisea. Para ellos son el martes.

Y claro. Si llevas 30 años comparándote con personas que parten de una línea base neurológica distinta a la tuya, la conclusión obvia es: algo va mal en mí.

Pero la conclusión es incorrecta. El punto de comparación es el que falla.

Es como comparar a alguien que ve bien con alguien que lleva 30 años sin gafas y necesitándolas. Los dos tienen dos ojos. Los dos intentan leer el mismo cartel. Pero uno lo ve y el otro no, y el que no lo ve lleva tres décadas pensando que es idiota.

No eres defectuoso. Tienes un cerebro que funciona diferente. Y eso no es lo mismo.

La trampa de funcionar regular casi siempre

Hay algo que complica todo esto. El TDAH no es uniforme.

Hay días que funcionas de puta madre. Consigues cosas. Entregas. Piensas claro. Y entonces te dices: ¿ves? Sí que puedo. El problema es la actitud, o el esfuerzo, o que me falta disciplina.

Y a la semana siguiente vuelves a no poder.

Ese vaivén es agotador. Pero es también una de las señales más claras de que hay algo más que "falta de voluntad" en juego. Porque la falta de voluntad no funciona en días alternos. Si fueras simplemente vago o inconstante, serías vago e inconstante siempre. No habría días brillantes intercalados con días de bloqueo total.

Lo que cambia entre un día y otro no es tu voluntad. Es el estado de tu sistema de dopamina. Es si tu cerebro tiene suficiente "combustible" para activar la función ejecutiva. Y eso no lo controlas tú a voluntad.

Si sospechas que lo que te pasa no es pereza sino algo neurológico, esa sospecha merece atención.

"Todos pueden menos yo" como señal, no como verdad

Cuando aparece esa frase en tu cabeza, no es una descripción objetiva de la realidad. Es un síntoma.

Un síntoma de que llevas demasiado tiempo midiendo tu rendimiento con un metro que no es el tuyo. Un síntoma de que nadie te ha dado el contexto para entender por qué ciertas cosas te cuestan lo que te cuestan.

Y un síntoma, muchas veces, de que lo que tienes es una falta de dopamina, no una falta de voluntad.

Porque lo que interpretamos como "no puedo" suele ser, en realidad, "mi cerebro no tiene el mecanismo de activación que tiene el de la mayoría". No es lo mismo. Pero produce los mismos resultados externos, y eso es lo que la gente ve. Lo que tú ves cuando te miras al espejo.

La diferencia es importante. Porque si el problema es de carácter, la solución es ponerte las pilas. Y llevas toda la vida intentándolo.

Si el problema es neurológico, la solución es entender cómo funciona tu cerebro y construir sistemas que trabajen con él, no contra él.

Un cerebro con TDAH no es un cerebro roto. Es un cerebro que necesita condiciones distintas para funcionar. Como un coche que necesita gasolina especial. No está averiado. Solo necesita el combustible correcto.

¿Cuándo buscar ayuda?

Si esta sensación de ser "el defectuoso" te acompaña desde hace años. Si tienes la sensación de que te esfuerzas más que los demás y llegas a menos. Si hay un patrón de fracasos que no encajan con tu inteligencia ni con tus ganas.

Eso merece explorarse con alguien que sepa lo que está mirando.

No te digo que tengas TDAH. Eso lo tiene que evaluar un profesional. Pero sí te digo que esa sensación persistente de ser defectuoso, cuando es sistemática y no episódica, rara vez viene de la nada.

Esto no es diagnóstico ni consejo clínico. Si algo de lo que lees resuena, habla con un psicólogo o psiquiatra que trabaje con TDAH en adultos.

Si esa sensación de "todos pueden menos yo" lleva años contigo, quizá vale la pena entender qué hay detrás. Hice un test de TDAH con 43 preguntas basadas en escalas clínicas reales. Gratis, 10 minutos, sin registro.

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