TDAH y tinnitus: el ruido en la cabeza que no viene de fuera

Ese pitido constante que nadie más oye. Tinnitus y TDAH comparten problemas de filtrado sensorial. No es casualidad que aparezcan juntos.

Hay un pitido. Constante. A veces es un zumbido, a veces un silbido agudo, a veces es como tener una tele mal sintonizada dentro del cráneo. Nadie más lo oye. Tú no puedes dejar de oírlo.

Se llama tinnitus. Y si además tienes TDAH, la combinación es especialmente puñetera.

¿Qué es el tinnitus y por qué aparece con el TDAH?

El tinnitus es la percepción de un sonido que no tiene fuente externa. No viene de fuera. Lo genera tu propio sistema auditivo, o más exactamente, tu cerebro procesando señales auditivas de forma errónea.

Lo que la mayoría de la gente no sabe es que el tinnitus no es solo un problema de oído. Es, en gran medida, un problema de filtrado cerebral. Tu cerebro debería poder ignorar las señales auditivas irrelevantes. Cuando no puede, las amplifica. Y ahí tienes el pitido.

¿Te suena eso de no poder filtrar estímulos irrelevantes? Porque esa es, básicamente, la definición del TDAH aplicada a la atención.

El TDAH es un trastorno del filtrado. Tu cerebro no filtra bien qué es importante y qué no. No filtra bien los pensamientos, no filtra bien los estímulos visuales, y no filtra bien los estímulos auditivos. El tinnitus encaja en ese mismo patrón: una señal que debería ignorarse pero que el cerebro amplifica hasta hacerla imposible de ignorar.

Hay investigación que sugiere una prevalencia mayor de tinnitus en personas con TDAH comparado con la población general. Y tiene sentido desde la neurociencia: ambas condiciones implican problemas en los mecanismos de inhibición y filtrado del cerebro.

¿El TDAH empeora el tinnitus o el tinnitus empeora el TDAH?

Las dos cosas. Es un bucle.

El tinnitus roba atención. Ese sonido constante ocupa un canal de tu capacidad atencional. Y si tu capacidad atencional ya está comprometida por el TDAH, perder ese canal extra puede ser la diferencia entre poder concentrarte y no poder en absoluto.

Por otro lado, la dificultad del cerebro TDAH para desengancharse de estímulos hace que el tinnitus se vuelva más intrusivo. Una persona sin TDAH puede aprender a "dejar de oírlo" con relativa facilidad. Una persona con TDAH puede encontrar eso prácticamente imposible, porque su cerebro no sabe dejar de atender algo una vez que lo ha detectado.

El estrés crónico que acompaña al TDAH no tratado también empeora el tinnitus. El estrés aumenta la activación del sistema nervioso, y eso amplifica la percepción del sonido. Es como si subieras el volumen de un ruido que ya no puedes apagar.

¿Se puede confundir el tinnitus con síntomas de TDAH?

No directamente, pero sí indirectamente.

El tinnitus causa problemas de concentración, dificultad para dormir, irritabilidad, y fatiga mental. Todos esos son también síntomas de TDAH. Así que alguien que tiene tinnitus sin diagnosticar podría parecer que tiene TDAH, o alguien con TDAH sin diagnosticar podría atribuir sus problemas de concentración al tinnitus cuando en realidad hay algo más debajo.

La clave diagnóstica suele estar en el momento de aparición. El TDAH ha estado siempre. Si tus problemas de atención empezaron cuando empezó el pitido, probablemente el tinnitus es la causa principal. Si tus problemas de atención estaban antes del pitido, probablemente tienes las dos cosas.

Y luego está la somnolencia diurna excesiva que puede venir del tinnitus impidiendo el sueño. No duermes bien porque el pitido no te deja, y al día siguiente no puedes concentrarte porque estás destrozado. Y alguien te evalúa y dice "TDAH". Cuando en realidad es un problema de sueño causado por tinnitus. O son las tres cosas.

¿Qué opciones hay para manejar las dos condiciones?

El tinnitus no tiene cura en la mayoría de los casos, pero sí tiene manejo. Y para alguien con TDAH, algunas estrategias son especialmente relevantes.

La terapia de habituación funciona enseñando al cerebro a reclasificar el tinnitus como ruido de fondo no amenazante. Para un cerebro TDAH, esto puede ser más difícil pero no imposible. Requiere más práctica y más tiempo, pero el principio es el mismo.

El ruido blanco o ruido rosa puede ser un aliado doble. Muchas personas con TDAH ya usan ruido de fondo para concentrarse. Si además tienes tinnitus, ese ruido de fondo cumple dos funciones: te da estimulación suficiente para la atención TDAH y enmascara el pitido del tinnitus.

La medicación para el TDAH puede mejorar indirectamente el tinnitus. No porque actúe sobre el oído, sino porque al mejorar la capacidad de filtrado atencional, el cerebro puede aprender a ignorar el pitido con más facilidad.

Y el manejo del estrés es doblemente importante. Reduce la activación del sistema nervioso, lo que baja el volumen del tinnitus y mejora la regulación atencional del TDAH.

Cuando el ruido de dentro compite con el ruido de fuera

La combinación de TDAH y tinnitus es eso: demasiado ruido, tanto interno como generado. Tu cerebro ya tiene ruido de pensamientos, y encima le añades un sonido que no puedes apagar.

Pero saberlo es el primer paso. Porque si solo tratas uno de los dos, el otro sigue ahí fastidiándote. Y no vas a entender por qué el tratamiento "no funciona del todo".

Esto no sustituye el diagnóstico de un profesional. Si tienes tinnitus y sospechas que puede haber TDAH detrás de tus problemas de concentración, consulta con un especialista. Y si quieres una primera orientación sobre tu atención, el test de TDAH puede ayudarte a poner nombre a lo que sientes.

Relacionado

Sigue leyendo