TDAH y problemas de equilibrio: vestibular, sensorial o neurologico

Te mareas en escaleras mecánicas y pierdes el equilibrio al girar. Los problemas vestibulares y el TDAH comparten vías sensoriales.

Te tropiezas con cosas que están claramente ahí. Te mareas en las escaleras mecánicas. Pierdes el equilibrio al girar la cabeza rápido. La gente te dice que eres torpe y tú asumes que simplemente eres así.

Pero, ¿y si no es torpeza? ¿Y si tu cerebro procesa la información espacial de forma diferente?

¿Qué tiene que ver el TDAH con el equilibrio?

Más de lo que parece a simple vista.

El sistema vestibular es el que te dice dónde está tu cuerpo en el espacio. Dónde es arriba, dónde es abajo, si te estás moviendo o estás quieto. Es como un giroscopio interno que tu cerebro usa para coordinar el movimiento.

Y ese sistema necesita atención para funcionar bien. Necesita que tu cerebro procese sus señales, las integre con la información visual y la información propioceptiva (la que te dice dónde están tus brazos y piernas sin mirarlos), y genere una respuesta coordinada.

Si tu cerebro TDAH está ocupado con 47 pensamientos simultáneos, la señal vestibular se pierde en el ruido. No es que tu sistema vestibular esté roto. Es que tu cerebro no le presta suficiente atención.

Estudios en neurología han encontrado que los niños con TDAH muestran diferencias significativas en el procesamiento vestibular comparados con controles neurotípicos. Y esas diferencias no desaparecen en la edad adulta. Simplemente aprendes a compensar.

¿Por qué me tropiezo con todo si estoy mirando por dónde voy?

Porque no estás mirando por dónde vas. Crees que sí, pero tu cerebro está en otro sitio.

La propiocepción, esa capacidad de saber dónde está tu cuerpo sin verlo, necesita procesamiento activo. Un cerebro neurotípico lo hace de forma automática. Un cerebro TDAH puede "olvidarse" de procesar esa información porque está ocupado con otra cosa.

El resultado es lo que parece torpeza: chocarte con el marco de la puerta que llevas cruzando 3 años, tirar la taza de café por quinta vez esta semana, pisar al gato que está exactamente donde estaba hace 10 segundos.

No es falta de coordinación muscular. Es falta de procesamiento atencional de la información espacial. Tu cuerpo sabe moverse. Tu cerebro se ha ido a otra parte mientras tu cuerpo intentaba moverse.

¿Puede ser un problema vestibular real y no TDAH?

Absolutamente.

Los trastornos vestibulares existen independientemente del TDAH. Vértigo posicional, neuritis vestibular, enfermedad de Ménière. Si tienes mareos recurrentes, sensación de que el suelo se mueve, o problemas de equilibrio severos, necesitas que un otorrino descarte patología vestibular.

La diferencia es que un trastorno vestibular puro te da mareos y desequilibrio pero tu atención funciona bien. Si además tienes problemas de concentración, impulsividad, dificultad para organizarte, y la fatiga que no se explica con solo un diagnóstico vestibular, puede que haya algo más.

Y la gracia es que pueden coexistir. Un cerebro TDAH con un sistema vestibular algo sensible es una combinación que amplifica los problemas de ambos. El TDAH hace que prestes menos atención a las señales vestibulares, y el sistema vestibular sensible necesita más atención de la que tu cerebro le da.

¿Qué papel juega la integración sensorial?

El cerebro integra información de muchos sentidos simultáneamente para crear una percepción coherente del mundo. Vista, oído, tacto, propiocepción, vestibular. Todo junto, todo a la vez.

En el TDAH, esa integración puede ser irregular. A veces funciona perfectamente. A veces falla. Y cuando falla, te tropiezas, te mareas, o simplemente te sientes raro sin saber por qué.

Si absorbes el ánimo de los demás con una intensidad que no es normal, es posible que tu procesamiento sensorial en general sea diferente. No solo en lo emocional, sino también en lo físico. La sensibilidad sensorial del TDAH no es solo a las emociones. Es a todo.

¿La medicación TDAH mejora el equilibrio?

Hay personas que reportan que sí.

No porque la medicación actúe sobre el sistema vestibular directamente, sino porque al mejorar la atención, el cerebro procesa mejor las señales vestibulares y propioceptivas. Como ponerse gafas: no cambia lo que hay, pero cambia lo que tu cerebro puede ver.

Otros no notan diferencia en este aspecto. Depende de si la raíz del problema es atencional, vestibular, o una mezcla.

¿Cuándo debería preocuparme de verdad?

Si los problemas de equilibrio son nuevos, si han aparecido de repente, si vienen con mareos fuertes o pérdida de audición, ve al médico. Eso puede ser vestibular de verdad y necesita atención.

Si llevas toda la vida siendo "el torpe", si te tropiezas desde niño, si la coordinación nunca ha sido tu fuerte pero fuera de eso funcionas, probablemente es parte de cómo tu cerebro procesa la información. Y merece la pena entender si el TDAH tiene algo que ver.

Esto no sustituye el diagnóstico de un profesional. Si tienes problemas de equilibrio persistentes, consulta con un otorrino o neurólogo. Y si sospechas que puedes tener TDAH, el test de TDAH tiene 43 preguntas basadas en escalas clínicas reales.

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