Ir al super sin lista con TDAH: volver sin lo necesario

Con TDAH, el supermercado es una trampa de dopamina. Sales con galletas raras y sin leche. Esto te va a sonar muy familiar.

Entras a comprar tres cosas. Leche, pan y huevos.

Sales con una vela aromática de canela, dos botes de pasta que estaban de oferta, unas galletas belgas que nunca habías visto en tu vida, y sin leche. Sin pan. Y sin huevos.

Si esto te ha pasado, o te pasa cada vez que pisas un supermercado, bienvenida al club.

¿Por qué el supermercado es una trampa mortal para el TDAH?

A ver, el supermercado está diseñado para joder la concentración de cualquier persona. Colores, ofertas, productos nuevos, música, olores. Es un casino sin tragaperras pero con la misma lógica: que pierdas el hilo de lo que ibas a hacer.

Para alguien con TDAH, eso se multiplica por diez.

El problema no es que seas despistada o irresponsable. El problema es que tu memoria de trabajo tiene el tamaño de una nota adhesiva mojada. Y en cuanto el entorno te ofrece estímulos nuevos, esa notita se cae.

O sea: las tres cosas que tenías en la cabeza desaparecen en cuanto ves una oferta de 2x1 en algo que no necesitas pero que en este momento te parece imprescindible.

Y cuando llegas a casa y abres las bolsas, el momento de abrir una bolsa con esperanza y encontrar 47 euros de cosas que no ibas a comprar es una experiencia universalmente TDAH.

El ritual de "voy un momento a por una cosa"

Lo peor no es ir a la compra grande. Lo peor es ese "voy un momento a por una cosa" que repites cada dos días porque la lista nunca estaba completa.

El TDAH no es que seas mala planificando. Es que cuando tienes que hacer una lista de la compra, estás haciendo eso mientras piensas en diez cosas más, y cuando llegas al super ya llevas un rato sin pensar en la lista porque algo llamó tu atención por el camino.

Te lo digo por experiencia: he ido al supermercado a comprar medicación de emergencia y he vuelto con tres revistas y un aguacate. La medicación, evidentemente, no estaba entre mis compras.

El problema de ir sin lista

Claro, la solución obvia es: haz una lista.

El problema es que hacer una lista requiere función ejecutiva. Requiere pararte, revisar la nevera, pensar en qué vas a cocinar esta semana, anticipar necesidades. Todas esas cosas que un cerebro TDAH hace fatal cuando no está en modo hiperfoco.

Y cuando sí tienes la lista, pasa una de dos cosas: o la dejas en casa, o la tienes en el móvil y en el momento que la abres te llegas a una notificación de Instagram y ya está, la lista ha dejado de existir.

Hay una variante especialmente traicionera que es la lista mental. "Esta vez me lo voy a aprender." Tres ítems. ¿Cuánto puede costar?

Mucho. Puede costar mucho.

Porque lo que pasa con la lista mental y el TDAH es exactamente lo que pasa con la colada que dejas en la lavadora: existe en tu cabeza en el momento en que la piensas, y deja de existir en cuanto algo más urgente toma su lugar.

Lo que realmente funciona (para algunos cerebros)

No te voy a vender una solución mágica porque no existe una que funcione para todos.

Lo que me han contado varias personas con TDAH que funciona, y que a mí me funciona a ratos, es quitarle fricción al sistema. No "haz una lista perfecta cada semana". Sino tener una lista que ya existe y que solo añades cosas cuando se te ocurren.

Lista compartida en el móvil con tu pareja o contigo misma. Cada vez que abres el frigo y ves que algo se acaba, lo añades en ese momento. No después, no cuando vayas a comprar. Ahora.

El problema es acordarte de añadirlo. Pero ahí ya entramos en territorio de gestión del TDAH que da para otro post.

Lo que sí puedo decirte es que esto no es un fallo de carácter. Es tu cerebro haciendo lo que hace: ir a por lo nuevo, lo brillante, lo que está delante. Que resulta que en el super es siempre lo que no necesitabas.

Si quieres entender mejor cómo funciona todo esto, la guía completa de TDAH en mujeres tiene bastante contexto sobre la función ejecutiva y por qué estos fallos cotidianos no son lo que parecen.

Si llevas tiempo sospechando que lo que te pasa tiene nombre, el test que construí puede ser un primer punto de partida. 43 preguntas basadas en escalas clínicas reales. Puedes hacerlo aquí.

---

Esto no sustituye el diagnóstico de un profesional. Si sospechas que tienes TDAH, habla con un psicólogo o psiquiatra especializado en TDAH adulto.

Relacionado

Sigue leyendo