Softr vs Glide: cuál elegir para tu app sin código
Los dos montan apps sin programar y no compiten en lo mismo. Precios, límites reales y el caso concreto en que gana cada uno.
Los dos venden lo mismo en su portada: coge tus datos, elige una plantilla y ten una aplicación funcionando esta tarde. Sin programar.
Y los dos cumplen. Lo que no cuentan es que están pensados para cosas distintas, y elegir mal significa pelearte durante semanas para que la herramienta haga algo que la otra hace de serie.
¿Qué tipo de cosa hace cada uno?
Piensa en Softr cuando lo que quieres es un sitio web con acceso restringido: un portal de clientes donde cada uno entra y ve sus proyectos, una intranet, un directorio, una zona de miembros. Se ve en el navegador, funciona bien en escritorio, y su fuerte es la gestión de usuarios y permisos. Quién ve qué, según quién es.
Piensa en Glide cuando lo que quieres es una herramienta operativa que alguien use de pie, con el móvil: un técnico que va a una casa y rellena un parte, un almacén donde se escanean cosas, un equipo de campo que registra visitas. Se instala en el móvil como una aplicación, funciona con el pulgar y su fuerte es la interfaz móvil y los flujos rápidos.
Cuando lo dices así de simple, la mitad de la decisión ya está tomada.
La tabla
| Herramienta | Para quién | Precio real | Límite | Veredicto | |---|---|---|---|---| | Softr | Portales de cliente, zonas de miembros, directorios, intranets | Gratis para probar. Planes de pago desde unos 25 a 30 dólares al mes, subiendo por usuarios y funciones | El diseño se mueve dentro de sus bloques: personalizar mucho cuesta. Pensado para navegador, no para uso móvil intensivo | Gana si tu app se ve en un ordenador y el tema es quién puede ver qué | | Glide | Aplicaciones móviles internas, equipos de campo, operaciones | Gratis muy limitado. Planes de pago desde unos 25 dólares al mes, con saltos importantes al crecer | El coste sube rápido con usuarios y actualizaciones de datos. Menos apto para una web pública | Gana si tu app se usa con el móvil y con las manos ocupadas |
Los precios y los límites de estas dos cambian con frecuencia, así que confirma en sus webs. La división de terreno es estable desde hace años.
¿Softr o Glide: cuál me conviene?
Hazte tres preguntas y ya está resuelto.
Primera: ¿dónde va a estar la persona que lo usa? Sentada delante de un ordenador, Softr. De pie, andando, en una obra, en una tienda, Glide.
Segunda: ¿el problema principal son los permisos? Si tu app va de que cada cliente entre y vea solo lo suyo, Softr tiene eso resuelto de forma más fina y más barata.
Tercera: ¿cuánta gente va a entrar? Aquí hay que mirar la letra pequeña de los dos, porque el precio no escala igual. Glide puede ponerse caro con muchos usuarios activos. Softr también sube, pero por otro sitio.
Si estás en la fase de decidir si esto de las apps sin código te sirve para lo que tienes en la cabeza, empieza por la guía de crear apps sin programar, que es donde explico qué se puede y qué no.
¿Qué se te va a atascar en cada uno?
En Softr, el diseño. Trabajas con bloques prefabricados y cuando quieres algo que no está entre esos bloques, no está. Se puede maquillar con CSS en los planes que lo permiten, pero si vienes con un diseño concreto en la cabeza, vas a acabar cediendo tú.
También la lógica compleja. Softr es una capa de presentación encima de tus datos, no un motor de reglas. Si tu app necesita cálculos raros o flujos con muchas condiciones, esa lógica la tienes que dejar antes, en la base de datos o en una automatización externa.
En Glide, el coste. Es el atasco más citado y es real: montas algo, funciona, empiezas a meter usuarios y el salto de plan llega antes de lo que esperabas. Hay que planificar el crecimiento con la calculadora delante desde el día uno.
Y el otro atasco es el sincronizado de datos. Las apps de Glide se sienten instantáneas, pero por debajo hay un ritmo de actualización que conviene entender antes de prometerle a nadie que verá los cambios al segundo.
Si quieres probar con las manos, tengo el paso a paso de crear una app con Softr desde cero y el de crear una app con Glide desde cero. Dos tardes y sales con opinión propia, que vale más que esta comparativa.
¿Y la IA? ¿Ya no hace falta ni elegir plantilla?
Las dos han metido generación asistida: le describes la aplicación y te monta una primera versión con sus pantallas y sus campos.
Sirve para arrancar y para no empezar con el lienzo en blanco. No sirve para saltarte la parte importante, que es tener claros tus datos: qué tablas hay, qué campos, cómo se relacionan. Si eso está mal pensado, la IA te genera rápido una aplicación que tendrás que rehacer entera.
El orden correcto sigue siendo el de siempre: primero los datos, luego la interfaz.
¿De dónde salen los datos de tu app?
Esta es la pregunta que casi nadie se hace antes de elegir, y es la que más condiciona el resultado.
Las dos son una capa de interfaz encima de unos datos. No son la base de datos. Y las dos pueden conectarse a varios sitios: una hoja de cálculo, una base tipo Airtable, su propia base interna.
Si tus datos ya viven en algún sitio y no los vas a mover, comprueba primero que la herramienta se conecta bien con ese sitio y qué límites tiene esa conexión (cuántas filas, cada cuánto se sincroniza, si escribe o solo lee). Es una comprobación de diez minutos que te ahorra una semana de rehacer.
Si tus datos no existen todavía, tienes dos caminos. Usar la base interna de la herramienta, que es lo más rápido y lo que menos piezas mete. O montar la base fuera y conectarla, que es más trabajo al principio y te deja mucho más libre después.
Yo tiendo al segundo camino y la razón no es técnica: es que los datos duran más que las interfaces. La aplicación que montes hoy la vas a rehacer en dos años porque habrán salido cosas mejores. Tus contactos, tus clientes y tu histórico tienen que sobrevivir a esa mudanza sin drama. Si están en un sitio propio, la mudanza es cambiar la capa de encima. Si están dentro de la herramienta, la mudanza es una exportación y una tarde de limpieza.
Y hay un aviso concreto para el que va a usar una hoja de cálculo como base: funciona, pero se degrada. En cuanto haya varias personas escribiendo a la vez y unos cuantos miles de filas, empiezan los retrasos y los conflictos. Como punto de partida vale. Como cimiento definitivo, no.
Mi recomendación por perfil
Portal de clientes de una consultoría o agencia: Softr. Es literalmente para eso.
Aplicación interna para un equipo que trabaja fuera de la oficina: Glide. Sin discusión.
Directorio público con buscador y fichas: Softr.
Herramienta de inventario, partes de trabajo, control de stock: Glide.
Web de marketing con formulario: ninguna de las dos. Eso es una web normal y te va a salir más barato y más flexible por otro camino.
No hay empate y no hay ganadora general. Hay dos herramientas que resuelven problemas distintos y que se parecen solo en el eslogan.
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Si todavía no tienes claro qué parte de tu trabajo deberías estar delegando en herramientas con IA, este test corto te lo ordena en cinco minutos.
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