People-pleasing: por qué dices que sí a todo cuando tienes TDAH
Dices que sí antes de pensar. Luego te arrepientes. Pero cancelar te da más ansiedad que hacerlo. El ciclo del people-pleasing con TDAH tiene una explicación.
Dices que sí antes de pensar.
Luego llegas a casa y te das cuenta de que acabas de comprometerte a tres cosas que no tienes ni tiempo ni energía para hacer.
Piensas en cancelar. Pero cancelar te genera más ansiedad que hacerlo. Así que lo haces todo con el depósito vacío, luego te sientes fatal, y la próxima vez vuelves a decir que sí.
Este ciclo tiene nombre. Y tiene mucho que ver con el TDAH.
¿El people-pleasing está relacionado con el TDAH?
Más de lo que parece.
El people-pleasing no es simplemente "ser buena persona" ni "tener demasiada empatía". Es un mecanismo de supervivencia que se desarrolla cuando llevas años recibiendo señales de que no encajas, de que decepcionas, de que no rindes como se espera de ti.
Si de niña fallabas constantemente en las expectativas sin entender por qué, aprendiste algo muy concreto: que mantener la paz y hacer feliz a la gente de alrededor era la forma más rápida de evitar conflictos. De que no te criticaran. De sentirte, aunque fuera un rato, suficiente.
Y eso se convierte en un patrón automático. Dices que sí antes de procesar si realmente quieres o puedes. La palabra sale sola.
Hay otro factor: la impulsividad. El TDAH no solo es distracción. También es responder antes de pensar, actuar antes de evaluar. Y en contexto social, eso se traduce en aceptar planes, comprometerte con proyectos, ofrecerte voluntaria para cosas, antes de que tu cabeza haya tenido tiempo de preguntar "espera, ¿yo quiero esto realmente?".
Para cuando te haces esa pregunta, ya es tarde. Ya has dicho que sí.
La trampa del "ya lo resolveré"
Aquí está el mecanismo que más me parece una trampa de libro.
Cuando tienes TDAH, el futuro es un concepto muy abstracto. No porque seas irresponsable, sino porque el cerebro TDAH vive muy en el presente. El compromiso que acabas de asumir está en el futuro. La incomodidad de decir que no está aquí, ahora, en este momento.
Y el cerebro elige lo que le resulta más tolerable ahora mismo.
Dicho más claro: dices que sí porque el malestar de decir que no es inmediato y brutal. El malestar de tener que cumplir el compromiso es futuro y difuso.
El problema es que ese futuro llega. Y cuando llega, te encuentras con una agenda sobrecargada, sin energía, sintiéndote culpable por cualquier cosa que no seas capaz de hacer. Y la única salida que ves es seguir cumpliendo para no decepcionar.
Es una rueda de hámster. Giras mucho y no llegas a ningún sitio.
Salir del ciclo no es decir que no de golpe
Porque eso tampoco funciona. Al menos, no de entrada.
Lo que funciona, lo que a mí me ha servido, es meter un paso entre el estímulo y la respuesta. Cuando alguien te pide algo, en vez de responder en el momento, tienes permiso para decir "déjame mirarlo y te digo". Esa pequeña pausa te da tiempo para procesar.
No es magia. Al principio te va a costar horrores porque tu cerebro está entrenado para resolver la incomodidad ahora mismo. Pero con práctica, ese pausa se hace más natural.
También ayuda entender que decir que no no es hacerle daño a la otra persona. Es protegerte tú para poder estar presente de verdad en las cosas que importan. El TDAH genera suficiente culpa crónica sin que encima te añadas compromisos que no puedes cumplir.
Y si no puedes cumplir algo que dijiste que harías, cancelar antes es siempre mejor que desaparecer. Aunque duela.
Sobre esto, te recomiendo que leas sobre el perfil completo del TDAH en mujeres, porque el people-pleasing no suele venir solo. Viene con otras capas.
Esto no sustituye el diagnóstico de un profesional. Si reconoces estos patrones en ti, habla con alguien especializado en TDAH adulto.
Si quieres saber si lo que te pasa tiene nombre, tengo un test de 43 preguntas basadas en escalas clínicas. No es un diagnóstico, pero es un punto de partida serio. Puedes hacerlo aquí. `
Sigue leyendo
No puedo mantener ninguna dieta: cuando el problema no es la voluntad
Empezar dietas es fácil. Mantenerlas, imposible. Con TDAH hay una razón neurológica detrás que nadie te explica.
Me distraigo durante el sexo y no puedo evitarlo
El TDAH no para cuando apagan la luz. Si te distraes en la intimidad, no es falta de atracción ni desgana. Es tu cerebro siendo tu cerebro.
Cómo hablar con tu pareja sobre el TDAH y la intimidad
Hay conversaciones que dan mucho miedo pero que cambian todo. Esta es una de ellas: hablar con tu pareja sobre cómo el TDAH afecta vuestra intimidad.
El TDAH invisible: por qué las niñas pasan desapercibidas
Las niñas con TDAH no molestan, no interrumpen, no se suben a la mesa. Por eso nadie las ve. Esto es lo que les pasa por dentro.