Olvidé la reunión del cole otra vez: ser madre con TDAH
Lo tenías apuntado, pusiste alarma, y aun así se te olvidó. Ser madre con TDAH tiene momentos así y no significan lo que crees que significan.
Lo tenías apuntado.
En el calendario del móvil, en el papel de la nevera, y en una nota mental que juraste que no ibas a olvidar. Te pusiste alarma a las 17:00 para salir a las 17:30. Y a las 18:10, cuando tu hija llega del cole y te pregunta con una cara rara "¿no tenías la reunión hoy?", se te cae el mundo.
La alarma sonó. La viste. Y el cerebro la descartó como descarta las otras 23 alarmas del día porque en ese momento estabas haciendo otra cosa y la alarma no era suficientemente urgente para interrumpir el hiperfoco que tenías puesto en algo completamente distinto.
Y ahora estás sentada en el sofá con la sensación de que eres la peor madre del mundo. De que otras madres no hacen esto. De que si de verdad te importara irías.
Para. Respira. Eso no es lo que está pasando.
¿Cómo gestionas la agenda del colegio con TDAH?
Con mucho esfuerzo. Y a veces, fallando. Las dos cosas son verdad al mismo tiempo.
La agenda del colegio es, objetivamente, un sistema diseñado para cerebros que funcionan diferente al tuyo. Fechas a largo plazo. Circulares que llegan sueltas. Reuniones convocadas con poca antelación. Cosas que hay que firmar y devolver. Disfraces que hay que preparar para el viernes. Cuotas que hay que pagar antes del día 5.
Un cerebro con TDAH tiene una relación complicada con el tiempo. No es que no entiendas que la reunión es importante. Es que "mañana" y "dentro de tres semanas" no se representan de la misma forma en tu cerebro que en el de alguien sin TDAH. Lo que no está delante de ti, en este momento, no existe con la misma urgencia.
Eso no es desidia. Es neurología.
Lo que sí puedes hacer es construir sistemas que compensen esa característica de tu cerebro. No para ser perfecta, porque eso no va a pasar. Sino para reducir la frecuencia de los olvidos.
Lo que funciona (y lo que no)
Lo que no funciona: las alarmas sueltas. Suenan, las ves, las quitas, y si no estás en el estado mental adecuado para actuar en ese momento, se pierden.
Lo que funciona mejor: vincular la acción a algo que ya haces. Revisar el calendario del cole siempre a la misma hora, en el mismo momento, el mismo día de la semana. No cuando te acuerdes. Los domingos a las 9. O al llegar del cole cada tarde. Un momento fijo que se convierte en hábito automático.
Lo que funciona: el sistema físico visible. La nevera con el calendario de ese mes, marcado con rotulador. No una app que puedes ignorar. Algo que está en tu campo visual cuando estás en la cocina.
Lo que funciona: bajar la carga cognitiva con anticipación. El disfraz para el viernes no se piensa el jueves. Se compra el lunes. La firma de la circular no va a "mañana". Va ahora, mientras la tienes en la mano.
Nada de esto garantiza que no se te vaya a olvidar nada. Pero reduce la probabilidad. Y reduce el coste emocional de los errores cuando ocurren.
La reunión que te perdiste no define tu maternidad
Esto es lo que quiero que te quedes.
Olvidar una reunión del cole no significa que no te importa tu hijo. Significa que tienes un cerebro que gestiona el tiempo y la memoria de forma diferente, y que el sistema del colegio no está diseñado para ese cerebro.
Otras madres llegan a todas las reuniones. ¿Sabes qué? Algunas llegan y piensan en otra cosa durante toda la reunión. Algunas van porque se sienten obligadas pero les parece una pérdida de tiempo. Algunas van y no aplican nada de lo que se dice.
Tú te perdiste la reunión. Eso es un hecho. Pero no dice nada sobre si amas a tu hijo o no. No dice nada sobre qué tipo de madre eres en el resto del año, en las conversaciones del desayuno, en los ratos de juego, en los momentos que no están en el calendario pero que son los que más importan.
La culpa que sientes después de un olvido así es enorme. Lo sé. Pero esa culpa no es información útil. Es ruido.
El artículo sobre la carga mental de las madres con TDAH tiene más sobre cómo funciona la gestión ejecutiva en la maternidad y por qué el sistema es tan difícil de sostener.
Y para el colapso de las tardes, cuando todo se acumula y el cerebro ya no da más, el artículo sobre cómo gestionar las tardes siendo madre con TDAH va a lo práctico.
La guía completa de TDAH en mujeres tiene el contexto más amplio sobre por qué el TDAH femenino se manifiesta de formas que el sistema médico tardó décadas en reconocer.
Consulta con un profesional si sientes que el TDAH está afectando significativamente tu vida o la de tu familia. Un psicólogo o psiquiatra puede ayudarte con estrategias específicas para tu situación.
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