Miedo irracional a enfermar: hipocondría, ansiedad o TDAH

Te duele algo y ya estás en Google buscando lo peor. Puede ser hipocondría, ansiedad o tu cerebro TDAH haciendo de las suyas.

Te duele la cabeza. Llevas dos días.

Un cerebro normal piensa: "Será tensión. O dormí mal. Me tomo un paracetamol."

Tu cerebro: "Tumor. Aneurisma. Algo raro que sale en un episodio de House. Me voy a morir."

Y lo siguiente que sabes es que llevas 45 minutos en Google, con 17 pestañas abiertas, leyendo sobre enfermedades que no sabías que existían, con el corazón a mil y la certeza absoluta de que esto es el fin.

Exagero, ¿no? Pues pregúntale a cualquiera con TDAH y ansiedad. Te va a decir que me quedo corto.

¿Es hipocondría o es otra cosa?

Primero, lo técnico. Lo que antes se llamaba hipocondría ahora el DSM-5 lo divide en dos: trastorno de ansiedad por enfermedad (te preocupas sin tener síntomas reales) y trastorno de síntomas somáticos (tienes síntomas reales y los interpretas de forma catastrófica). Son cosas distintas, aunque en la práctica se mezclan bastante.

Pero aquí viene el matiz que nadie te cuenta.

El TDAH, por sí solo, ya te predispone a este tipo de espirales. ¿Por qué? Por la combinación diabólica de tres cosas:

La primera: déficit en la regulación atencional. Tu cerebro no puede decidir qué merece atención y qué no. Así que un dolor de cabeza normal, que un cerebro neurotípico registraría y descartaría, el tuyo lo pone en el centro del escenario con focos y música dramática.

La segunda: desregulación emocional. Cuando tu cerebro decide que algo es importante, la emoción que le pega no es proporcional. No es "estoy un poco preocupado". Es "estoy aterrorizado y no puedo pensar en otra cosa".

La tercera: hiperfoco en la amenaza. Y ahí es cuando te plantas delante de Google y te metes en el agujero. Porque el hiperfoco no distingue entre "estoy aprendiendo algo útil" y "estoy alimentando mi propia ansiedad". Para tu cerebro, buscar síntomas en internet es dopamina. Perversa, destructiva, pero dopamina al fin y al cabo.

¿Cómo separas la ansiedad por salud del TDAH?

Es complicado. No te voy a engañar.

La ansiedad generalizada y el TDAH se solapan tanto que a veces es imposible separarlos sin un profesional que sepa lo que busca

Si tu miedo a enfermar aparece solo cuando estás sin estructura (fines de semana, vacaciones, noches), es más probable que sea TDAH buscando dónde poner la atención. Tu cerebro necesita algo de lo que preocuparse, y en ausencia de un proyecto o una tarea, elige tu cuerpo como objetivo.

Si tu miedo a enfermar es constante, independiente del contexto, y viene acompañado de conductas de comprobación (tocarte ganglios, medirte la tensión tres veces al día, ir a urgencias por cosas menores), es más probable que haya un componente de ansiedad por salud que necesita tratamiento específico.

Y si tienes las dos cosas (sorpresa: es muy común), necesitas abordar ambas. Porque tratar solo la ansiedad sin tocar el TDAH es como poner un parche en una tubería rota. Para un rato, pero la presión sigue ahí.

¿Qué haces cuando estás en plena espiral?

Mira, yo no soy médico. Lo digo siempre y lo repito: nada de lo que diga aquí sustituye a un profesional.

Pero lo que he aprendido (por experiencia propia y por hablar con mucha gente que pasa por esto) es que hay un truco que funciona más que cualquier técnica de respiración: la regla de las 24 horas.

Si te duele algo y tu cerebro te dice que es el fin del mundo, espera 24 horas. No busques en Google. No vayas a urgencias (salvo que haya una señal de alarma real y obvia). Espera. Si mañana sigues igual o peor, entonces actúas. Pero la inmensa mayoría de las veces, mañana ni te acuerdas.

Parece una tontería. Pero lo que estás haciendo es darle a tu cerebro un plazo. Y los cerebros TDAH responden mejor a plazos que a "relájate". Porque "relájate" no significa nada para nosotros. "Espera hasta mañana" es concreto.

Y si mañana sigues preocupado, no busques en Google. Ve al médico de verdad. Que te mire una persona con años de formación, no un algoritmo diseñado para mostrarte lo peor primero.

Tu cerebro necesita que alguien le ponga límites

Si no sabes si lo que te pasa es ansiedad, TDAH o las dos cosas saboteándote a la vez, hice un test de TDAH con 43 preguntas basadas en escalas clínicas reales. No diagnostica, pero te da una foto bastante clara de lo que puede estar pasando.

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