El mes que decides no pagarte a ti mismo
Hay un mes en el que el emprendedor elige no cobrar su propio sueldo para que la empresa sobreviva. Qué pasa después de ese mes y cómo salir del bucle.
El primer mes que no me pagué fue en octubre de 2019.
Me lo dije a mí mismo con la jerga del emprendimiento para que sonara menos duro: "este mes reinvierto en el negocio". Que es una forma de decir que el dinero que debería haberme transferido a mí mismo se quedó en la empresa porque si no, la empresa no llegaba a fin de mes.
Duele menos dicho así. "Estoy reinvirtiendo." Como si fuera una decisión estratégica y no una emergencia.
El segundo mes tampoco me pagué. Y el tercero tampoco. Para el cuarto ya no me lo decía con jerga. Ya lo llamaba por su nombre.
¿Cuándo "no me pago este mes" pasa de ser una solución a ser un problema?
Cuando se convierte en el default.
Un mes sin cobrar como decisión táctica porque hay una oportunidad concreta que financiar o un gasto puntual que cubrir, eso puede tener sentido. Un mes sin cobrar porque la empresa no genera suficiente para pagarte a ti y cubrir los gastos, eso es una señal de que algo no está funcionando como debería.
La trampa es que los dos se sienten igual desde dentro. En ambos casos te estás sacrificando por el negocio. En ambos casos hay una razón para no cobrar. Y la diferencia entre una decisión inteligente y un problema estructural solo se ve con distancia temporal.
La pregunta que nunca me hacía en esos meses: ¿cuánto tiempo llevo sin cobrarme y cuándo exactamente va a cambiar eso?
Si no tienes una respuesta concreta con fecha, el "este mes no me cobro" tiene muchas probabilidades de convertirse en "estos seis meses no me cobré" sin que nadie tomara esa decisión conscientemente.
¿Qué hace que el cerebro TDAH maneje peor esta situación?
La dificultad con el tiempo futuro.
El cerebro TDAH es experto en el ahora. Le cuesta mucho imaginar el futuro de forma concreta y conectarlo con las decisiones del presente. Cuando te dices "no me pago este mes pero el mes que viene seguro que va mejor", el "mes que viene" no es real para tu cerebro. Es una abstracción.
Entonces el patrón que se genera es: no te pagas este mes porque el presente es urgente. El mes siguiente llega y hay otra urgencia presente. Y así.
Sin una fecha concreta, sin un umbral claro, sin un "si en tres meses no estoy cobrándome X, entonces hago Y", el cerebro TDAH puede estar en ese bucle indefinidamente. No por falta de intención. Por falta de estructura temporal.
¿Cómo saber si el problema es de liquidez o de modelo de negocio?
Es la pregunta más importante que nadie se hace en ese momento.
Si el negocio genera facturación suficiente para ser rentable pero tienes problemas de liquidez porque los cobros llegan tarde, eso es un problema de gestión de tesorería. Tiene solución.
Si el negocio no genera facturación suficiente para pagar sus propios gastos más tu sueldo mínimo viable, eso es un problema de modelo. Y añadir más meses sin cobrarte no lo resuelve. Solo lo retrasa y te agota a ti en el proceso.
Muchos emprendedores pasan años sin cobrarse creyendo que están "invirtiendo en el negocio" cuando en realidad están financiando un modelo que no funciona con su propio dinero y su propio tiempo. Que es el tipo de subvención más cara que existe porque no solo pierde el dinero, también pierde los años.
La pregunta difícil es: si yo fuera un inversor externo mirando este negocio, ¿seguiría poniendo dinero aquí o cortaría las pérdidas?
Cuando la respuesta honesta es "cortaría", probablemente ha llegado el momento de hacer cambios reales. Como apunta el análisis de cuándo simplificar el negocio para sobrevivir: a veces la decisión más rentable es la que más duele tomar.
¿Qué hacer el mes siguiente al mes que no te pagaste?
Establecer el número mínimo no negociable.
No el sueldo que quieres. El sueldo por debajo del cual el negocio no funciona para ti. El mínimo con el que puedes cubrir lo esencial sin añadir estrés adicional a la situación. Ese número existe aunque nunca lo hayas calculado.
Y establecer que ese número se paga antes que cualquier gasto de crecimiento. Antes de la nueva herramienta, antes del anuncio, antes de la contratación. Porque si el fundador del negocio no puede mantenerse, no hay negocio que crecer.
Emprender con TDAH es un deporte de riesgo en el que nadie te da manual.
Es contraintuitivo. Parece egoísta. Pero un fundador que no cobra no está siendo generoso con su empresa. Está prestándole dinero que no va a recuperar y cargando con el coste emocional de esa deuda cada día que pasa.¿Tu TDAH está saboteando tu negocio? Hice un test de 15 preguntas que diagnostica cómo afecta a tu negocio en 5 dimensiones: dinero, foco, decisiones, energía y mentalidad. 5 minutos y sabes dónde se te escapa el dinero.
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