Logras cosas increibles y no te las crees: TDAH femenino
Las mujeres con TDAH logran cosas increíbles y no se las creen. El sesgo negativo del TDAH hace que solo recuerdes los fallos. Esto tiene explicación y solución.
Organizaste un evento para 200 personas desde cero.
Aprendiste a programar mientras trabajabas a tiempo completo y criabas a un hijo.
Sacaste adelante un proyecto que todo el mundo decía que era demasiado ambicioso.
Y cuando alguien te lo menciona, lo que sientes no es orgullo. Lo que sientes es algo parecido a: "Sí, pero fue un milagro. No sé cómo salió. Seguro que no lo vuelvo a conseguir."
O sea, lo conseguiste, y tu cerebro ni siquiera te deja celebrarlo.
Esto es muy específico del TDAH femenino. Y tiene nombre, y tiene explicación.
¿Por qué no te crees lo que logras?
El sesgo negativo es una tendencia del cerebro a dar más peso a las experiencias negativas que a las positivas. Todos lo tenemos en algún grado. Pero en las personas con TDAH, este sesgo está amplificado de una forma que no tiene mucho sentido hasta que entiendes cómo funciona el cerebro TDAH.
A ver, piénsalo así.
Tu memoria de trabajo, o sea, la capacidad de mantener información activa en la cabeza en tiempo real, no es especialmente fiable con TDAH. Lo que recuerdas con más facilidad son las cosas que generaron una respuesta emocional intensa. Y generalmente, los errores generan más emoción que los logros.
El fallo que cometiste hace tres años en el trabajo. La vez que olvidaste una cita importante. La noche que no pudiste dormir porque te acordaste de esa cosa que dijiste mal en una reunión hace cuatro meses. Eso lo tienes en HD.
¿El proyecto que sacaste adelante? Borroso. "Fue suerte." "Me ayudaron mucho." "No fue para tanto."
Y encima, las mujeres con TDAH suelen ser muy buenas compensadoras. Han aprendido a funcionar aunque todo les cueste el doble. Lo que significa que sus logros se ven desde fuera como "normal" o "fácil", cuando por dentro han supuesto un esfuerzo sobrehumano.
Nadie les dice "la hostia, lo que has tenido que hacer para llegar hasta aquí." Lo que les dicen es "qué suerte tienes, todo te sale bien."
Y claro, eso refuerza el sesgo. Si nadie reconoce el esfuerzo real, tú tampoco lo reconoces.
El inventario al revés
Hay algo que me parece muy útil para esto, aunque suene un poco raro al principio.
Lleva un registro de lo que haces bien. No para presumir. Para contra-programar el sesgo negativo.
Tu cerebro lleva un inventario exhaustivo de tus fallos. Tiene un archivo perfectamente ordenado de cada vez que llegaste tarde, olvidaste algo, dejaste algo a medias. Ese archivo lo gestiona solo, sin que le pidas nada.
El inventario de logros, en cambio, tienes que llevarlo tú a mano. Porque tu cerebro no lo va a hacer automáticamente.
No tiene que ser nada épico. "Hoy terminé el informe antes de que me lo pidieran." "Esta semana no olvidé ninguna cita." "Me noté tensa en la reunión y lo gestioné mejor de lo que esperaba."
Parece una tontería. No te voy a engañar. Al principio lo sientes artificial y hasta ridículo. Pero es que estás entrenando activamente un músculo que lleva años atrofiado. El músculo de reconocer lo que sí funciona.
La clave no es convencerte de que todo es perfecto. Es simplemente que el cerebro tenga tanto material en el lado de los logros como en el lado de los fallos. Ahora mismo el desequilibrio es brutal, y eso distorsiona lo que percibes como tu realidad.
Si llevas tiempo en este ciclo, probablemente también reconozcas el síndrome de la impostora en el trabajo con TDAH. Es el hermano mayor de este patrón: no solo no te crees tus logros, sino que además vives con el miedo constante de que alguien descubra que "realmente" no eres capaz.
Y si quieres entender todo el sistema de la autoestima femenina con TDAH, la guía completa de TDAH en mujeres te da el marco general del que viene todo esto.
Lo que más quiero que te quedes de este post es esto: no es que no hayas logrado nada. Es que tienes un cerebro que archiva los fallos en alta resolución y los logros en pixelado. Y eso no es verdad objetiva. Es un sesgo que se puede, poco a poco, corregir.
Si quieres saber si lo que describes encaja con el TDAH, tengo un test de 43 preguntas basado en escalas clínicas reales, no un cuestionario de revista. Puedes hacerlo aquí.
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Este post es orientativo y no sustituye el diagnóstico ni tratamiento profesional.
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