Mujeres con TDAH que emprenden: ¿vocación o escape?
Muchas mujeres con TDAH montan un negocio propio para escapar de la oficina. Funciona un tiempo. Luego el TDAH aparece de nuevo, pero ahora sin jefe que lo absorba.
Hay un momento en la vida de muchas mujeres con TDAH que suena más o menos así:
"No aguanto más la oficina. Las reuniones interminables, los horarios fijos, el open space con doce personas hablando a la vez. Voy a montar algo mío. Yo soy la jefa, yo pongo los ritmos, yo decido cuándo trabajo."
Y lo montan.
Y los primeros meses son una maravilla. Hiperfoco total. Todo el mundo dice que tiene mucha energía, muchas ideas, que trabaja una barbaridad. La curva es vertical. El proyecto crece.
Y luego pasa algo.
¿Qué pasa cuando el TDAH se lleva al negocio propio?
Pues que el TDAH te sigue.
Mira, la oficina con sus problemas al menos tenía una cosa: estructura externa. Un horario que alguien más marcaba. Reuniones que hacían de anclas en el día. Un jefe que, aunque te pusiera de los nervios, creaba un marco de obligatoriedad que hacía que ciertas cosas pasaran.
Cuando emprendes, eso desaparece. Y el TDAH, que antes chocaba contra esa estructura y la fricción era molesta pero contenedora, ahora tiene libertad total.
El resultado puede ser muy caótico.
Las facturas que no se mandan porque son aburridas. Los proyectos que empiezan con fuego y se abandonan a medias. La administración que se acumula durante meses hasta que hay una crisis. Las reuniones con clientes que se olvidan. Los plazos que se retrasan porque el hiperfoco estaba en otra cosa esa semana.
Todo lo que el TDAH hacía en la oficina, ahora lo hace en tu negocio. Pero ahora las consecuencias son tuyas directamente.
Y encima, si emprendiste como escape de la estructura, cuando el negocio te pide estructura te sientes atrapada de nuevo. Solo que ahora sin red.
Esto conecta bastante con lo que describe el artículo sobre teletrabajo con TDAH y la trampa de la libertad sin estructura: la libertad que buscas puede convertirse en el entorno más difícil si no hay andamiaje.
El emprendimiento no soluciona el TDAH
Esta es la parte que a veces duele escuchar.
El emprendimiento puede ser una opción muy válida para personas con TDAH. De verdad. La flexibilidad, la variedad, la capacidad de pivotar rápido, el hiperfoco como ventaja competitiva en fases de arranque, todo eso es real.
Pero no es un escape del TDAH. Es otro entorno donde el TDAH aparece.
Y si montas el negocio principalmente porque la estructura corporativa te ahoga, sin entender qué necesita tu cerebro para funcionar, el resultado suele ser el mismo problema en un contexto diferente.
Lo que funciona para mujeres con TDAH que emprenden, al menos lo que he visto que funciona, es construir estructura propia antes de que sea urgente. No porque te apetezca tener un sistema, sino porque sin sistema el negocio va a depender de cuánto hiperfoco tengas esa semana. Y el hiperfoco, por definición, no es fiable.
Emprender con TDAH cuando sale bien
Cuando sale bien, y sale bien con más frecuencia de la que parece, tiene características parecidas.
Hay alguien, un socio, un gestor, una persona de operaciones, que absorbe las partes que el cerebro con TDAH no maneja bien. O hay sistemas muy sólidos para las partes administrativas. O hay un diagnóstico y tratamiento que hace que la función ejecutiva funcione lo suficientemente bien para los mínimos del negocio.
Y hay, sobre todo, conocimiento propio. Saber cuándo estás en hiperfoco y cuándo en colapso. Saber qué tareas necesitas hacer aunque no te apetezcan. Saber pedir ayuda antes de que sea una emergencia.
Eso no viene automáticamente con emprender. Viene de entender cómo funciona tu cerebro.
Si estás en ese punto, puede ayudar leer sobre el síndrome de la trabajadora perfecta con TDAH y cómo afecta a la autoexigencia en el trabajo, sea para otro o para ti misma.
La guía completa sobre TDAH en mujeres también tiene un apartado sobre presentaciones laborales y lo que funciona en entornos de alta autonomía.
Si estás emprendiendo y sospechas que el TDAH está jugando un papel que no has terminado de entender, el test que construí puede ser un primer diagnóstico informal. Puedes hacerlo aquí.
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Esto no sustituye el diagnóstico de un profesional. Si te ves reflejada en lo que has leído, consulta con un psicólogo o psiquiatra especializado en TDAH adulto.
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