Cómo trabajamos la edición de los vídeos Fer y yo en equipo

Grabo yo, edita Fer, revisamos los dos. Las reglas concretas que nos ahorran tres rondas de correcciones en cada vídeo del canal.

Durante un tiempo, cada vídeo del canal pasaba por tres rondas de correcciones. Yo grababa, Fer montaba, yo veía el montaje, apuntaba veinte cosas, él las cambiaba, yo veía la versión dos, apuntaba ocho más.

Multiplica eso por los vídeos que publicamos y tienes a dos personas haciendo el mismo trabajo dos veces y media.

Hoy la mayoría de vídeos van en una ronda. Y no fue porque yo aprendiera a explicarme mejor. Fue porque cambiamos las reglas de dónde empieza y dónde termina el trabajo de cada uno.

¿Cómo se reparte el trabajo con un editor?

La respuesta corta: por decisiones, no por tareas.

La forma en la que la mayoría reparte el trabajo es por trozos del proceso. Uno graba, otro corta, otro sube. Suena ordenado y funciona fatal, porque las decisiones importantes no viven en un trozo concreto. Viven repartidas por todo el vídeo, y si no está claro quién decide qué, todo acaba volviendo a la misma persona.

Lo que hicimos fue listar las decisiones de un vídeo y adjudicar cada una a un dueño único.

Qué se cuenta y en qué orden: mío. Es guion, aunque no haya guion escrito.

Ritmo, cortes, cuándo entra un plano de apoyo, cuándo se acelera: de Fer. Sin consultarme.

Miniatura y título: míos, porque afectan a si el vídeo se ve o no.

Correcciones de color, audio, texto en pantalla: de Fer.

Y una regla que parece obvia y no lo es: si algo es de Fer, yo no lo comento. Aunque lo habría hecho distinto. Si yo empiezo a opinar sobre dónde va un corte, en un mes vuelvo a estar editando yo con pasos intermedios.

Esto es lo que se lleva por delante la mayoría de las rondas de corrección. No es que el editor lo haga mal. Es que el que graba se mete en decisiones que ya había delegado.

Lo que le mando y cómo se lo mando

Aquí está la otra mitad del ahorro.

Cuando termino de grabar, le mando el material con tres cosas siempre. Ni una más, ni una menos.

El archivo, ordenado. Nombre con fecha y tema, todo en una carpeta, sin las tomas que sé que no valen. Borrar las tomas malas yo mismo me lleva cinco minutos. Que las revise él le lleva media hora, porque no sabe cuál es la buena.

Una nota de voz de dos minutos. Le cuento de qué va el vídeo, cuál es la idea principal y qué momentos creo que son los buenos. No le doy instrucciones de montaje. Le doy intención. Es la diferencia entre "corta aquí" y "esta parte es la que quiero que se entienda sí o sí".

Las marcas. Cuando la lío grabando, digo en voz alta "corte" y doy una palmada. Fer las ve en la onda de audio de un vistazo. Parece una tontería de las gordas y es de las cosas que más tiempo ahorra.

Lo que no le mando: un documento con instrucciones detalladas. Lo probé. Tardaba más en escribirlo que él en montar, y encima le quitaba el criterio, que es justo por lo que trabajo con él.

Cómo grabo el material en bruto lo cuento aparte en cómo grabamos los vídeos del canal, porque la mitad del trabajo de edición se decide en el momento de grabar.

La herramienta: por qué acabamos en Descript

El editor de Fer para el montaje fino es el que él quiera. Ahí no me meto.

Pero para la primera pasada, la de limpiar el material y dejar el esqueleto, usamos Descript. Y la razón es concreta: transcribe el vídeo y te deja editarlo borrando texto.

O sea, tienes el guion de lo que has dicho en pantalla, seleccionas un párrafo que sobra, le das a borrar, y ese trozo desaparece del vídeo. Los silencios y las muletillas se quitan de golpe con una opción.

Para vídeos donde alguien habla a cámara diez o quince minutos, esa primera limpieza pasa de una hora a diez minutos. Y no porque la herramienta edite mejor que una persona, sino porque leer es más rápido que ver.

Lo que no hace bien: cuando el vídeo tiene mucho plano de apoyo, mucha pantalla compartida o mucho movimiento, el flujo por texto se queda corto y hay que irse al editor de verdad. Ahí Fer se lleva el esqueleto ya limpio y monta encima.

El precio va por plan y por horas de transcripción al mes. Es una suscripción de las de dos dígitos para el uso normal de un canal pequeño, pero confirma la cifra actual en la web oficial porque estos planes se mueven bastante. Si te interesa el resto del arsenal, lo tengo recopilado en herramientas del creador con IA.

Cómo reviso yo el montaje (y por qué una sola vez)

Cuando Fer me manda la versión, la veo entera y de un tirón. Sin pausas, sin apuntar nada.

Esto me costó aprenderlo. Antes veía con el dedo en la tecla de pausa, apuntando cada cosa que me chirriaba. Y así sacas veinte notas, de las cuales quince son manías tuyas que nadie va a notar.

Al verlo de un tirón, lo que se queda es lo que de verdad falla. Si un corte está raro y no me he dado cuenta viéndolo del tirón, es que no está raro. Es que yo sé cómo se grabó.

Después de verlo, apunto lo que recuerde. Suelen ser tres o cuatro cosas. Y las mando con una regla: cada nota lleva minuto exacto y qué quiero que pase, no qué está mal.

"Minuto 4:12, ese trozo sobra entero" es una nota útil. "El principio se hace largo" no lo es, porque le obliga a adivinar y a montar dos versiones para enseñarme cuál me gusta.

Lo que salió mal por el camino

Estuvimos un tiempo trabajando sin plazos fijos. Yo mandaba el material cuando lo tenía y él montaba cuando podía. Suena flexible y es un desastre: nadie sabe cuándo le toca, todo llega a la vez y siempre hay algo urgente.

Ahora hay días concretos. Yo entrego el material antes de una hora determinada, él devuelve el montaje en un plazo acordado. Si yo me retraso, se retrasa la publicación, y es culpa mía, no suya. Tener eso claro por escrito ha eliminado más fricción que cualquier herramienta.

El otro fallo fue mío y de manual: le mandaba las correcciones por mensajes sueltos, según se me iban ocurriendo. Cuatro mensajes en dos horas. Ahora va todo en un solo mensaje, cerrado, cuando he terminado de ver el vídeo. Si se me ocurre algo después, se queda para el siguiente vídeo salvo que sea grave.

¿Merece la pena tener editor si eres uno solo?

Depende de una cuenta muy simple: cuánto vale tu hora y cuántas horas te come editar.

Si editar te lleva cuatro horas por vídeo y publicas a menudo, tienes una jornada semanal metida en cortar silencios. Esa jornada, puesta en grabar más o en el negocio que hay detrás del canal, rinde más que ahorrarte el coste del editor.

Pero hay un requisito antes: tienes que tener claro qué vídeos haces y cómo suenan. Delegar la edición de algo que todavía no sabes cómo quieres es delegar la búsqueda de tu propio estilo, y eso no se delega. Si estás en esa fase, edita tú, aunque sea con ayuda, y ya lo cuento en editar a mano o editar con IA.

Nosotros llegamos a este reparto después de bastantes vídeos hechos a mano. Y creo que ese es el orden correcto: primero sabes lo que quieres, luego lo delegas.

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Si te interesa montar el sistema completo de trabajo (herramientas, flujos y lo que delegas en una IA) para llevar tu proyecto tú solo, va de eso.

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