Monté un directorio web y lo moneticé sin programar
Fichas, buscador, filtros y altas de pago. Cómo monté un directorio web sin escribir código y cómo se gana dinero de verdad con él.
De todos los negocios que se pueden montar sin saber programar, el directorio es el más fácil.
No lo digo como titular. Lo digo después de montar uno, tenerlo funcionando y ver de dónde sale el dinero. Un directorio es una lista de cosas con buscador. Nada más. Y sin embargo tiene tres formas distintas de cobrar y una de ellas empieza a funcionar desde el primer mes.
Te cuento cómo lo monté, qué me costó y qué haría distinto.
Qué había antes
Tenía una hoja de cálculo.
Era una lista de herramientas que iba probando: nombre, para qué sirve, precio, si tenía plan gratis, si tenía programa de afiliados y mi valoración de una a cinco. La usábamos internamente Fer, Sara y yo cuando alguien preguntaba "oye, ¿qué usamos para esto?".
La hoja creció hasta unas doscientas filas. Y llegó un momento en que era más fácil buscar en Google que buscar en mi propia hoja. Ahí es cuando piensas que eso debería ser una web.
Cómo lo monté por dentro
Dos piezas y ya está.
Los datos viven en Airtable. Es una base de datos que por fuera parece una hoja de cálculo, pero por dentro entiende de relaciones, tipos de campo e imágenes. Cada herramienta es una fila, cada fila tiene categoría, precio, logo, descripción larga, enlace, y un campo de estado para saber si está publicada o no.
La web es Softr. Se conecta a Airtable y convierte cada fila en una ficha. Tú eliges la plantilla de lista, le dices qué campo es el título, cuál la imagen, cuál la descripción, y te monta el listado. El buscador y los filtros se activan marcando casillas, literalmente eligiendo por qué campos quieres poder filtrar.
De la hoja de cálculo a la web navegable pasaron menos de dos horas. Y de esas dos horas, hora y media fue limpiar los datos, no montar nada. Que es la constante de todo esto: construir sin código es rápido, ordenar tus datos es lo que se lleva el tiempo.
Si quieres el paso a paso de la conexión entre las dos herramientas, lo tengo desmenuzado en cómo conectar Softr con Airtable. Aquí voy a lo otro, que es lo que casi nadie cuenta.
¿Cómo se gana dinero con un directorio web?
Hay tres vías y no rinden en el mismo momento.
Afiliación. Es la primera que funciona. Cada ficha lleva un enlace a la herramienta, y si esa herramienta tiene programa de afiliados, ese enlace te paga cuando alguien contrata. No hace falta que nadie te pague a ti nada. El directorio ya es útil el día uno y ya monetiza el día uno. Es la vía que menos fricción tiene y por la que empezaría cualquiera.
Altas de pago. Cuando el directorio tiene tráfico, las propias empresas quieren salir. Aquí es donde el directorio deja de ser un blog con tablas y se convierte en un negocio: alguien te paga por aparecer, por aparecer arriba o por aparecer destacado. En Softr esto se monta con un formulario de alta, un cobro con Stripe y un campo de estado que la ficha respeta. La ficha no se publica hasta que el pago entra.
Suscripción de acceso. La menos obvia y la que menos recomiendo al principio. Cobrar por ver el directorio entero solo funciona cuando lo que tienes dentro no está en ningún otro sitio. Si tu lista se puede reconstruir con dos búsquedas, nadie va a pagar por verla.
Yo empecé por la primera, monté la segunda a los pocos meses y la tercera ni la toqué.
Lo que costó de verdad
En herramientas, poco. Airtable tiene plan gratis que aguanta perfectamente un directorio pequeño, y en Softr el plan de entrada ronda las decenas de euros al mes en el momento en que escribo esto, con el salto de precio en cuanto quieres usuarios registrados y pagos. Confirma las cifras en la web oficial, que estas cosas cambian cada temporada.
En tiempo, unas veinte horas repartidas en tres semanas para tener las tres cosas funcionando: listado, buscador y altas de pago. Con la particularidad de que las primeras dos horas ya tenía algo que se podía enseñar. El resto fue pulir.
En esfuerzo real, casi todo se fue en el contenido. Doscientas fichas con descripción decente no se escriben solas. Y ahí está el trabajo de verdad de un directorio: no es la web, es mantener las fichas actualizadas cuando las herramientas cambian de precio cada seis meses.
Qué salió mal
El buscador de serie se queda corto. Busca por los campos que le digas, pero busca literal. Si alguien escribe "correos" y tú tienes fichas de "email marketing", no encuentra nada. Lo resolví metiendo un campo oculto de palabras clave en cada fila, con sinónimos y con las palabras que la gente usa de verdad. Feo, pero funciona.
Las categorías se me fueron de las manos. Empecé con seis y acabé con veintiuna. Cuando tienes veintiuna categorías, el usuario no filtra, se pierde. Volví a seis categorías grandes y metí las demás como etiquetas. Norma que me apunté: si una categoría tiene menos de cinco fichas, no es una categoría.
El SEO tarda. Un directorio es una web con muchas páginas casi idénticas, y eso Google se lo mira con lupa. Las fichas con descripción propia y de verdad útil se posicionan. Las fichas con dos líneas copiadas de la web del fabricante no las indexa ni por casualidad. Tuve que reescribir bastantes.
Cobrar por el alta antes de tener tráfico. Lo intenté demasiado pronto. Nadie paga por salir en una lista que no visita nadie, y encima quedas raro preguntando. Ese modelo tiene su momento y su momento es después, no antes.
Qué haría distinto
Empezaría con cincuenta fichas, no con doscientas. Cincuenta fichas bien escritas rinden más que doscientas a medias, y te permiten salir a la calle un mes antes.
Definiría las categorías antes de meter un solo dato. Reordenar doscientas filas ya categorizadas es un domingo entero perdido.
Y montaría el registro de correos desde el día uno. Un directorio recibe gente que llega buscando algo concreto y se va. Si no capturas nada, esa visita se evapora. Un simple "te aviso cuando añada herramientas nuevas de esta categoría" convierte muchísimo mejor de lo que pensaba.
Para quién tiene sentido esto
Para quien ya tiene una lista. En serio. La mejor señal de que un directorio va a funcionar es que tú ya llevas años manteniendo esa lista para ti, en una hoja, en unas notas o en la cabeza.
Si tienes que inventarte el tema desde cero para montar el directorio, se te va a hacer bola en la ficha treinta. Si el tema es algo que ya sigues por gusto, mantenerlo es casi un vicio.
Y el modelo escala hacia arriba sin cambiar de herramienta. Un directorio con altas de pago y perfiles de usuario es, técnicamente, lo mismo que un marketplace con menos pasos. La estructura es la misma. Solo cambia quién publica y quién paga.
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