Dejar la terapia que no funciona: tu derecho con TDAH

Llevas años en terapia y no avanzas. Con TDAH femenino, puede que el problema no seas tú. Te explico cuándo y cómo cambiar de profesional.

Voy a decir algo que no se dice suficiente.

Puedes dejar una terapia que no funciona. No tienes que aguantar. No tienes que darte más tiempo. No tienes que convencerte de que si no avanzas es porque tú no te esfuerzas lo suficiente.

Una terapia que no funciona no es neutral. Una terapia que no funciona te cuesta dinero, tiempo, y energía emocional que podrías estar invirtiendo en algo que sí te ayuda.

Y para las mujeres con TDAH, especialmente las que llegaron al diagnóstico tarde, hay un riesgo muy concreto: que lleves años en una terapia que trabaja alrededor del TDAH sin nombrarlo, tratando síntomas secundarios mientras el origen sigue sin abordarse.

¿Cuándo la terapia no está funcionando?

Vamos a ser concretos, porque "no funciona" puede significar muchas cosas.

Hay momentos en terapia que son difíciles pero productivos. Las semanas en que tocas algo doloroso y te quedas removida. Las sesiones en que salís sin resolver nada pero abriste algo que había que abrir. Eso no es "no funcionar". Eso es el proceso.

Esto es no funcionar:

Llevas meses o años sin notar ningún cambio en lo que te trajo a terapia. No los síntomas concretos que te afectan la vida, no la capacidad de gestionarte mejor, no la comprensión de por qué haces lo que haces.

La terapeuta sigue teniendo las mismas hipótesis que tenía al año de empezar. No hay actualización, no hay nuevas perspectivas, no hay exploración de posibilidades que no habíais contemplado.

Sientes que adaptas lo que cuentes para no decepcionar a la terapeuta. Esto es importante. Si estás editando tu experiencia para que encaje con lo que ella espera escuchar, algo está mal.

Cuando mencionas síntomas que podrían ser TDAH, los minimiza o los reencuadra sistemáticamente sin explorarlos.

Por qué cuesta tanto dejarlo

Hay algo psicológicamente difícil en dejar una terapia, especialmente si llevas tiempo.

Sientes que "abandonas" un proceso. Que estás tirando por la borda todo el trabajo hecho. Que si dejas ahora, igual precisamente ahora era cuando iba a empezar a funcionar.

Y está la relación con la terapeuta. Puede que la respetes. Puede que te caiga bien. Puede que te cueste mucho la idea de tener que decirle que te vas.

Pero hay algo que vale la pena recordar: tú eres la cliente. Estás pagando un servicio que necesitas que funcione. La terapeuta no tiene derecho a que te quedes si el servicio no está cumpliendo su función.

Además, dejar una terapia que no funciona no borra lo que fue útil. Si algo te ayudó en algún momento, eso ya está. Irse no lo deshace.

Buscar un profesional especializado en TDAH femenino a veces implica exactamente esto: reconocer que el profesional actual, por bueno que sea en otras cosas, no tiene la formación específica que necesitas.

Cómo dejarlo sin que sea un drama

Lo más directo: díselo en sesión, no por mensaje.

No tienes que dar una explicación extensa. "He decidido explorar otras opciones que se centren más en el TDAH" es una frase completa. No tienes que convencer a nadie ni justificarte durante cuarenta minutos.

Si la reacción es intentar disuadirte, invalidar tus razones, o hacerte sentir culpable, eso es información sobre por qué te vas.

Si la reacción es profesional y respetuosa, quizás hay espacio para pedir derivación a alguien especializado. Muchos profesionales tienen red de colegas con especialidades específicas.

Qué buscar en la siguiente

Cuando busques terapeuta después del diagnóstico de TDAH, hay preguntas concretas que puedes hacer en la primera consulta.

¿Cuántos casos de TDAH adulto lleva actualmente? ¿Tiene experiencia específica con mujeres adultas diagnosticadas tardíamente? ¿Trabaja con modelos terapéuticos que tienen evidencia para TDAH, como TCC o terapia de aceptación y compromiso?

No hace falta un interrogatorio. Pero sí un par de preguntas directas que te permitan evaluar si esta persona entiende tu punto de partida.

El duelo post-diagnóstico

Una terapia que funciona para ti con TDAH no tiene que ser perfecta. Pero tiene que moverse. Tiene que aportar perspectivas nuevas, herramientas concretas, o al menos la sensación de que hay alguien al otro lado que entiende de qué va lo tuyo.

Si no tienes eso, tienes derecho a ir a buscarlo a otro sitio.

Si estás explorando si tu experiencia encaja con el TDAH femenino, el test que construí puede ser un primer paso. Lo tienes aquí.

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Esto no sustituye el diagnóstico de un profesional. Si sospechas que tienes TDAH, busca evaluación con alguien especializado en TDAH adulto.

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