La frase que destruye a las mujeres con TDAH: deberías poder
'Deberías poder con esto' es la frase que más daño hace a las mujeres con TDAH. Te explico por qué destroza y de dónde viene realmente.
"Deberías poder con esto."
Cinco palabras. Y detrás de esas cinco palabras hay años de vergüenza, de esfuerzo invisible, de convencerte de que el problema eres tú porque no llegas donde otros sí llegan.
La he leído en mensajes. La he escuchado en comentarios. La dicen madres, parejas, jefes, amigos. A veces sin mala intención. Pero el daño es el mismo con intención o sin ella.
¿Por qué "deberías poder" hace tanto daño en el TDAH?
Porque parte de una premisa falsa: que todos los cerebros funcionan igual y que la diferencia está en el esfuerzo.
Cuando alguien te dice "deberías poder con esto", lo que está diciendo en realidad es: "si no puedes, es porque no quieres". Y eso es una mentira. Una mentira que se siente como verdad cuando llevas mucho tiempo escuchándola.
El TDAH no es falta de ganas. Es una diferencia neurológica en cómo el cerebro gestiona la dopamina y la norepinefrina. Esto afecta directamente a la motivación, la atención, el control de impulsos y la función ejecutiva. O sea, exactamente las áreas que necesitas para "poder con esto".
No es magia. No es voluntad. Es biología.
Y lo que duele especialmente en las mujeres es que el "deberías poder" se aplica a cosas que la sociedad ya considera obligación femenina. No solo "deberías poder con tu trabajo". También "deberías poder con la casa", "con los niños", "con la familia", "con quedar bien en todos lados".
Es como pedirle a alguien que corra una maratón con una pierna rota y luego decirle "deberías poder llegar a meta, otros lo hacen".
¿Qué pasa cuando te lo dices a ti misma?
Esto es lo peor de todo. Porque la frase no solo viene de fuera.
Después de años escuchándola, la internalizas. Ya no necesitas que nadie te lo diga. Tu propia voz interna se encarga: "deberías poder con esto, todo el mundo puede, qué te pasa". Y esa versión es la más difícil de desactivar, porque viene de dentro, suena a verdad, y no puedes poner distancia con ella.
La culpa crónica que arrastran muchas mujeres con TDAH tiene esta raíz. No es solo que los demás te exijan más de lo que puedes dar. Es que tú te exiges más de lo que puedes dar. Porque durante décadas el mensaje fue que si no llegabas, era tu culpa. Y ese mensaje se convirtió en la voz que te habla cada vez que fallas.
Desmontar eso lleva tiempo. No es cuestión de leer un artículo y decir "vale, ya no me lo creo". Pero sí es cuestión de empezar a notar cuándo te lo dices, y empezar a cuestionar si es verdad o es costumbre.
¿Qué hacer con esa frase cuando te la dicen?
Primero: no creértela. Ya sé que es fácil decirlo. Llevo años viendo lo difícil que es desactivar ese mensaje cuando lo has escuchado cien veces.
Pero saber de dónde viene cambia algo. Cuando alguien dice "deberías poder", no está describiendo una realidad objetiva sobre ti. Está describiendo su incomprensión sobre cómo funciona un cerebro con TDAH.
El masking que hacen las mujeres con TDAH existe precisamente porque durante años han escuchado esta frase y han aprendido a simular que sí pueden, para no dar explicaciones, para no escuchar más críticas.
El problema es que simular tiene un coste enorme. Y llega un momento en que ya no queda energía para seguir simulando.
Si llevas tiempo cargando con el "deberías poder" de alguien cercano, la guía completa sobre TDAH en mujeres tiene información sobre cómo explicarlo y cómo poner límites desde un lugar más sólido.
No tienes que justificarte continuamente. Pero entender bien lo que te pasa te da una base desde la que hablar mucho más clara.
Si todavía no sabes con certeza si tienes TDAH, empieza por el test. 43 preguntas, basadas en escalas clínicas reales. Puedes hacerlo aquí.
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Esto no sustituye el diagnóstico de un profesional. Si sospechas que tienes TDAH, consulta con un psicólogo o psiquiatra especializado en adultos.
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