Dar feedback dificil cuando eres el unico que manda

Dar feedback incomodo es difícil. Cuando eres emprendedor y dependes de esa persona para que tu negocio funcione, es aún más difícil. Pero evitarlo cuesta.

Tienes un colaborador. O un proveedor. O alguien que trabaja contigo de forma regular. Y está haciendo algo que no funciona.

No algo catastrófico. No algo que haga que tengas que cortar la relación de golpe. Algo que se repite. Algo que te molesta. Algo que está afectando la calidad del trabajo o la relación con el cliente.

Y llevas semanas sin decir nada.

No porque no te hayas dado cuenta. Sino porque decirlo parece complicado. Porque no sabes cómo empezar. Porque no quieres que se enfade. Porque la relación funciona bien en todo lo demás y no quieres romperla. Porque quizás no es para tanto.

Y mientras tanto, la cosa que no has dicho sigue ahí.

¿Por qué los emprendedores evitamos el feedback difícil?

Porque a diferencia de un manager en una empresa, no tenemos entrenamiento para esto. No hemos hecho cursos de liderazgo. No hemos pasado por procesos de revisión donde alguien nos enseñó cómo se da feedback constructivo.

Llegamos al liderazgo de rebote. Un día teníamos un negocio y al siguiente teníamos que gestionar a alguien. Sin manual. Sin precedente personal. Con todo el peso de la relación encima y sin saber cómo hacer que una conversación incómoda sea útil en vez de destructiva.

Con TDAH hay una capa extra. La regulación emocional. Porque cuando algo nos molesta, lo hemos contenido durante semanas y luego lo sacamos todo de golpe en un momento de frustración. Y entonces el feedback no es una conversación constructiva. Es una explosión. Y la persona al otro lado no sabe qué ha pasado ni cómo responder.

¿Qué hace que el feedback funcione cuando eres el que manda?

Lo primero es que sea específico. No "últimamente estás haciendo las cosas peor". Eso es un juicio. No un feedback. Eso no le da a la persona ninguna información útil sobre qué cambiar.

Específico significa: "en la entrega de la semana pasada faltaba X, y es la segunda vez en el último mes. Necesito que esto cambie porque afecta a cómo llega el trabajo al cliente."

Lo segundo es que sea inmediato. No guardo el feedback para la revisión trimestral. No espero al momento perfecto. Lo digo cuando ocurre, con calma, sin que sea una acumulación de semanas de molestia comprimida.

Lo tercero, y esto es contraintuitivo, es que incluya la parte que funciona bien. No como elogio falso para suavizar el golpe. Sino porque si la persona solo escucha lo que está mal, pierde el contexto de qué está bien y qué no debe cambiar.

¿Qué pasa si el feedback genera conflicto?

Depende de qué tipo de conflicto.

Si la persona se pone a la defensiva, es normal. Dale espacio. No te enganches en defender tu posición. Di lo que tienes que decir y deja que procese. La conversación más importante no es siempre la del momento del feedback. A veces es la de tres días después.

Si la persona no cambia después de que lo has dicho claramente, entonces tienes información nueva. No es un problema de comunicación. Es un problema de compatibilidad o de capacidad. Y eso requiere una decisión diferente.

Si la persona reacciona bien y el comportamiento cambia, has reforzado la relación. Las personas que pueden recibir feedback sin romperse son las que quieres en tu negocio. Y las que pueden darlo sin destruir son los líderes que cualquier negocio necesita.

Como señala el post sobre delegar cuando tienes la manía de hacerlo todo, la incapacidad de tener conversaciones difíciles es una de las principales razones por las que los emprendedores no pueden delegar de verdad. No es que no encuentren a la persona adecuada. Es que no saben cómo mantener el nivel cuando algo no funciona.

¿Cuándo es demasiado tarde para el feedback?

Cuando has aguantado tanto que ya no hay emoción constructiva detrás. Solo resentimiento acumulado.

El resentimiento es el opuesto del feedback útil. El feedback útil quiere que la situación mejore. El resentimiento quiere tener razón y que la otra persona lo reconozca. Son conversaciones completamente distintas aunque usen las mismas palabras.

Si llegas a una conversación con semanas o meses de resentimiento encima, lo más honesto es reconocerlo. "Esto lleva tiempo pasando y no lo he dicho antes, que también es mi responsabilidad." Eso no soluciona el problema de fondo. Pero cambia el tono de la conversación de acusación a diagnóstico compartido.

Emprender con TDAH es un deporte de riesgo en el que nadie te da manual.

El feedback difícil es una habilidad. Se aprende. Y la única forma de aprenderla es haciéndolo mal al principio, ajustando, y haciéndolo mejor la siguiente vez. Como casi todo en el emprendimiento.¿Tu TDAH está saboteando tu negocio? Hice un test de 15 preguntas que diagnostica cómo afecta a tu negocio en 5 dimensiones: dinero, foco, decisiones, energía y mentalidad. 5 minutos y sabes dónde se te escapa el dinero.

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