La culpa de ganar dinero haciendo lo que te gusta
Disfrutas tu trabajo y ganas dinero con él. Y en vez de celebrarlo, sientes que no te lo mereces. La culpa del emprendedor feliz.
Has montado algo que funciona. Haces lo que te gusta. Ganas dinero con ello. La gente te paga por algo que harias gratis.
Y en vez de celebrarlo, sientes culpa.
Una culpa difusa, sin forma, que aparece cuando ves la transferencia en el banco. Cuando un cliente te agradece algo que para ti fue facil. Cuando alguien te pregunta a que te dedicas y te da verguenza decir que te va bien.
Porque en algun rincon de tu cabeza, ganar dinero haciendo lo que te gusta se siente como trampa. Como si estuvieras enganando al sistema. Como si en cualquier momento alguien fuera a descubrirte y decirte: esto no cuenta, vuelve a sufrir.
¿De donde sale esa culpa?
De una narrativa que nos han metido desde pequenos: el trabajo de verdad es duro. Si disfrutas, no es trabajo. Si no sufres, no te lo mereces.
Tu padre se levantaba a las 6 de la manana a un sitio que odiaba. Tu madre llegaba a casa agotada de un trabajo que no habia elegido. Tus abuelos no sabian lo que era elegir profesion. Trabajabas en lo que habia y punto.
Y ahora llegas tu. Con tu portatil en el sofa. Con tu horario flexible. Con tu producto digital que vendes mientras duermes. Ganando en un mes lo que tu padre ganaba en tres. Haciendo algo que te gusta.
Y una vocecita te dice: esto no es justo.
No es justo respecto a tu padre. No es justo respecto a tus amigos que odian su trabajo. No es justo respecto a toda una generacion que te enseno que el dinero se gana sufriendo.
La culpa del que disfruta en un mundo de gente que aguanta
Es una culpa social. No te sientes culpable por ganar dinero. Te sientes culpable por ganarlo facil - o lo que tu cerebro interpreta como facil.
Porque lo que los demas ven es: trabaja desde casa, cobra bien, hace lo que le gusta. Lo que no ven es el ano que no ganaste nada. Los 3 lanzamientos que fracasaron. Las noches sin dormir. Los momentos en los que no podias ni moverte de la cama. El riesgo que asumiste cuando todos a tu alrededor tenian nomina fija.
No ven eso. Y tu, curiosamente, tampoco lo cuentas. Porque contar que te fue mal antes se siente como buscar validacion. Y contar que te va bien ahora se siente como presumir.
Asi que te callas. Y la culpa se queda dentro, creciendo.
El sindrome del impostor al reves
El sindrome del impostor clasico es pensar que no eres suficiente. Que no te mereces el exito. Que pronto van a descubrirte.
Esto es algo diferente. No dudas de tu capacidad. Dudas de tu derecho. Sabes que eres bueno en lo que haces. Lo que no sabes es si esta bien ganar dinero con ello. Si esta bien disfrutar mientras otros sufren. Si esta bien que tu vida sea asi de buena.
Y esa culpa te sabotea de formas sutiles. Cobras menos de lo que deberias. Dices que si a trabajos gratis para "compensar". Minimizas tus logros cuando alguien te pregunta. Trabajas el doble de lo necesario para sentir que te lo has ganado de verdad.
Todo para justificar algo que no necesita justificacion: que has construido una vida que te gusta.
Por que la culpa es un lujo que no puedes permitirte
Porque la culpa no te hace mejor persona. Te hace peor emprendedor.
Si te sientes culpable por cobrar, vas a cobrar poco. Si cobras poco, tu negocio no es sostenible. Si tu negocio no es sostenible, dejas de ayudar a la gente que ayudabas. Y todos pierden.
La culpa de ganar dinero no es humildad. Es una forma sofisticada de autosabotaje.
Tu padre no queria que sufrieras como el. Queria que vivieras mejor. Y si pudiera verte ahora - haciendo lo que te gusta, ganando bien, teniendo libertad - estaria orgulloso. No culpable de que no sufras lo suficiente.
Ganar dinero haciendo lo que amas no es trampa. Es el objetivo.
Todo el mundo quiere eso. Literalmente todo el mundo. La diferencia es que tu lo has conseguido y ahora, en vez de disfrutarlo, te sientes mal por ello.
Disfruta el dinero. Disfruta el trabajo. Disfruta la libertad. No porque sea facil - no lo fue - sino porque te lo has ganado.
Y si alguien te mira mal por ganar dinero haciendo lo que te gusta, ese es su problema. No el tuyo.
La mejor forma de honrar el sacrificio de los que vinieron antes no es sufrir como ellos. Es construir algo mejor con lo que ellos te dieron.
Y eso es exactamente lo que estas haciendo.
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