Cuando tú llevas el peso de la relación teniendo TDAH

Hay mujeres con TDAH que organizan todo en casa mientras sienten que se hunden. No es amor, es agotamiento disfrazado de responsabilidad.

Hay una imagen que tengo muy clara.

Una mujer con TDAH que no puede ni recordar dónde dejó sus llaves. Que pierde el hilo de las conversaciones. Que tiene cuarenta pestañas abiertas en el cerebro y ninguna carga del todo.

Y al mismo tiempo, esa misma mujer es quien recuerda el cumpleaños de los suegros, quien coordina las citas médicas de los niños, quien hace la lista del supermercado, quien organiza las vacaciones y quien sabe dónde está el seguro del coche.

¿Cómo se explica eso?

¿Por qué la mujer con TDAH acaba cargando con todo?

A ver, hay varias capas aquí.

La primera es cultural. Las mujeres crecen con el mensaje de que organizar el hogar y la familia es cosa suya. Eso existe sin TDAH. Y cuando hay TDAH, se añade una capa más: la sensación de que si yo no lo hago, nadie lo va a hacer, y entonces confirmaré lo desastre que soy.

O sea, que hay algo de intentar compensar. Si mi cerebro falla en cien cosas, al menos que no falle en esto.

La segunda capa es lo que en psicología llaman "carga mental". Y las mujeres con TDAH la cargan de una forma muy particular: no es que hagan más cosas, es que no pueden dejar de pensar en todas las cosas que hay que hacer. Aunque estén intentando descansar. Aunque estén durmiendo. El cerebro TDAH no apaga. Y cuando encima tiene la responsabilidad de gestionar una familia o una pareja que "no se entera", esa carga es brutal.

La tercera, y esta es la que más me parece importante, es la dinámica de pareja que se crea cuando una persona hace todo y la otra lo asume.

No siempre es que la pareja sea mala persona o vaga. A veces es que simplemente nunca le tocó hacerlo y se acostumbró. Pero el resultado es el mismo: una relación desequilibrada donde una persona se agota y la otra ni se da cuenta.

Y entonces qué pasa. La mujer con TDAH empieza a resentirse. Está agotada, sobrecargada, y encima nadie le reconoce el esfuerzo porque "es lo normal". Las discusiones aparecen. Y muchas veces el TDAH se convierte en el chivo expiatorio: "pero si tú eres la desorganizada, ¿cómo puedes quejarte de que yo no hago nada?"

Es un argumento perverso. Pero lo escucho muchísimo.

Si te suena, lee también lo que pasa cuando las discusiones de pareja se vuelven un bucle con TDAH. Hay mucho de esto ahí.

El agotamiento que no se ve

Lo que nadie te cuenta es que gestionar todo con un cerebro TDAH es el doble de caro energéticamente que hacerlo con un cerebro neurotípico.

Imagina que tienes una memoria de trabajo pequeña. Como una mesa de escritorio de esas antiguas, diminuta, donde solo caben dos cosas a la vez. Y tú intentas gestionar ahí la agenda de toda la familia, el trabajo, la pareja, la casa y tus propias necesidades.

Cada cosa que gestionas bien te cuesta más que a otra persona. Y encima, muchas veces lo que sale mal (porque algo siempre sale mal) se usa como evidencia de que eres un desastre, en lugar de entender que estás haciendo malabarismos con recursos que no tienes.

El resultado es agotamiento crónico. Y ese agotamiento se traduce en irritabilidad, en hipersensibilidad emocional, en la sensación de que todo está a punto de derrumbarse.

Y tu pareja, si no entiende el TDAH, puede leer esa irritabilidad como "está de mal humor otra vez" en lugar de "está llegando al límite".

¿Qué hacer cuando eres tú quien carga con todo?

Lo primero, y sé que suena obvio, es nombrarlo.

No en plan pelea. En plan conversación real. "Necesito que entiendas que hacer esto me cuesta más que a ti, y necesitamos repartir las cosas de otra manera."

Lo segundo es dejar de tapar lo que no se hace. Sé que da vergüenza, sé que entra el miedo a parecer incompetente. Pero si siempre tapadoras el agujero antes de que la pareja lo vea, la pareja nunca va a entender que hay un agujero.

Lo tercero es entender que esto no es un problema de voluntad ni de carácter. Es una dinámica que se construyó de a poco y que puede reconstruirse. Pero requiere que la pareja entienda qué es el TDAH y qué implica de verdad.

Para eso, a veces hay que comunicar el diagnóstico de una forma que la pareja pueda recibir. De eso hablo más en el post sobre cómo contarle a tu pareja que tienes TDAH.

La guía completa sobre TDAH en mujeres tiene también herramientas concretas para esto.

Si sospechas que lo que describes tiene nombre, el test que construí puede darte un punto de partida. 43 preguntas basadas en escalas clínicas. Puedes hacerlo aquí.

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Este post es orientativo y no sustituye el diagnóstico ni tratamiento profesional. Si te ves reflejada en lo que has leído, habla con un profesional especializado en TDAH.

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