Claude Code vs Lovable para hacer tu web: rapidez o mantenimiento

Le pedí la misma web a Claude Code y a Lovable. Uno tarda menos y el otro te deja algo que puedes mantener durante años. Cuál elegir.

Le pedí la misma web a los dos. Una página de presentación con secciones, formulario y textos, para un negocio pequeño.

Lovable

La diferencia no está en cuál lo hace mejor. Está en qué te queda entre las manos cuando termina.

¿Claude Code o Lovable para montar una web?

Contesta a esto: ¿esta web la vas a tocar más veces o no?

Si es una página que publicas y no vuelves a mirar en seis meses, Lovable. Llegas antes, con menos fricción y con un resultado más vistoso a la primera. Que una web esté publicada vale más que la arquitectura de la web que nunca terminaste.

Si es algo que va a crecer, que vas a cambiar cada mes, donde vas a ir añadiendo secciones y funcionalidades durante años, Claude Code. Porque lo que te deja es un proyecto normal, en tu ordenador, con sus archivos, que puedes versionar, mover a otro sitio, entender y modificar.

Es la vieja pregunta de la velocidad contra la propiedad, aplicada a una web.

La tabla

| Herramienta | Para quién | Precio real | Límite | Veredicto | |---|---|---|---|---| | Lovable | Quien quiere una web publicada ya y no piensa mantenerla mucho | Gratis con créditos limitados. Planes de pago desde unos 25 dólares al mes | Los créditos vuelan al iterar. La web vive dentro de su plataforma hasta que la exportas | Gana en tiempo hasta el resultado y en resultado visual a la primera | | Claude Code | Quien quiere un proyecto suyo, en archivos, que va a mantener durante años | Va con la suscripción de Claude, desde unos 20 dólares al mes | Terminal. Y tú te encargas del despliegue: hosting, dominio, publicación | Gana en control, en coste a largo plazo y en no depender de nadie |

Los precios de los dos se han movido varias veces, mira sus webs antes de contratar.

¿Qué se siente distinto en el proceso?

Con Lovable escribes lo que quieres y ves la web aparecer en un panel al lado. Es una experiencia visual, inmediata y muy satisfactoria. Cambias una frase, se actualiza. Pides otro color, cambia. Es como dirigir a alguien que trabaja muy rápido.

Con Claude Code no hay panel. Hay una conversación en la terminal, una lista de archivos que se van creando y un servidor local que tú abres en el navegador para mirar cómo va. Menos espectáculo. Más control.

Y hay algo que se nota mucho a partir de la tercera o cuarta sesión: Claude Code recuerda tu proyecto porque el proyecto está en archivos y él los lee. Le puedes dejar instrucciones escritas sobre cómo quieres las cosas, y las respeta la próxima vez. Eso, cuando llevas meses con una web, cambia bastante la relación.

Si esto te suena a chino porque no programas, tranquilo: esa es exactamente la conversación de Claude Code para no programadores, donde explico que no hace falta saber código para usarlo así.

¿Y a los tres meses, qué?

Aquí es donde se decide de verdad la comparación, y no en la primera hora.

Con Lovable, a los tres meses tienes una web que funciona y un montón de generaciones encima. Cada cambio que pediste se hizo sobre lo anterior, y en algún punto empezaron los efectos raros: algo se rompe donde no tocaste, un estilo se descoloca, una sección reaparece. Si no sabes leer el código, tu única salida es pedirle a la misma herramienta que lo arregle. A veces funciona. A veces entras en bucle.

Con Claude Code, a los tres meses tienes un proyecto en tu carpeta. Si algo se rompe, se puede ver qué cambió y volver atrás. Si quieres cambiar de proveedor de hosting, te lo llevas. Si quieres que lo mire otra persona, se lo mandas.

Sobre esto escribí lo que me he encontrado de verdad al mantener cosas generadas con IA, sin épica ni catastrofismo, en la verdad sobre la deuda técnica de las apps hechas con IA.

¿No es Claude Code demasiado para una web sencilla?

Puede ser. Y si tu caso es una landing de una sola sección para probar una idea este fin de semana, adelante con Lovable y no te compliques. Lo tengo explicado paso a paso en tu primera web con Lovable.

Pero el argumento de "es demasiado" se cae en cuanto la web es el escaparate de tu negocio. Porque entonces no es una web: es una cosa que vas a tocar cada vez que cambies de oferta, de precio, de servicio o de foto. Y todo lo que sea difícil de tocar, acabas no tocándolo. Y una web que no tocas envejece rápido.

Yo prefiero pagar la incomodidad al principio (aprender la terminal, entender dónde están los archivos) que pagarla cada mes en forma de "quiero cambiar esto pero me da pereza pelearme con la herramienta".

¿Cuánto se tarda de verdad con cada uno?

Con Lovable, la primera versión son minutos. Eso es cierto y no tiene truco. Lo que hay que contar es el resto: dejarla como la quieres de verdad, con tus textos, tus imágenes y los detalles ajustados, se va a un par de sesiones. Y publicarla con tu dominio, otra media hora. Digamos una tarde larga desde cero hasta la web en línea.

Con Claude Code, la primera versión te lleva bastante más, sobre todo si es la primera vez que lo usas: instalarlo, entender dónde está el proyecto, ver los cambios en el navegador. La primera web probablemente te ocupe dos o tres sesiones y algún atasco. Y publicarla implica decidir dónde y aprender ese paso.

La comparación honesta a corto plazo la gana Lovable con claridad.

Donde se da la vuelta es en el cambio número veinte. Un cambio pequeño en un proyecto que tienes en archivos, con Claude Code, son dos minutos: le dices qué quieres, lo hace, lo miras, listo. Un cambio pequeño en una web con veinte generaciones encima puede ser dos minutos o puede ser una hora peleando con algo que se rompió al lado.

Y hay un coste que no se ve en ninguna de las dos columnas: el de no atreverte. Cuando tocar la web es incómodo, dejas de tocarla. Los precios se quedan viejos, los servicios ya no son los que ofreces y la foto es de hace dos años. Ese coste no aparece en ninguna factura y es el más caro de todos.

Por eso mi criterio no es cuál tarda menos hoy. Es cuál te va a dejar cambiar algo un martes por la noche sin que te dé pereza.

Mi recomendación, sin diplomacia

Prueba de una idea, prisa, cero mantenimiento previsto: Lovable.

Web de tu negocio que va a vivir años: Claude Code.

No tienes ni idea de tecnología y te da miedo la terminal: empieza con Lovable, publica, y aprende Claude Code mientras tanto. Publicar hoy vale más que hacerlo perfecto en tres meses.

Ya tienes una web hecha con IA que se te ha ido de las manos: Claude Code para rescatarla. Es bastante bueno leyendo proyectos ajenos y explicándote qué hay dentro.

No hay empate: son dos maneras distintas de pagar el mismo trabajo. Una la pagas al final y otra al principio.

Algunos enlaces de este artículo son de afiliado: si contratas la herramienta, me llevo una comisión sin que a ti te cueste más.

Si quieres el camino entero para montar tu web con Claude Code sin saber programar, con el proyecto en tu ordenador y bajo tu control desde el primer día, lo tengo explicado paso a paso aquí.

Ver el curso Crea tu web con Claude Code

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