Cómo meter Claude Code en una web que ya tienes sin miedo a romperla

Los tutoriales siempre empiezan de cero. Cómo usar Claude Code en una web que ya funciona sin romper nada y con marcha atrás siempre.

Todos los tutoriales de Claude Code empiezan igual: carpeta vacía, proyecto nuevo, primer comando.

Y tu situación no es esa.

Tu situación es que tienes una web montada desde hace tiempo, que funciona, que da dinero o que al menos no da problemas, y que te da un miedo tremendo tocar. A lo mejor la montaste tú hace años, a lo mejor te la hizo alguien y ese alguien ya no está. Da igual. Lo que hay es algo que funciona y que no quieres romper.

Se puede meter Claude Code ahí dentro. Yo lo he hecho con proyectos que no había escrito yo. Lo que hace falta es un orden concreto, y sobre todo es no empezar por donde te pide el cuerpo.

¿Puedo usar Claude Code en un proyecto que ya existe?

Sí. De hecho es donde más se nota la diferencia.

En un proyecto nuevo, Claude Code te ahorra escribir. En un proyecto que ya existe, te ahorra entender. Y entender un montón de archivos que no has escrito tú es infinitamente más caro que escribir código nuevo.

Ahora, la condición innegociable: antes de tocar nada, el proyecto tiene que estar en control de versiones. Si no lo está, ese es tu primer paso y no hay atajo.

Control de versiones significa que cada cambio queda registrado y que puedes volver atrás en cualquier momento. Sin eso, meter una IA a modificar archivos es meter a alguien con un martillo en tu salón y esconder la llave de casa. Escribí sobre cómo funcionan los puntos de guardado y la marcha atrás porque es lo que separa un experimento de un desastre.

Y si nunca has usado Claude Code, no empieces por aquí: mira primero la guía para no programadores y vuelve.

Paso 1: hacer una copia y trabajar sobre ella

No trabajes sobre la web que está en internet. Nunca. Ni el primer día ni el día doscientos.

Lo que quieres es una copia del proyecto en tu ordenador, funcionando en local. Es decir, la misma web pero abriéndose en tu navegador desde tu propia máquina, sin que nadie de fuera la vea.

Si no sabes cómo se hace eso en tu caso, esa es literalmente la primera pregunta que le haces a Claude Code: "esta carpeta contiene un proyecto web, dime cómo lo arranco en mi ordenador y qué necesito tener instalado". Lee los archivos, ve de qué está hecho y te da los pasos.

Este paso solo puede tardar una tarde entera si el proyecto es viejo. Es tiempo bien gastado. Todo lo que hagas después se apoya en esto.

Paso 2: que te lo explique antes de tocarlo

Aquí está la parte que casi todo el mundo se salta y es la que más rentabiliza.

Abres Claude Code en la carpeta del proyecto y no le pides ningún cambio. Le pides un mapa.

"Lee este proyecto entero y explícame qué hace, con qué está construido, dónde está cada cosa y qué archivos son los que se tocan cuando hay que cambiar algo del contenido."

Lo que te devuelve es la documentación que ese proyecto nunca tuvo. En cinco minutos sabes más de tu propia web que en los tres años que llevas con ella.

Y encima le pides que lo escriba en un archivo, no que te lo suelte en el chat:

"Escribe eso mismo en un archivo que se llame CLAUDE.md en la raíz del proyecto."

Ese archivo es la memoria. Cada vez que abras Claude Code en esta carpeta lo va a leer antes de hacer nada. Así no tienes que volver a explicarle el proyecto cada mañana.

Paso 3: el primer cambio tiene que ser ridículo

Ahora sí, el primer cambio. Y tiene que ser algo tan pequeño que dé vergüenza.

Cambiar una palabra del pie de página. Corregir una falta de ortografía. Cambiar el color de un botón.

No es porque Claude Code no pueda hacer más. Es porque tú necesitas ver el ciclo completo una vez antes de confiar: le pides el cambio, ve qué archivos toca, mira el resultado en tu navegador, comprueba que nada más se ha movido de sitio, y guarda el cambio.

Ese ciclo lo vas a repetir cientos de veces. Aprenderlo con una coma en el pie de página cuesta cero. Aprenderlo con el formulario de pago cuesta un disgusto.

Paso 4: cambios de verdad, de uno en uno

Cuando ya te fías del ciclo, subes de nivel. Y aquí la única regla que importa: un cambio por vez.

La tentación es escribir un mensaje que diga "cámbiame los colores de la marca, añade una sección de testimonios, arregla el formulario de contacto y mételo todo en el menú". Lo va a intentar. Y si algo sale mal no vas a saber cuál de las cuatro cosas lo rompió.

Uno. Compruebas. Guardas. Siguiente.

También le puedes pedir que te enseñe lo que va a hacer antes de hacerlo: "explícame qué archivos vas a modificar y qué vas a cambiar en cada uno, pero no lo hagas todavía". Lees, dices que adelante o corriges el enfoque. Con esto se evitan casi todos los sustos.

Paso 5: no subir nada a internet a ciegas

Cuando el cambio está hecho y funciona en tu ordenador, todavía no está en internet. Ese último salto lo controlas tú.

Míralo en local. Ábrelo en el móvil si puedes. Comprueba las cuatro cosas que de verdad importan en tu web: que el menú funcione, que el formulario mande, que las páginas principales carguen, que el móvil no se vea roto.

Y entonces lo subes. Si tu web se actualiza sola al guardar los cambios, ese es el momento de tener claro que puedes deshacer. Si algo se cae, deshaces y en dos minutos vuelve a estar como estaba.

Lo que se te va a atascar

Los proyectos sin control de versiones. Si tu web es una carpeta de archivos subidos por FTP hace seis años, esto se complica. No es imposible, pero el primer paso deja de ser Claude Code y pasa a ser poner ese proyecto en condiciones. Pídeselo a él, que te guía, pero cuenta con dedicarle un rato.

Las dependencias viejas. Los proyectos antiguos usan versiones antiguas de las cosas. A veces al arrancarlos en tu ordenador salen errores que no tienen nada que ver con lo que quieres cambiar. Cópialos tal cual y pásaselos: es de las cosas donde mejor se defiende.

La tentación de refactorizar. En algún momento Claude Code te va a decir, con toda su buena intención, que ese código se podría organizar mejor. Y tendrá razón. Dile que no. Tú has venido a cambiar el texto de una página, no a reescribir la web. Reordenar un proyecto que funciona es la forma más rápida de tener un proyecto que no funciona.

Los archivos que no debe tocar. Si en tu proyecto hay archivos con contraseñas o claves, díselo en el archivo CLAUDE.md: "no modifiques nunca el archivo tal, ni lo muestres en la conversación".

El pánico cuando algo se rompe. Se va a romper algo. Es parte del proceso, y no es grave si tienes marcha atrás. Si llegas al punto de que ya no sabes ni qué has tocado, tengo un post sobre cómo rescatar un proyecto que se ha roto con el orden exacto de las cosas que hay que hacer.

Y ahora qué

El objetivo de todo esto no es que Claude Code te haga la web. Es que dejes de tener una web que te da miedo.

La diferencia entre "tengo una web y no la toco" y "tengo una web y cambio lo que quiero un martes por la tarde" es enorme. No es una diferencia técnica, es una diferencia de propiedad. Una cosa que no puedes cambiar no es del todo tuya.

Y empieza siempre por la coma del pie de página. Siempre.

Si quieres el recorrido entero, desde arrancar el proyecto hasta tenerlo publicado y cambiándolo tú mismo cuando te dé la gana, lo tengo montado paso a paso.

Ver el curso de crear tu web con Claude Code

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