Brevo vs Kit: cuál para tu newsletter y tus automatizaciones

Uno cobra por envío y otro por suscriptor. Comparo Brevo y Kit en precio real, automatizaciones y qué pasa cuando tu lista crece.

Uno te cobra por lo que envías. El otro por cuánta gente tienes apuntada.

Suena a detalle de contabilidad y es la decisión entera. Porque según cómo sea tu lista, la misma newsletter puede costarte cuatro veces más en una que en la otra.

Vamos a hacer los números y luego a hablar de lo que de verdad decide, que no es el precio.

¿Brevo o Kit para mi lista de correo?

Si mandas poco a mucha gente, Brevo. Si mandas mucho a poca gente, Kit.

Ejemplo con números redondos para que se vea. Tienes 10.000 suscriptores y mandas un correo al mes. Son 10.000 envíos al mes. En un modelo por envío eso es barato. En un modelo por suscriptor pagas por los 10.000 aunque mandes uno solo.

Ahora al revés. Tienes 1.500 suscriptores y mandas un correo diario. Son 45.000 envíos al mes con una lista pequeña. Ahí el modelo por suscriptor te sale mucho mejor.

Confirma los precios actuales en la web oficial de cada uno, porque los dos los han tocado y las cifras concretas envejecen mal. La lógica del modelo es lo que no cambia.

La tabla

| Herramienta | Para quién | Precio real (orden de magnitud) | Límite que duele | Veredicto | |---|---|---|---|---| | Brevo | Listas grandes con envíos espaciados, tiendas, negocios locales | plan gratuito con límite diario de envíos, luego por volumen de correos | el editor de automatizaciones es potente pero poco agradable, y la entregabilidad hay que cuidarla más | Gana en precio con lista grande y poco envío | | Kit | Creadores que escriben a menudo a una lista media | gratuito hasta unos miles de suscriptores, luego escala por tamaño de lista | pagas por gente que no abre nunca, y hay que limpiar la lista a mano | Gana en flujo de trabajo y en secuencias |

El coste oculto del modelo por suscriptor

Aquí hay una trampa que casi nadie ve venir y que te va a pasar.

Cuando pagas por suscriptor, la gente que no abre nunca te está costando dinero cada mes. Y toda lista, con los años, acumula un porcentaje enorme de gente que se apuntó una vez y no ha vuelto a abrir un correo tuyo.

Eso obliga a limpiar. Cada cierto tiempo hay que mirar quién lleva seis meses sin abrir y darlo de baja. Duele, porque el número de suscriptores baja y todos somos un poco vanidosos con esa cifra. Pero baja también la factura y sube el porcentaje de apertura, que es lo que miran los servidores de correo para decidir si vas a bandeja de entrada o a promociones.

Con el modelo por envío la presión es la contraria: como pagas por correo mandado, mandar a gente muerta también te cuesta, pero mucho menos. La consecuencia es que la gente no limpia, la lista se pudre, y la entregabilidad se va al garete sin que sepas por qué.

Las dos tienen su veneno. La diferencia es que una te obliga a tomar la medicina.

Automatizaciones: qué puede cada una

Brevo tiene un constructor de flujos serio. Puedes montar cosas del tipo "si compró y no ha vuelto en 60 días, mándale esto", con condiciones, esperas y ramas. Además incluye SMS, WhatsApp y un CRM básico dentro del mismo panel, cosa que Kit ni intenta.

Es más completo. También es más laborioso de configurar, y la interfaz se nota que ha crecido a base de añadir módulos.

Kit va a lo suyo: secuencias de correos para creadores. Alguien se apunta a un recurso, entra en una secuencia, se le etiqueta según lo que hace, y a partir de ahí recibe una cosa u otra. Eso lo hace muy bien y muy rápido de montar.

Mi resumen, sin diplomacia: si tu automatización es una secuencia de correos, Kit. Si tu automatización tiene que hablar con un pedido, un carrito o un SMS, Brevo.

Y si tu automatización es más rara que eso, ninguna de las dos: montas la lógica fuera (con n8n o similar) y usas la herramienta de correo solo para enviar. Es lo que explico en el hub de automatización y agentes con IA.

¿Y la entregabilidad, que es lo único que importa de verdad?

Un correo que va a spam no existe. Puedes tener la mejor secuencia del mundo y da igual.

Aquí la diferencia entre plataformas es menos importante de lo que la gente cree. Las dos son proveedores serios. Lo que decide si llegas a bandeja de entrada es lo que hagas tú: autenticar tu dominio, no comprar listas, limpiar a los inactivos y no mandar cinco correos el primer día a alguien que se acaba de apuntar.

Dicho esto, hay un matiz. Brevo permite el plan gratuito con envío desde su infraestructura compartida, y en compartido te afecta lo que hagan otros. Kit es más estricto con quién entra, y eso, indirectamente, te beneficia.

Lo primero que tienes que hacer en cualquiera de las dos, antes que nada: configurar los registros de tu dominio para que los correos salgan firmados como tuyos. Es un rato de configuración y es la diferencia entre llegar y no llegar. Está en el paso a paso de automatizar tus emails con Brevo.

El factor que decide más que el precio

Cuántas veces al mes vas a abrir la herramienta.

Si escribes a diario, vas a vivir dentro del editor. Y en ese caso, que el editor sea agradable no es un lujo: es la diferencia entre publicar y no publicar. Kit está pensado para escribir. Brevo está pensado para configurar campañas.

Yo mando correo todos los días. Cuando automaticé mi newsletter diaria lo que más peso tuvo en la decisión no fue el precio mensual, fue cuántos clics separaban "tengo el texto" de "está enviado". Cada clic de más, multiplicado por 365, es una razón para no escribir ese día.

Si mandas una campaña al mes, esto te da exactamente igual y deberías ir al precio.

Lo que se te va a atascar en las dos

La configuración del dominio. Los dos te piden añadir unos registros en el sitio donde tengas contratado tu dominio para poder firmar los correos como tuyos. Es un rato de pelea con un panel feo, y es innegociable: sin eso, tus correos van a spam y todo lo demás da igual.

El segundo atasco es el formulario de alta. Los dos te dan uno, y los dos te dan un montón de opciones para incrustarlo en tu web. Elige la más simple que funcione y no le des vueltas. He visto a gente perder una tarde eligiendo entre tres formas de poner una caja de correo.

Y el tercero, el que más gente sufre: la confirmación doble. Cuando alguien se apunta, ¿le mandas un correo para que confirme o no? Si la pones, pierdes una parte de los que se apuntan. Si no la pones, tu lista se llena de correos falsos y de gente que apuntó a otro. Yo la pongo. Prefiero una lista más pequeña que abre.

Mi recomendación por perfil

Newsletter de creador, escribes a menudo, vendes cursos o servicios: Kit. El modelo de etiquetas y secuencias está hecho para esto y el precio se justifica.

Tienda o negocio local con una lista grande y una campaña al mes: Brevo. Pagar por suscriptor cuando envías poco es tirar el dinero.

Empiezas de cero con menos de mil suscriptores: los dos tienen plan gratuito. Elige por el editor, no por el precio, porque a ese tamaño los dos son gratis.

Ya estás en uno y funciona: quédate. Migrar una lista de correo es de las cosas más molestas que existen y solo compensa cuando el ahorro anual es serio o cuando la herramienta te impide hacer algo que necesitas hoy.

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