Cómo automatizar tus emails con Brevo desde cero, sin tocar nada

Secuencias, etiquetas y disparadores en Brevo paso a paso. Lo mínimo para que tu lista de correo trabaje sola todos los días.

Tienes una lista de correo. Doscientas personas, mil, cinco mil, da igual. Y cada vez que entra alguien nuevo, tú no haces nada. Se queda ahí, esperando a que un día te acuerdes de escribirle.

Eso es una lista muerta. Y la diferencia entre una lista muerta y una lista que trabaja para ti no es escribir más. Es montar una vez cuatro correos y dejar que se envíen solos durante los próximos tres años.

Voy a contarte cómo se monta eso en Brevo, que es la herramienta que uso yo para los envíos automáticos. No porque sea la más bonita, que no lo es, sino porque el plan gratuito te deja 300 correos al día y las automatizaciones no están capadas. Eso, en el mundo del email marketing, es rarísimo.

¿Qué es exactamente una automatización de email?

Una automatización es una regla del tipo "cuando pase X, envía Y".

Nada más. No hay inteligencia artificial detrás, no hay magia. Hay un disparador (alguien se suscribe, alguien hace clic, alguien compra) y una acción (mándale este correo, ponle esta etiqueta, espera tres días).

Lo que confunde a la gente es el vocabulario. Cada herramienta llama a lo mismo de forma distinta: workflows, secuencias, journeys, automations, flows. Todo es lo mismo. Una cadena de "si pasa esto, haz esto otro".

Si esto te suena de otras herramientas, es porque es el mismo concepto que hay detrás de casi cualquier automatización con IA o sin ella. Disparador, condición, acción. Se repite en todas partes.

Paso 1: la lista y las etiquetas, antes que nada

Lo primero que hace todo el mundo mal es meter a todos sus contactos en un mismo saco.

En Brevo, entras en Contactos, y ahí tienes dos cosas distintas: listas y atributos. La lista es el saco grande (tus suscriptores de la newsletter, tus clientes, la gente de un evento). Los atributos son las etiquetas que le cuelgas a cada persona (de dónde vino, si ha comprado, qué le interesa).

Mi consejo: una sola lista principal, y luego etiquetas para todo lo demás.

Porque si haces una lista por cada cosa, en seis meses tienes catorce listas, gente repetida en cinco de ellas, y cuando quieras mandar algo a todos vas a tener que acordarte de cuáles marcar. Con una lista y etiquetas, siempre mandas a la lista y filtras por etiqueta. Mucho más limpio.

Para crear un atributo: Contactos, Configuración, Atributos, y añades uno nuevo. Yo tengo uno que se llama ORIGEN (de qué formulario vino) y otro INTERES (de qué tema). Con esos dos ya se pueden hacer cosas serias.

Paso 2: el formulario que recoge a la gente

Contactos, Formularios, Crear formulario.

Te sale un editor visual con bloques. Arrastras un campo de email, un botón, y ya tienes el mínimo viable. Yo no pediría el nombre al principio: cada campo extra que pides baja la conversión, y el nombre lo puedes preguntar después por correo si de verdad lo necesitas.

En la configuración del formulario hay dos cosas que sí o sí tienes que tocar:

La lista de destino. A qué lista van a parar los que se suscriban. Si no la marcas, se quedan flotando en el limbo.

El doble opt-in. Brevo te lo activa por defecto: la persona se suscribe, recibe un correo de confirmación, y hasta que no hace clic no entra. Mucha gente lo desactiva para no perder suscriptores. Yo lo dejo puesto. Pierdes entre un 10 y un 20 por ciento de altas, sí, pero las que entran son reales y tu reputación de envío se mantiene sana. Una lista con direcciones falsas te acaba mandando a spam a todos los demás.

Cuando lo tengas, Brevo te da un código para incrustar o un enlace directo a una página alojada por ellos. Si aún no tienes web, usa el enlace. Funciona igual.

¿Cómo monto una secuencia de emails automática?

Aquí está el meollo. Vas a Automatizaciones, Crear una automatización, y eliges empezar desde cero en vez de usar las plantillas (las plantillas están bien para mirar cómo funcionan, pero luego las vas a querer tocar todas).

Se te abre un lienzo con un nodo que pone "punto de entrada". Ese es el disparador.

El disparador. Eliges "un contacto se une a una lista". Seleccionas tu lista. Ya está: cada vez que alguien entre, arranca la secuencia.

El primer correo. Añades un nodo de acción, tipo "enviar un email". Te pide una plantilla. Si no tienes ninguna, te manda al editor a crearla. Este primer correo es el de bienvenida: quién eres, qué van a recibir, y una cosa concreta que puedan usar hoy. Nada de "gracias por suscribirte, pronto tendrás noticias mías". Eso no lo abre nadie dos veces.

La espera. Añades un nodo de "esperar". Dos días. Tres. Lo que quieras. Aquí es donde la gente se pasa de frenada: si mandas cuatro correos en cuatro días, te desuscriben. Si mandas uno cada cinco días, la gente se olvida de quién eres. Yo dejo dos días entre los primeros y luego espacio.

El segundo correo, tercero y cuarto. Repites: acción de enviar, nodo de espera, acción de enviar. Con cuatro correos ya tienes una bienvenida decente que le cuenta a alguien nuevo quién eres y qué haces.

La bifurcación (opcional pero potente). Puedes meter un nodo de condición: "¿ha hecho clic en el enlace del correo 2?". Si sí, le pones la etiqueta INTERES = automatizacion y le mandas una rama. Si no, otra. Esto es lo que separa una secuencia de aficionado de una que de verdad segmenta.

Cuando lo tengas montado, arriba a la derecha le das a activar. Y desde ese momento funciona sin ti.

Paso 3: probar la secuencia antes de soltarla

No actives nada sin probarlo. Nunca.

La forma más rápida: te creas un alias de tu propio correo. Si tu dirección es tunombre@dominio.com, casi todos los proveedores te dejan usar tunombre+prueba1@dominio.com y te llega al mismo buzón. Te suscribes con ese alias desde tu propio formulario y ves llegar la secuencia entera como la va a ver un desconocido.

Las esperas de dos días las bajas temporalmente a cinco minutos para la prueba, y luego las vuelves a subir. Se te va a olvidar volver a subirlas. A mí se me olvidó una vez y mandé cuatro correos en veinte minutos a la gente que entró ese día. Vergüenza ajena de la mía propia.

Lo que se te va a atascar

La verificación del dominio. Brevo te va a dejar enviar desde una dirección gratuita al principio, pero tus correos van a caer en promociones o directamente en spam. Para arreglarlo hay que meter tres registros DNS (SPF, DKIM y DMARC) en el panel de tu dominio. Brevo te da los valores exactos, tú los copias y pegas en tu proveedor de dominios. Tarda entre veinte minutos y cuatro horas en propagarse. Es aburrido y es obligatorio.

El límite de 300 correos al día del plan gratis. Si tienes 500 suscriptores y mandas una newsletter a todos, no te entra. La automatización sí funciona (esos son goteo, uno o dos al día), pero el envío masivo no. Cuando llegues a ese punto, el plan de pago cuesta lo que cuesta y ya toca pagarlo.

El editor de plantillas. Es de arrastrar bloques y es lento. Mi truco: crea una sola plantilla en modo texto plano, con tu firma, y duplícala para todo. Los correos que mejor me funcionan son los que parecen escritos a mano, no los que llevan cabeceras de colores y botones enormes. Y de paso te ahorras pelearte con el editor.

Los contactos importados sin permiso. Si te bajas una lista de contactos de otro sitio y la subes, Brevo te la puede bloquear y con razón. Importa solo gente que se suscribió contigo.

¿Y ahora qué?

Con la secuencia de bienvenida activa ya tienes lo básico: cualquiera que entre nuevo recibe tus mejores cuatro correos aunque tú estés de vacaciones.

El siguiente escalón es el envío diario o semanal, que es otra cosa distinta y donde la constancia pesa más que la herramienta. Yo conté cómo automaticé mi newsletter diaria y el resumen es que el 80 por ciento del trabajo está en escribir, no en configurar.

Y si te estás preguntando si Brevo es la elección correcta para ti o si te iría mejor otra, tengo la comparación hecha en Brevo frente a Kit. Spoiler: depende de si vendes productos o vendes contenido.

Algunos enlaces de este artículo son de afiliado: si contratas la herramienta, me llevo una comisión sin que a ti te cueste más.

Si lo que quieres es montar el negocio entero alrededor de esto (la lista, los correos, el producto y el sistema que lo sostiene), eso es exactamente lo que enseño en Yo SA.

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