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Tu agente de correo: la hoja del método para que una IA revise y organice tu correo sin enviar nada
Seis páginas para montar un agente con Claude que revise tu correo tres veces al día, lo separe en cuatro montones y te deje los borradores escritos sin enviar ninguno. Incluye el método (reglas, conectores, tarea programada y permisos), los textos exactos para copiar y pegar, los errores que cuestan la tarde y una hoja en blanco para montar tu propio sistema.
Qué es esto
Es la hoja de apoyo del vídeo de arriba. El vídeo va de recuperar la mañana: dejar de abrir el correo treinta veces al día y pasar a mirarlo solo en tres paradas fijas (a las 7 preparas, a las 14 atiendes, a las 18 cierras). Y como ese horario no aguanta a base de fuerza de voluntad, en el vídeo se monta, de principio a fin y sin escribir código, quien lo va a cumplir por ti: un agente que a esas tres horas entra en el correo del negocio, separa lo que ha entrado en cuatro montones y deja escritos los borradores de respuesta. Todo con Claude: se le dan unas reglas por escrito, se le conecta el correo y se le programa a qué horas tiene que entrar. Lo importante: no envía nada. Se equivoca, como cualquiera, y por eso lo que escribe se queda en borradores hasta que tú decides.
Esta hoja recoge ese método en seis páginas para que lo repitas con tu correo y, sobre todo, para que aprendas a montar el siguiente sistema tú solo. El agente de correo es el ejemplo. Lo que te llevas es la forma de montar cualquiera.
Para quién es
Para quien abre el correo treinta veces al día y no es por desorden: es por miedo a que haya entrado algo urgente y no enterarse. Un autónomo, alguien con un negocio pequeño, cualquiera que atienda clientes por correo y lleve tiempo intentando eso de «lo miro solo tres veces al día» sin que le funcione.
No hace falta saber programar. Sí hace falta una cuenta de Claude de pago, porque la parte que se conecta al correo no está en el plan gratuito.
Qué contiene la hoja
Página 1: qué es un sistema. La diferencia entre pedirle algo a una IA (abres un chat, preguntas, te contesta, y el trabajo sigue siendo tuyo) y encargárselo (dejas escrito qué se hace, a qué accede, cuándo y qué no se hace nunca, y no lo vuelves a decidir). Las tres señales que tiene que cumplir una tarea para que merezca un sistema, y lo que no es un sistema aunque lo parezca.
Página 2: las cuatro piezas. Cualquier sistema que montes está hecho de lo mismo: reglas, conectores, tarea programada y permisos. Para cada pieza, qué es y qué pasa si te la saltas. Y por qué van en ese orden y no en otro.
Página 3: el caso del correo. Las cuatro piezas aplicadas al agente de correo. El problema real (no es disciplina, es miedo a que haya entrado algo urgente), el horario de las tres paradas que sí aguanta (y por qué tienen que ser fijas y pocas), lo que necesitas tener antes de empezar, los seis pasos para montarlo y qué te encuentras al terminar. Incluye la comprobación que de verdad importa: el montón de «no sé» no puede salir vacío, porque un agente que nunca dice «no sé» no es que sea listo, es que está adivinando.
Página 4: los textos para copiar y pegar. Los cuatro mensajes que se escriben en el vídeo, en plantilla. El encargo completo de las reglas, las correcciones típicas después de leerlas, las tres líneas de las tareas programadas con su hora, y la orden para lanzarlo a mano la primera vez. Solo cambias lo que va entre corchetes.
Página 5: lo que se tuerce. Los cuatro errores que cuestan la tarde (darle tres tareas a la vez, ponerle demasiados conectores, dejarle los permisos abiertos, automatizar algo que no se repite), qué hacer en los tres sitios donde esto se atasca, y cuándo no montarlo y no pasa nada.
Página 6: tu sistema, en una hoja. Una hoja en blanco para rellenar a mano con una tarea tuya que no sea el correo: qué hace, a qué le das acceso, a qué horas, qué puede hacer solo y qué te deja a ti siempre. Con la lista de seis comprobaciones antes de dejarlo suelto. Si no cabe en la hoja, todavía no lo sabes lo bastante como para encargarlo.
Por dónde empezar
Descarga la hoja y lee la primera página antes de tocar nada. Después mira el vídeo con la página 3 delante y monta el agente de correo siguiendo los seis pasos. Y cuando lo tengas funcionando, rellena la página 6 con algo tuyo. Esa es la parte que importa: no aprender los botones de un programa, sino saber montar sistemas cuando el programa cambie de nombre.
Un aviso: esto va a leer correos. Si ahí hay datos de clientes, mira quién puede ver qué antes de conectarlo, y si dudas, pregúntale a quien te lleve los papeles. Y las herramientas de IA cambian de precio cada poco: comprueba lo que cuesta hoy antes de pagar nada.
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