TDAH y sindrome de Ehlers-Danlos: la comorbilidad que sorprende

Hiperlaxitud, dolor crónico, fatiga y niebla mental. El Ehlers-Danlos y el TDAH aparecen juntos más de lo esperado.

Tienes las articulaciones hiperlaxas. Te duele todo. La fatiga es constante. Y además no te concentras, se te olvidan las cosas y tu cabeza va por libre.

Has ido al reumatólogo por lo primero. Al psicólogo por lo segundo. Y nadie ha conectado los puntos.

Pues resulta que hay una conexión entre el síndrome de Ehlers-Danlos y el TDAH que la ciencia está empezando a tomar en serio. Y que podría explicar por qué llevas años dando vueltas entre especialistas sin que nadie te dé una respuesta completa.

¿Qué es el síndrome de Ehlers-Danlos?

El síndrome de Ehlers-Danlos (SED) es un grupo de trastornos del tejido conectivo. El tejido conectivo es, simplificando mucho, el pegamento que mantiene todo unido en tu cuerpo: piel, articulaciones, vasos sanguíneos, órganos.

Cuando ese tejido no funciona bien, las articulaciones son demasiado flexibles (hiperlaxitud), la piel puede ser muy elástica, y aparece dolor crónico, fatiga severa y una lista de síntomas que va desde problemas digestivos hasta mareos al levantarte.

La variante más común es el Ehlers-Danlos hipermóvil (SEDh). Y es la que más se asocia con TDAH.

¿Qué tiene que ver un trastorno del tejido conectivo con la atención?

Buena pregunta. A primera vista, nada. Uno es un problema físico y el otro neurológico. Pero hay varias hipótesis que empiezan a encajar.

La primera es la disautonomía. El SED frecuentemente viene acompañado de problemas del sistema nervioso autónomo: taquicardias, caídas de tensión, problemas de temperatura corporal. Esos problemas afectan al flujo sanguíneo cerebral. Y un cerebro con flujo irregular rinde peor. Atención peor. Memoria peor. Función ejecutiva peor.

La segunda es el dolor crónico. Vivir con dolor constante consume recursos cognitivos. Tu cerebro gasta energía gestionando el dolor y le queda menos para todo lo demás. Eso puede parecerse mucho al TDAH sin serlo. O puede agravar un TDAH que ya estaba ahí.

La tercera es genética. Algunos investigadores sugieren que podría haber genes compartidos entre el SED y el TDAH. Esto todavía está en fase de estudio, pero la prevalencia de TDAH en personas con SED es significativamente mayor que en la población general.

¿Cómo saber si es TDAH, es el SED, o son los dos?

Esto es lo más complicado. Porque los síntomas se solapan de una forma brutal.

La niebla mental del SED se parece mucho a los problemas de atención del TDAH. La fatiga del SED se confunde con la falta de energía que no se resuelve con descanso. La irritabilidad del dolor crónico se confunde con la irritabilidad del TDAH.

Pero hay pistas.

Si tus problemas de atención y organización estaban antes del dolor crónico, si de niño ya eras despistado y caótico, eso apunta a TDAH independiente del SED.

Si tus problemas cognitivos fluctúan con el dolor, si los días que te duele más piensas peor y los días buenos rindes mejor, eso sugiere que el SED está afectando tu cognición.

Y si las dos cosas son ciertas, que es lo más probable, tienes las dos cosas. Que es más común de lo que parece.

¿Por qué nadie conecta estas dos cosas?

Porque los especialistas trabajan en silos. El reumatólogo mira las articulaciones. El psiquiatra mira la atención. Y nadie mira a la persona entera.

El SED tarda una media de 10 a 12 años en diagnosticarse. El TDAH en adultos, otro tanto. Junta las dos cosas y tienes a alguien que ha pasado la mayor parte de su vida sin entender qué le pasa.

La investigación sobre la relación SED-TDAH es relativamente reciente. Un estudio de 2021 publicado en el Journal of Attention Disorders encontró tasas significativamente elevadas de TDAH en pacientes con SEDh. Pero todavía no es conocimiento generalizado entre clínicos.

¿Qué se puede hacer?

Si ya tienes diagnóstico de SED y te reconoces en los síntomas del TDAH, pide evaluación. No asumas que toda tu niebla mental es por el SED.

Si ya tienes diagnóstico de TDAH y tienes hiperlaxitud, dolor crónico, fatiga o problemas de tensión arterial, menciona el SED a tu médico. Puede que haya una pieza que falta.

El tratamiento de ambos no es incompatible. De hecho, tratar el TDAH puede mejorar la gestión del SED, porque la función ejecutiva te permite seguir mejor las rutinas de fisioterapia, medicación y autocuidado que el SED requiere.

Esto no sustituye el diagnóstico de un profesional. Si sospechas que puedes tener TDAH además de Ehlers-Danlos, o viceversa, busca un profesional que pueda evaluar ambos. El test de TDAH es un buen primer paso para orientarte.

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