Sufrimiento por mediocridad ajena: altas capacidades o ego

Te frustra que los demás no piensen como tú. Te aburres en reuniones. Puede ser superdotación, TDAH o simplemente narcisismo. Vamos a separarlo.

Estás en una reunión. Alguien lleva quince minutos explicando algo que tú has entendido en treinta segundos. Y por dentro estás pensando: "Por favor, que alguien le dé al avance rápido".

Te frustras con la lentitud de los demás. Te aburres en conversaciones superficiales. Sientes que nadie a tu alrededor funciona a tu velocidad. Y una vocecita en tu cabeza te dice: "O eres muy listo o eres un imbécil prepotente".

Spoiler: puede ser ninguna de las dos. O las dos. Vamos a verlo.

¿Es frustración por altas capacidades o es impaciencia TDAH?

Las altas capacidades intelectuales (lo que antes se llamaba superdotación) incluyen una cosa que se llama disincronía. Tu cerebro procesa más rápido que el de la media, pero vives en un mundo que funciona a velocidad media. Es como ir siempre en quinta marcha por una calle de zona 30. La frustración no es por arrogancia, es por desajuste real.

El TDAH también genera frustración con la lentitud ajena, pero por otro motivo. Tu cerebro necesita estimulación constante. Si algo no te estimula, tu atención se va. Y escuchar a alguien repetir lo que ya has captado es lo contrario de estimulante. No es que pienses "soy más listo". Es que piensas "me estoy muriendo de aburrimiento y no puedo evitarlo".

La diferencia sutil: en las altas capacidades, la frustración viene de entender más rápido. En el TDAH, viene de necesitar más estímulo. Y a veces son dos diagnósticos que van juntos y se ocultan mutuamente.

¿Y si simplemente soy narcisista?

Pregunta incómoda pero necesaria.

El narcisismo (como rasgo de personalidad, no como trastorno clínico) también genera frustración con los demás. Pero el mecanismo es diferente. La persona narcisista se frustra porque siente que merece más reconocimiento, más atención, más admiración. No es "entiendo esto más rápido", es "yo soy más importante".

Hay un test rápido (no clínico, pero útil): cuando te frustras con los demás, ¿sientes que te gustaría que ellos fueran más rápidos para que la conversación sea más interesante? Eso suena a altas capacidades o TDAH. ¿O sientes que te gustaría que reconocieran que tú ya lo sabías? Eso suena más a ego.

No sé, a mí me funciona como filtro rápido. Pero es un filtro, no un diagnóstico.

La doble excepcionalidad que nadie ve

Hay un concepto que en España casi nadie conoce: la doble excepcionalidad (2e). Es cuando una persona tiene altas capacidades Y un trastorno como TDAH. Y lo que pasa es fascinante y terrible a la vez.

Las altas capacidades compensan los síntomas del TDAH. Eres tan listo que sacas adelante las cosas a pesar de tu cerebro caótico. Y el TDAH sabotea tus altas capacidades. Podrías rendir mucho más, pero tu ejecutivo central no coopera.

El resultado: no pareces ni superdotado ni TDAH. Pareces "alguien que podría dar más pero no se esfuerza lo suficiente". O sea, la frase más repetida en la historia de los informes escolares.

Si esto te resuena, la evaluación neuropsicológica es el camino. Porque no basta con saber que eres listo. Necesitas saber si hay algo más que está frenando eso que sientes que podrías ser.

Entonces, ¿qué hago?

Primero, deja de sentirte culpable por frustrarte. Si tu cerebro funciona diferente (sea por altas capacidades, por TDAH o por ambos), la frustración con el entorno es la consecuencia lógica, no un defecto de carácter.

Segundo, busca entornos que te estimulen. No para alimentar el ego, sino para dejar de sentir que te marchitas en cada reunión de dos horas sobre "alinear sinergias".

Y tercero, hazte evaluar. De verdad. Porque la diferencia entre "soy prepotente" y "mi cerebro funciona diferente y nadie lo ha identificado" cambia tu vida por completo.

Esto no es diagnóstico ni consejo médico. Si te reconoces en esto, habla con un profesional especializado en TDAH y/o altas capacidades adultas.

Si quieres empezar a poner nombre a lo que sientes, hice un test de TDAH con 43 preguntas basadas en escalas clínicas. Es un primer paso para saber si es TDAH o es otra cosa.

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