Sensación de no pertenecer a ningún grupo: altas capacidades o TDAH

No encajas en ningún grupo y no sabes si es porque piensas diferente o porque tu cerebro funciona diferente. Altas capacidades y TDAH lo explican distinto.

En el colegio eras el raro. En el instituto también. En la universidad te juntabas con gente que se acercaba más, pero seguía habiendo algo. Un hueco. Una distancia invisible que no sabías poner en palabras.

Y de adulto, que ya tendrías que haber "encontrado tu sitio", sigues con la misma sensación de que estás en todas partes y en ninguna a la vez.

Esto le pasa tanto a personas con altas capacidades como a personas con TDAH. Y a veces a las dos cosas a la vez, que es cuando la fiesta se pone realmente interesante.

¿Por qué no encajas con TDAH?

Porque tu cerebro tiene un ritmo distinto al del grupo. Y el grupo, por definición, funciona a un ritmo común.

Imagina una cena con amigos. La conversación fluye de un tema a otro de forma lineal. Hablan de trabajo, luego de una serie, luego de vacaciones. Normal. Pero tu cerebro ha saltado de trabajo a una idea de negocio que se te acaba de ocurrir, de ahí a un vídeo que viste hace tres semanas sobre un tema completamente distinto, y cuando vuelves a la conversación, están en vacaciones y tú estás pensando en inteligencia artificial.

No te has ido de la mesa. Pero tu cabeza sí.

Y eso se nota. La gente percibe que no estás del todo ahí. Que te aburres. Que te distraes. Y tú percibes que la gente no te sigue. Que la conversación es lenta. Que podrías estar haciendo otra cosa.

Resultado: la sensación de que eres listo pero no rindes como los demás se mezcla con la sensación de que no eres como los demás. Y te quedas en tierra de nadie.

¿Por qué no encajas con altas capacidades?

Porque piensas en cosas que a la mayoría de la gente no le interesan. O al menos no al nivel de profundidad que a ti te interesa.

La persona con altas capacidades no tiene un problema de atención. Tiene un problema de frecuencia. Su cerebro opera a un nivel de complejidad que la mayoría de conversaciones sociales no alcanza. Y eso no es arrogancia, es neurología.

No es que la conversación sobre series te parezca estúpida. Es que tu cerebro quiere hablar de por qué esa serie refleja un problema sociológico real, y el grupo solo quiere comentar si el final fue bueno o malo.

La soledad de las altas capacidades no es la soledad de estar solo. Es la soledad de estar acompañado y no encontrar a nadie que quiera ir tan profundo como tú necesitas ir. Es estar en una biblioteca enorme donde todos los libros están en un idioma que entiendes pero que nadie más lee.

¿Cómo saber si es TDAH, altas capacidades, o las dos cosas?

La pregunta clave es: ¿por qué no conectas?

Si no conectas porque te distraes, porque te pierdes en tus pensamientos, porque te cuesta mantener el hilo de una conversación que no te estimula, probablemente es TDAH. El problema es atencional. Tu cerebro quiere estar ahí, pero no puede porque la dopamina no le deja.

Si no conectas porque la conversación te parece superficial, porque necesitas más profundidad y la gente se queda en la superficie, probablemente son altas capacidades. El problema es de nivel. Tu cerebro puede estar ahí, pero no quiere porque no le da lo que necesita.

Y si no conectas por las dos razones a la vez, bienvenido al club de la doble excepcionalidad. Eres brillante y disperso al mismo tiempo. Tu cerebro quiere ir a profundidad pero no puede mantener la atención el tiempo suficiente para llegar. Y eso es, como diría yo, la hostia de frustrante.

¿Por qué importa distinguirlos?

Porque la solución es completamente diferente.

Si no encajas por TDAH, la solución pasa por gestionar la atención. Medicación, estrategias de regulación, aprender a frenar el impulso de irte mentalmente de la conversación. La conexión social mejora cuando tu cerebro puede estar presente.

Si no encajas por altas capacidades, la solución pasa por encontrar tu tribu. Gente que piense como tú. Grupos donde la conversación vaya al nivel que necesitas. No puedes forzar a tu cerebro a contentarse con menos.

Y si es las dos cosas, necesitas las dos estrategias. Gestionar la atención Y encontrar gente con la que la profundidad sea posible.

Pero antes de todo eso, necesitas saber qué está pasando. Un profesional de la salud mental es quien puede evaluar si es TDAH, altas capacidades, ambas, o algo completamente distinto. No te fíes de un autodiagnóstico para algo así. Yo comparto mi experiencia, pero el peligro de autodiagnosticarse es real.

No pertenecer no es un defecto. Es una señal de que tu cerebro funciona de una forma que la mayoría de entornos no están diseñados para acoger. Y eso no significa que no haya entorno para ti. Significa que todavía no lo has encontrado. Pero para encontrarlo, primero necesitas saber qué es lo que te hace distinto.

Si llevas toda la vida sintiéndote fuera de lugar sin saber por qué, quizá la respuesta está en cómo funciona tu cerebro. Hice un test de TDAH con 43 preguntas basadas en escalas clínicas. No sustituye a un profesional, pero puede darte una primera dirección.

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