Pensamiento divergente extremo: creatividad o dispersión

Tu cerebro genera 40 ideas por minuto. La pregunta no es si eres creativo. Es si puedes hacer algo con eso.

Estás en una reunión. Alguien plantea un problema. Y mientras el resto piensa en una solución, tu cerebro ya ha generado siete. Más dos ideas para proyectos que no tienen nada que ver. Más una conexión con algo que leíste hace tres años que nadie más recuerda.

Y cuando abres la boca para explicar la idea número cuatro (porque las tres primeras ya te parecen aburridas), la gente te mira con cara de "¿de dónde has sacado eso?".

Bienvenido al pensamiento divergente extremo. El superpoder que nadie sabe si es un superpoder o una maldición.

¿Qué diferencia hay entre creatividad y dispersión patológica?

Pues mira, la línea es más fina de lo que parece. Y depende de a quién le preguntes.

El pensamiento divergente es la capacidad de generar múltiples soluciones a un mismo problema. De conectar ideas que aparentemente no tienen relación. De saltar de un concepto a otro y encontrar patrones invisibles. Es la base de la creatividad.

Pero hay un matiz enorme entre generar ideas y hacer algo con ellas.

Una persona con altas capacidades genera muchas ideas porque su cerebro procesa más rápido y conecta más nodos. Una persona con TDAH genera muchas ideas porque su cerebro salta constantemente de un estímulo a otro buscando dopamina. Y cuando tienes las dos cosas, lo que tienes es una máquina de ideas sin freno de mano.

La diferencia está en lo que pasa después de la idea.

Si la idea llega, la desarrollas, la ejecutas (aunque sea a trompicones) y produces algo con ella, eso es creatividad funcional.

Si la idea llega, la amas durante 47 minutos, luego llega otra idea más brillante, abandonas la primera, empiezas la segunda, te aburres, y acabas el día con 12 proyectos empezados y ninguno terminado, eso es dispersión.

Y no, no es falta de disciplina. Es disfunción ejecutiva.

¿Tu cerebro es creativo o simplemente no puede parar?

Hay una prueba casera que no es científica pero que a mí me resultó reveladora.

Piensa en la última vez que tuviste una idea brillante. ¿Pudiste elegir seguirla o dejarla para después? ¿O tu cerebro se enganchó y no pudiste pensar en otra cosa hasta que la novedad se pasó?

Si pudiste elegir, probablemente es pensamiento divergente funcional. Tu creatividad trabaja para ti.

Si no pudiste elegir, si tu cerebro se lanzó como un golden retriever detrás de una pelota sin importar que estuvieras en medio de otra cosa, eso huele más a TDAH. No es que seas creativo. Es que tu cerebro no tiene filtro de prioridades.

Y ojo, las dos cosas no se excluyen. Puedes ser genuinamente creativo Y tener TDAH. De hecho, muchas personas con TDAH son increíblemente creativas. Pero la creatividad sin capacidad de ejecución es solo ruido mental.

Es como tener una biblioteca infinita pero sin sistema de organización. Los libros están ahí. Son buenos. Pero no puedes encontrar el que necesitas cuando lo necesitas.

¿Se puede usar el pensamiento divergente sin perderse en él?

Te lo digo por experiencia: sí. Pero no con fuerza de voluntad.

Lo primero es aceptar que tu cerebro va a generar ideas constantemente. No puedes pararlo. Ni deberías intentarlo. Intentar frenar el pensamiento divergente es como intentar tapar un géiser con una sartén. No va a funcionar y vas a acabar empapado.

Lo que sí puedes hacer es crear un sistema de captura. Que cada idea tenga un sitio donde caer sin interrumpir lo que estás haciendo. Una nota rápida, un audio de 10 segundos, una lista que revisas una vez a la semana. El objetivo no es ejecutar todas las ideas. Es que no se pierdan las buenas y que las mediocres no te secuestren el día.

Lo segundo es aprender a distinguir entre la emoción de la idea nueva y el valor real de la idea. Porque tu cerebro TDAH va a enamorarse de cada idea nueva. Todas van a parecer "la idea". Es el chute de dopamina de la novedad. No te fíes del entusiasmo inicial. Déjala reposar 48 horas y mira si sigue pareciendo buena.

Y lo tercero, que parece obvio pero no lo es: no te compares con gente que tiene un solo canal de pensamiento. Tú no eres lento por no acabar las cosas. Eres alguien con un generador de ideas industrial intentando funcionar con un embudo de ejecución diminuto. El problema no es la cantidad de ideas. Es el cuello de botella en la salida.

No es lo mismo un cerebro creativo que un cerebro disperso. Pero cuando tienes ambas cosas, necesitas descartar que haya algo más debajo para poder trabajar con lo que tienes en lugar de contra ello.

Esto no es consejo médico ni sustituye la valoración de un profesional. Si sientes que tu cabeza no para y no sabes si es creatividad, TDAH o las dos cosas, habla con alguien que sepa de esto.

Y si quieres empezar por entender cómo funciona tu cerebro antes de dar el siguiente paso, hice un test de TDAH con 43 preguntas basadas en escalas clínicas reales. No diagnostica, pero puede aclararte bastante.

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