Lovable vs Bolt: cuál genera mejor tu web con el mismo prompt de IA

Les pedí la misma web a Lovable y a Bolt con el mismo prompt. Resultados, precios y cuál elegir según lo que vayas a hacer después.

Les pedí la misma web a los dos. El mismo prompt, copiado y pegado: una página para un negocio pequeño con presentación, tres servicios, testimonios, formulario de contacto y una zona de preguntas frecuentes. Nada de estilo, nada de indicaciones técnicas. A ver qué entendían.

Lo que salió no se parecía casi en nada. Y no solo en el diseño: en el tipo de cosa que te dejan entre las manos al terminar.

¿Lovable o Bolt: cuál genera mejor código?

Con el mismo prompt, Lovable me dio algo más bonito y más terminado a la primera. Diseño coherente, espaciados correctos, una web que podrías enseñar sin retocar. Bolt me dio algo más crudo visualmente pero con una estructura de proyecto más manejable y menos capas por debajo.

Es una diferencia de intención. Lovable está construido para que una persona sin conocimientos técnicos llegue a un resultado publicable. Todo lo que hay alrededor (la base de datos, el despliegue, el dominio) está integrado para que no te salgas de la plataforma.

Bolt es más el entorno de desarrollo con IA dentro. Te enseña más los cables. Puedes tocar el código directamente, ejecutar cosas en el navegador, y sacar el proyecto fuera con más facilidad.

Ninguno de los dos genera código que le enseñarías a un desarrollador con orgullo. Los dos generan código que funciona.

La tabla

| Herramienta | Para quién | Precio real | Límite | Veredicto | |---|---|---|---|---| | Lovable | Alguien sin perfil técnico que quiere una web o una aplicación pequeña publicada esta semana | Gratis con créditos limitados. Planes de pago desde unos 25 dólares al mes | Los créditos vuelan cuando iteras mucho. Personalizar detalles finos cuesta más de lo que parece | Gana en resultado inmediato y en no tener que salir de la plataforma | | Bolt | Quien quiere algo generado por IA pero poder meter mano y llevárselo fuera | Gratis con tokens limitados. Planes de pago desde unos 20 dólares al mes | Consume tokens rápido en proyectos grandes. El resultado inicial es menos vistoso | Gana si vas a seguir tocando el proyecto por tu cuenta |

Los modelos de precio de los dos van por créditos o tokens y cambian a menudo. Míralo antes, porque el coste real depende de cuánto iteres, no de la etiqueta del plan.

¿Qué pasa en la iteración número quince?

Aquí es donde la primera impresión deja de importar.

La primera generación de los dos es espectacular. Le describes una web y en dos minutos hay una web. Ese momento engancha y explica por qué estas herramientas han crecido tanto.

El problema llega después. Cuando pides el cambio número quince (mueve esto, cambia aquel color, ahora el formulario que mande un correo, ahora añade otra sección) empiezan a aparecer efectos raros: cosas que se rompen en sitios que no habías tocado, secciones que reaparecen, estilos que se descolocan.

Los dos lo sufren. Es la naturaleza de generar sobre lo generado. Con Lovable te frustras más porque no ves qué está pasando por debajo. Con Bolt puedes abrir el código y arreglarlo a mano, si sabes.

Ese es realmente el eje de la decisión: qué vas a hacer cuando algo se rompa.

¿Y qué pasa cuando quieres sacar el proyecto de ahí?

Los dos te dejan exportar. Y en los dos, exportar significa que a partir de ese momento te lo montas tú: el despliegue, la base de datos, las variables de configuración, el dominio.

Con Bolt esa transición es más natural porque el proyecto ya se parece a un proyecto normal desde el principio. Con Lovable es un salto más grande, porque parte de la comodidad venía justo de las cosas que ahora te toca resolver.

Mi consejo, después de haber hecho ese camino: si desde el principio sabes que esto va a crecer y vas a querer llevártelo, empieza mirando el proyecto con ojos de mantenimiento, no de demo. La estructura de datos, cómo están separadas las partes, si entiendes lo que hay dentro. Sobre lo que se puede y lo que no se puede esperar de estas herramientas, escribí la versión larga en crear apps sin programar.

¿Cuál eligiría yo para cada caso?

Una página para presentar un negocio, que se publica y no se toca en meses: Lovable. Es lo que mejor hace y el resultado sale bien a la primera.

Un prototipo para enseñarle una idea a alguien y validar si interesa: cualquiera de los dos, y usa el gratis. Para eso están perfectos y no hace falta gastar.

Algo que va a crecer, con usuarios reales y datos que importan: Bolt te deja mejor colocado para el día que tengas que salir de ahí. Y aun así, plantéate si no te compensa montarlo directamente con una herramienta que trabaje sobre archivos de verdad.

Un formulario y cuatro secciones y no quieres pensar más: Lovable, plan gratis, media tarde y a otra cosa.

Si quieres probar los dos con las manos antes de decidir, tengo el paso a paso de tu primera web con Lovable y el de Bolt en español. Son un rato cada uno y te van a dar más criterio que diez comparativas.

¿Cómo se le pide para que salga bien a la primera?

Después de repetir el experimento unas cuantas veces, hay un patrón claro: la diferencia entre un resultado mediocre y uno bueno está más en la petición que en la herramienta.

Lo que funciona es dar cuatro cosas desde el principio. Primero, para quién es la página y qué quieres que haga el visitante: comprar, escribir, reservar, apuntarse. Sin eso, las dos te generan una web bonita que no lleva a ningún sitio.

Segundo, la lista de secciones en orden. No "una web de una consultoría", sino las seis secciones que quieres y qué va en cada una. Esto es lo que más cambia el resultado y es lo que casi nadie hace.

Tercero, una referencia de estilo. Cualquier cosa concreta vale más que un adjetivo: "sobrio, mucho espacio en blanco, tipografía grande, sin ilustraciones" da mejor resultado que "moderno y profesional", que no significa nada.

Cuarto, los textos reales si los tienes. Cuando le das tus textos, la maquetación se ajusta a lo que hay de verdad. Cuando se los inventa, la web queda preciosa con contenido falso y luego se descoloca entera al meter el tuyo.

Y una regla para iterar sin romper cosas: un cambio por petición y en la parte concreta. "Cambia el color del botón de la sección de precios" funciona mucho mejor que "haz que se vea más profesional y arregla el móvil". Cuanto más vaga es la petición, más zonas toca y más cosas se rompen donde no mirabas.

Con esas cinco cosas, la diferencia entre las dos herramientas se estrecha bastante. Sin ellas, las dos te dan una demo bonita e inservible.

Lo que no te va a resolver ninguno de los dos

Saber qué quieres.

El prompt que les di era vago a propósito, y por eso los resultados fueron tan distintos entre sí. Cuando el prompt está bien pensado (qué secciones, para quién, qué acción quieres que haga el visitante), los dos generan cosas mucho más parecidas y mucho mejores.

O sea que la parte que más determina el resultado no es cuál elijas. Es lo claro que tengas lo que estás pidiendo. Eso no lo genera nadie por ti.

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