Cómo generar las imágenes de tus posts con IA sin pagar por fotos

Portadas coherentes para tu blog sin banco de imágenes y sin pagar por foto, con un truco que te deja el coste por imagen en cero.

Escribes un artículo en cuarenta minutos y luego pasas veinte buscando una foto que lo acompañe. Acabas cogiendo la misma imagen de archivo que ha usado ya medio internet: una persona sonriendo delante de un portátil, o unas manos señalando un gráfico.

Y esa foto no aporta absolutamente nada. Está ahí porque el hueco de la portada existe.

Hay dos formas de resolverlo bien, y solo una de las dos cuesta dinero. Te cuento las dos, y la segunda es la que uso yo, porque el coste por imagen es exactamente cero.

¿Cómo hago las imágenes de mi blog con IA?

Antes de la herramienta, la decisión. Porque hay dos cosas muy distintas metidas dentro de "imágenes para el blog":

La ilustración. Una imagen generada, con su escena, sus colores y su composición. Bonita, y lenta de hacer bien.

La portada tipográfica. El título del artículo bien puesto sobre un fondo con tu identidad visual. Nada de escena. El texto es el protagonista.

La segunda es mejor para un blog y casi nadie la usa. Motivos: se lee en la miniatura de las redes (una ilustración a 300 píxeles de ancho no se distingue), es coherente entre posts sin esfuerzo, y no tienes que rezar para que el modelo no te dibuje una mano con seis dedos.

Mi reparto: portada tipográfica siempre, e ilustración solo cuando el artículo pide de verdad una imagen dentro del texto.

La vía rápida: generar con una herramienta

Si vas a generar imágenes, Gamma resuelve bastante bien la parte de que salgan coherentes entre sí, porque trabaja con una identidad visual definida (tipografías, colores, estilo) y aplica esa identidad a todo lo que genera. Y de paso te sirve para presentaciones y documentos, que suele hacer falta también.

Trabajando con generadores de imagen, tres cosas que cambian el resultado:

Define tu estilo una vez y no lo toques. Escribe una descripción fija: la paleta, si quieres ilustración plana o fotográfica, con textura o limpia, cálida o fría. Esa descripción se pega en todos los prompts. Sin eso, cada portada parece de un blog distinto.

Describe el concepto, no el objeto. Si el artículo va de organizar tu inventario, "una caja de cartón" te da una caja de cartón, que no dice nada. "Orden emergiendo del caos, formas geométricas alineándose" te da algo que sí acompaña la idea.

Deja hueco para el texto. Pide explícitamente una zona despejada donde luego cabrá el título. Si no lo pides, te devuelve la composición llena de detalle en el centro y el título no se lee.

Y ojo con una cosa: si generas imágenes para publicarlas, mira las condiciones de uso comercial de la herramienta que uses. Suelen permitirlo en los planes de pago y a veces no en el gratuito.

El truco que deja el coste en cero: portadas en HTML

Aquí está lo que uso yo, y no lo hace casi nadie porque no se les ocurre que se puede.

Una portada tipográfica no es una foto. Es texto sobre un fondo. Y eso es exactamente lo que sabe hacer un navegador.

El sistema es este:

Uno. Le pides a una IA que te haga una plantilla de portada en HTML y CSS. Le describes tu identidad: colores, tipografía, dónde va el título, dónde el nombre del blog, el tamaño exacto en píxeles que necesitas para la portada.

Dos. Esa plantilla recibe el título del artículo y lo coloca sola, con el tamaño de letra ajustado para que un título de cinco palabras y otro de doce se vean igual de bien.

Tres. Haces una captura de esa página al tamaño exacto y ya tienes tu imagen. Eso se puede hacer a mano con el propio navegador, o automatizado con un script para que salga en la resolución correcta siempre.

Lo que ganas con esto:

  • Coste cero por imagen. No hay generación, no hay suscripción, no hay créditos.
  • Segundos por portada. Y si tienes cuarenta artículos pendientes, se hacen las cuarenta de una tirada.
  • Coherencia total. Todas salen exactamente iguales porque salen de la misma plantilla.
  • Cambias el diseño y se rehacen todas. Tocas la plantilla una vez y vuelves a generar. Con imágenes generadas, cambiar de estilo significa rehacer cuarenta imágenes a mano.
  • Texto perfecto. Los generadores de imagen escriben texto regular tirando a mal. Un navegador escribe texto perfecto, porque para eso está.

¿La pega? Que solo sirve para portadas tipográficas. Si quieres una ilustración con escena, esto no te vale y tienes que generar.

Pero mira tu blog y cuenta cuántas imágenes son realmente ilustraciones necesarias y cuántas son un hueco que rellenar. En el mío, la inmensa mayoría son huecos que rellenar. Por eso este sistema me resuelve el 90 por ciento del problema por cero euros.

Es la misma lógica que aplico al resto de mi montaje de creación, que tengo mapeado en herramientas del creador con IA: la herramienta más barata suele ser la que ya tienes usada de otra forma.

Los detalles técnicos que importan más de lo que parecen

El tamaño. Para portada de artículo, formato apaisado tipo 1200 por 630 píxeles funciona bien porque es el que usan las redes al previsualizar un enlace. Si tu imagen tiene otra proporción, las redes la van a recortar por donde les dé la gana y te van a cortar el título.

El peso. Una imagen de dos megas te hunde la velocidad de carga. Exporta en un formato moderno y comprimido, y mantente por debajo de los doscientos kilobytes. Esto sí afecta al posicionamiento, y bastante.

El texto alternativo. Cada imagen necesita su descripción para accesibilidad y para buscadores. Descríbela de verdad, no repitas el título del artículo.

El nombre del archivo. Que se llame como el artículo, no imagen-final-v3-buena.png. Es gratis y ayuda.

Lo que se te va a atascar

Vas a hacerlas todas distintas. El primer día pruebas cinco estilos porque todos molan. Elige uno y quédate ahí seis meses. La coherencia visual de un blog vale más que la belleza de una portada suelta.

Vas a poner el título dos veces. Si la portada lleva el título grande y justo debajo aparece el título del artículo en la página, el lector lo lee dos veces seguidas. Decide: o la portada lleva texto, o la página lo lleva. Yo pongo el título en la portada porque es lo que se ve al compartir el enlace, y en la página funciona igualmente.

El texto ilegible en móvil. Mira siempre la portada al tamaño de la miniatura, no al 100 por cien en tu monitor. Si a doscientos píxeles de ancho no se lee, no sirve, por bonita que sea.

Vas a intentar generar la miniatura de un vídeo igual que la portada de un artículo. No es lo mismo ni de lejos: la miniatura compite en una parrilla contra otras veinte y tiene reglas propias. Eso lo tengo aparte, en miniaturas de YouTube con IA, y la comparación de herramientas para eso está en las mejores herramientas de miniaturas.

¿Y ahora qué?

Decide primero si necesitas ilustración o portada tipográfica. Si es lo segundo, que es lo más probable, monta la plantilla en HTML una tarde y olvídate del problema para siempre.

Y si es lo primero, escribe tu descripción de estilo fija antes de generar nada. Es lo único que separa un blog con identidad visual de un blog con veinte imágenes que no se parecen entre sí.

Algunos enlaces de este artículo son de afiliado: si contratas la herramienta, me llevo una comisión sin que a ti te cueste más.

Si quieres ver qué herramientas te encajan a ti y por dónde empezar a montar tu sistema de creación con IA, tengo un test corto que te lo aterriza.

Hacer el test de IA

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