Emprendedor quemado o con TDAH: la pregunta que nadie se hace
El emprendedor quemado y el emprendedor con TDAH parecen iguales por fuera. Pero el origen es distinto y el tratamiento tambien. Esta es la diferencia clave.
En el mundo del emprendimiento, quemarse es casi un badge de honor.
"He estado tres anos sin vacaciones." "Trabajo doce horas diarias." "Lo he dado todo por mi proyecto." Como si el agotamiento extremo fuera una prueba de que eres serio. De que lo quieres de verdad.
Y luego hay otra historia. La del emprendedor que no entiende por que está quemado con una carga que objetivamente no deberia quemarle. El que no ha trabajado doce horas diarias, el que no lleva anos sin vacaciones, y aun asi está fundido. Y ademas se siente culpable por estarlo.
Esa segunda historia tiene un nombre que rara vez aparece en los artículos de emprendimiento: TDAH.
El patron del emprendedor con TDAH
El emprendimiento atrae a personas con TDAH de un modo que no es casualidad.
La variedad de tareas. La novedad constante. La ausencia de estructura rigida. La posibilidad de trabajar en lo que te apasiona en el momento en que mas te apasiona. La autonomia. La libertad para no tener que adaptarte a los ritmos de una empresa que no entiende como funciona tu cabeza.
Todo eso hace que el emprendimiento sea un entorno donde el TDAH puede brillar.
Al principio.
Porque luego llega lo otro. La gestion. Los emails. Los contratos. La contabilidad. Las reuniones aburridas. Las tareas que no estan en tu zona de hiperfoco pero que tienes que hacer igual. Y ahi, el cerebro TDAH empieza a mostrar sus grietas. No porque seas mal emprendedor. Sino porque parte del trabajo de emprender requiere exactamente las funciones ejecutivas que el TDAH deteriora.
La diferencia entre quemarse por exceso y quemarse por desajuste
El burnout del emprendedor clasico viene de exceso. Demasiado trabajo, demasiadas horas, demasiada responsabilidad. La solucion, al menos en teoria, es reducir la carga. Descansar. Delegar. Poner limites.
El burnout del emprendedor con TDAH viene de algo diferente. No siempre de exceso. A veces de desajuste.
No es que hayas trabajado demasiado. Es que has estado luchando contra tu propia cabeza todo el dia. Intentando concentrarte en tareas que tu cerebro rechaza. Gestionando la culpa de haber pospuesto algo importante otra vez. Compensando con horas extra los momentos en que no pudiste rendir. Y llegando al final del dia agotado no por lo que has hecho sino por el esfuerzo de hacer las cosas del modo en que no estabas disenado para hacerlas.
Las senales que diferencian los dos
Esto es lo que me ayuda a distinguir un quemado por exceso de un quemado por TDAH.
El quemado por exceso sabia cuando tenia energia. Hay un antes claro. Hubo un momento en que el proyecto le energizaba y las horas pasaban sin que se diera cuenta. Luego la carga fue subiendo, los recursos bajando, y llego el burnout.
El emprendedor con TDAH muchas veces no recuerda ese antes. Siempre ha tenido la sensacion de funcionar con el freno de mano puesto. Siempre ha necesitado mas tiempo que los demas para ciertas cosas. Siempre ha tenido proyectos a medias. La diferencia es que ahora le llaman burnout a algo que en realidad era la forma en que su cerebro habia estado funcionando toda la vida.
Ademas, el emprendedor con TDAH suele tener ciclos muy marcados. Periodos de hiperfoco brutal donde produce a lo bestia, seguidos de bajones en que no puede arrancar nada. Si ese patron te resulta familiar, es una senal.
Por que esto importa mas de lo que parece
Si eres emprendedor y estas quemado y no sabes exactamente por que, explorar el TDAH puede cambiar bastante las cosas.
No como excusa. Como herramienta.
Entender que tu cerebro necesita mas novedad para arrancar, que necesita eliminar las tareas de gestion que lo apagan, que trabaja mejor en sprints cortos de alta intensidad que en jornadas largas de baja intensidad, que necesita entornos de alta estimulacion para rendir. Eso no es excusa. Es informacion util.
Yo tardé bastante en darme cuenta. Pensaba que mi problema era que no sabia gestionar bien el tiempo. Que necesitaba mejor sistema. Que si aprendia las tecnicas correctas de productividad todo iria bien. Hasta que entendi que el problema no era el sistema. Era que mi cerebro necesita condiciones especificas para funcionar. Y eso lo cambia todo.
Esto no es consejo medico ni empresarial. Si reconoces este patron, merece la pena explorarlo con un profesional.
Si quieres saber si el TDAH puede estar en el cuadro, tengo un test de TDAH con 43 preguntas basadas en escalas clinicas. Diez minutos que a lo mejor te ahorran anos de luchar contra algo que tiene nombre.
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