Saqué mi web de Vercel y la puse en mi propio servidor

La factura mensual me pareció absurda para lo que tenía alojado. Migré la web a un servidor propio con la IA haciendo el trabajo.

Un día miré la factura y pensé: estoy pagando esto por una web.

No era una barbaridad, unas decenas de dólares al mes. Pero era lo que cuesta alquilar un servidor entero con varios proyectos dentro, y yo lo estaba pagando por alojar una sola cosa.

Así que la moví. Y la parte interesante es que la migración la hizo la IA con mi supervisión, no yo escribiendo comandos de memoria.

Qué había antes

La web en Vercel, en el plan de pago. Despliegue automático al hacer push, dominio configurado, todo funcionando sin que yo tocara nada en meses.

Que conste esto: Vercel funciona muy bien. No me fui porque fallara. Me fui porque el precio estaba pensado para equipos y yo no soy un equipo, y porque cada función que corría en el servidor sumaba a la factura sin que yo tuviera control real sobre eso.

Cuando la web creció y empezó a tener más tráfico, el número empezó a moverse hacia arriba. Y ahí es cuando dejas de mirar el producto y empiezas a mirar el recibo.

Qué monté

Un servidor en un proveedor de los baratos. Una máquina de las de rango medio, con varios núcleos y suficiente memoria para no ir justo. El precio, en orden de magnitud, es menos de lo que pagaba antes, y ahí caben además otros proyectos que tenía repartidos.

Encima del servidor, tres piezas:

  • El proceso de la web corriendo con un gestor que lo levanta solo si se cae y lo reinicia sin cortar el servicio.
  • Un servidor web delante que se encarga del certificado de seguridad y de dirigir el tráfico. El certificado se renueva solo, que era una de mis dudas antes de empezar.
  • Un aviso automático cuando llega un cambio nuevo al repositorio, que dispara la actualización de la web sin que yo entre a mano.

Es decir: repliqué lo que Vercel me daba de serie. Ese es todo el trabajo de una migración así.

Si prefieres tenerlo paso a paso, lo tengo desglosado en cómo desplegar una web en tu servidor con Claude Code.

¿Merece la pena tener servidor propio?

Te doy la respuesta corta y luego la matizo: merece la pena cuando tienes más de un proyecto, o cuando tienes algo que necesita estar corriendo todo el rato.

Con un solo proyecto pequeño, no. Con un solo proyecto pequeño te vas a pasar un fin de semana montando cosas para ahorrarte lo que cuesta una cena. No compensa.

Con tres proyectos, un par de servicios que corren en segundo plano y una base de datos, sí compensa. Porque en las plataformas gestionadas cada una de esas cosas es una suscripción aparte, y en tu servidor son procesos que conviven en la misma máquina.

Y hay un segundo motivo que a mí me pesó más que el dinero: en tu servidor puedes hacer cualquier cosa. Instalar lo que quieras, dejar un proceso corriendo por la noche, montar un servicio que se te ocurra el martes. En una plataforma gestionada haces lo que la plataforma contempla.

El precio de eso es que el mantenimiento es tuyo. Las actualizaciones de seguridad, las copias, el estar pendiente. Yo lo tengo automatizado casi todo, pero automatizarlo también fue trabajo.

Cómo lo hice con la IA

Aquí está la parte que quería contarte de verdad.

Yo sé programar, pero no soy administrador de sistemas. Configurar un servidor web con certificados, un gestor de procesos en modo cluster y un despliegue automático es de esas cosas que sabes que existen y que en la práctica te llevan un día entero de leer documentación.

Lo que hice fue abrir Claude Code en la carpeta del proyecto y contarle la situación entera. Qué tenía, dónde lo tenía, a dónde quería llevarlo y qué me daba miedo perder por el camino.

A partir de ahí fue una conversación. Me propuso el esquema, le pregunté por qué esa pieza y no otra, cambiamos un par de decisiones, y luego fuimos ejecutando por bloques: primero asegurar la máquina, después instalar lo necesario, después subir el proyecto, después el certificado, y al final el despliegue automático.

En cada bloque yo veía qué comando iba a ejecutarse antes de que se ejecutara. Eso es lo que me permitió hacerlo sin ser experto: no es que la IA lo hiciera a ciegas, es que iba explicando cada paso y yo decidía si seguíamos.

Si no vienes del mundo de la programación y esto te suena a chino, empieza por Claude Code para no programadores. Es el punto de partida.

Qué salió mal

Los DNS. Cambié el dominio para que apuntara al servidor nuevo antes de tener el certificado listo. Resultado: unos minutos con el navegador avisando de que la conexión no era segura. Se arregla solo en cuanto el certificado se emite, pero el susto es gratis y te lo puedes ahorrar haciéndolo en el orden correcto.

Las variables de entorno. Las claves que la web necesitaba estaban en el panel de la plataforma anterior, no en el proyecto. Se me olvidaron. La web arrancó y se cayó al primer intento de conexión con la base de datos. Media hora perdida en entender un error que solo decía que no podía conectar.

La memoria. Al principio dejé el proceso sin límite de memoria y con más instancias de las que la máquina aguantaba cómodamente. Iba bien hasta que dejó de ir bien. Poner un tope por instancia y ajustar el número lo arregló.

Ninguno de los tres fue grave. Los tres me costaron tiempo. Y los tres son evitables si te los cuentan antes, que es justo lo que estoy haciendo.

¿Y si me quiero volver?

Puedes. Ese es el punto que la gente pasa por alto cuando se agobia con esta decisión.

Tu proyecto es el mismo en los dos sitios. Volver a una plataforma gestionada es conectar el repositorio y darle a desplegar. Media hora. Lo único que se queda atrás es la configuración del servidor, que ya no te hace falta.

Así que esto no es un matrimonio. Si en seis meses te cansas de mantener una máquina, te vuelves y no ha pasado nada. Yo lo tengo asumido: si el mantenimiento se me comiera más tiempo del que ahorro en dinero, volvería sin dramatizar.

Y si lo que estás decidiendo es más arriba, entre plataformas gestionadas, tienes la comparación en Netlify frente a Vercel. No hace falta que te metas en un servidor para ahorrar.

Lo que aprendí

Que la barrera de estas cosas nunca fue la dificultad técnica. Era el desconocimiento. Yo no montaba un servidor porque no sabía por dónde se empieza, y buscarlo en internet me devolvía cuarenta tutoriales contradictorios de años distintos.

Con una IA delante que conoce tu proyecto concreto y te va explicando, la migración deja de ser un proyecto de fin de semana y pasa a ser una tarde con interrupciones.

Eso no significa que debas hacerlo. Significa que si tenías ganas y te frenaba el "yo de esto no sé", ese argumento ya no vale.

Si quieres montar tu web y publicarla tú mismo, con dominio propio y sin depender de nadie, te lo enseño entero aquí.

Crea tu web con Claude Code

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