La primera app móvil que hice con Claude Code sin experiencia

Sin experiencia en móvil y sin cuenta de desarrollador. Hasta dónde llegué haciendo una app con Claude Code y dónde me quedé atascado.

Quería una app en el móvil. Mía, para una cosa concreta que hago todos los días y que ninguna app del mercado hacía como yo la quería.

Sé programar webs. De móvil no tenía ni idea. Y tampoco tenía cuenta de desarrollador en ninguna tienda, que es lo primero con lo que te chocas.

Llegué a tener la app funcionando en mi teléfono. Pero no llegué a publicarla, y esa parte también te la cuento porque es donde está el aprendizaje.

¿Se puede hacer una app móvil con Claude Code?

Sí, con una condición: que tengas claro qué tipo de app quieres, porque hay dos caminos muy distintos y elegir mal te cuesta días.

Camino uno: una app web instalable. Es una web hecha de forma que el móvil la puede instalar como si fuera una app. Icono en la pantalla de inicio, pantalla completa, funciona sin conexión si la preparas para ello. No pasa por ninguna tienda.

Camino dos: una app nativa de verdad. La que se descarga de la tienda, la que puede acceder a todo el hardware del teléfono, la que requiere cuenta de desarrollador, revisión y esperas.

Yo empecé por el dos porque es lo que uno se imagina cuando dice "app". Y acabé en el uno, que es donde debería haber empezado.

Con Claude Code, los dos caminos son viables. La diferencia no está en escribir el código: está en todo lo que rodea a publicar en una tienda.

Qué quería y qué monté

Una herramienta de registro rápido. Abrir, apuntar una cosa en dos toques, cerrar. Con los datos guardados en el propio teléfono y sincronizados con un sitio mío cuando hay conexión.

Nada de red social, nada de notificaciones raras, nada de cámara. Cuatro pantallas.

Ese perfil es exactamente el que no necesita ser una app nativa, y me costó una semana entera darme cuenta.

Lo que acabé teniendo es una app web instalada en la pantalla de inicio del móvil. Cuando la abro, no se distingue de una app normal: no hay barra de navegador, arranca instantánea, funciona sin cobertura. Y la actualizo publicando en mi servidor, sin pedirle permiso a nadie.

Si tu caso se parece al mío, ahórrate mi semana y lee directamente cómo hacer una app móvil sin pasar por las tiendas.

Cómo fue el proceso

Empecé como empiezo todo: contándole el contexto entero antes de pedir nada.

Qué quiero hacer, para qué la voy a usar, qué sé y qué no sé, y qué restricciones tengo (nada de cuentas de desarrollador, quiero poder actualizarla yo). Con eso, lo primero que hicimos no fue escribir código, fue decidir el camino. Y ahí ya me avisó de que para lo que quería, la app nativa era matar moscas a cañonazos. Le hice caso tarde.

Después, por bloques:

  • La estructura y las cuatro pantallas, con datos falsos para ver el aspecto.
  • El guardado local, que es lo que hace que funcione sin conexión.
  • La sincronización con el servidor cuando vuelve la cobertura.
  • El empaquetado para que el móvil lo reconozca como instalable: icono, nombre, colores, pantalla de carga.

En cada bloque yo probaba en el móvil antes de seguir. Eso es importante: en el ordenador todo se ve bien. Los problemas de una app móvil aparecen en el móvil, con el pulgar, andando por la calle y con el sol dando en la pantalla.

Si nunca has hecho nada así, el punto de partida sensato es tu primer proyecto web con Claude Code antes de meterte en móvil.

Lo que se me atascó

El teclado. Esto no me lo esperaba. En el móvil, cuando aparece el teclado, la pantalla se reorganiza y los botones que estaban abajo se van a saber dónde. Tuvimos varias vueltas hasta que quedó bien en los dos sistemas.

Los tamaños de toque. Lo que en el ratón es un enlace pequeño y cómodo, con el dedo es imposible. Tuve que agrandarlo todo. La primera versión era una web mirada en un móvil, no una app.

Probar en el móvil durante el desarrollo. Al principio hacía un cambio, lo publicaba y lo miraba en el teléfono. Insufrible. Se resuelve accediendo desde el móvil a lo que está corriendo en el ordenador, dentro de la misma red. Perdí un rato tonto hasta que lo monté.

Los iconos. Cada sistema quiere el icono en varios tamaños y con reglas distintas. Es un trabajo tedioso, sin ninguna dificultad, que se lleva más tiempo del que merece.

El offline de verdad. Que funcione sin conexión es fácil de decir y tiene bordes complicados: qué pasa si el usuario apunta tres cosas sin cobertura y luego vuelve, qué pasa si cambió lo mismo en dos sitios. Eso hay que pensarlo tú, la herramienta solo lo implementa.

Dónde me quedé

No publiqué en ninguna tienda. Y no fue por el código.

Fue porque publicar significa cuenta de desarrollador de pago, un proceso de revisión con normas que hay que leerse, capturas de pantalla en varios tamaños, textos de la ficha, política de privacidad y esperas de días por cada versión que mandas.

Para una app que uso yo, y a lo sumo cuatro personas más, eso es un proyecto en sí mismo. Y no un proyecto de programar: un proyecto de papeleo.

Así que me quedé donde estaba y no lo lamento. La app la tengo en el móvil, funciona, y cuando quiero cambiar algo lo cambio y lo tengo en el teléfono en dos minutos. Sin esperar la aprobación de nadie.

Qué haría distinto

Empezar por el camino sin tiendas. Siempre. Y solo saltar al nativo si me choco con algo que de verdad necesita el hardware del móvil y no se puede resolver de otra forma.

Probar en el teléfono desde el minuto uno. Todas mis primeras decisiones de diseño estaban tomadas mirando una pantalla de ordenador, y hubo que rehacerlas.

Hacer menos. Mi primera versión tenía funciones que me parecían imprescindibles y que no he usado nunca. Las cuatro pantallas que uso a diario son cuatro, y la mitad del trabajo fue para lo demás.

Decidir el guardado antes de la interfaz. Cambiar cómo se guardan los datos a mitad de camino toca todo lo demás. Es la decisión que hay que tomar primero y la que yo tomé la tercera.

Y ahora qué

Si quieres tu propia app y no vienes de programar, mi consejo es este.

Escribe en una frase qué hace tu app. Si la frase necesita comas y "además", tienes dos apps y ninguna hecha.

Empieza por la versión web instalable. Es más rápida, no depende de nadie, y la vas a tener funcionando en tu móvil el mismo día. Si dentro de unos meses te queda pequeña, ya migrarás, y entonces sabrás perfectamente qué necesitas.

Y no midas el éxito por si está en una tienda. Yo tengo una app que no está en ninguna, que usa poca gente, y que me resuelve una cosa concreta todos los días. Eso es exactamente lo que quería.

Si vienes de cero con la herramienta, empieza por Claude Code para no programadores y vuelve cuando tengas la primera web funcionando.

Si no sabes qué podrías montarte tú con la IA a partir de lo que ya haces, tengo un test corto que te da una respuesta concreta.

Hacer el test de IA

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