Bruxismo y TDAH: cuando aprietas los dientes sin saber por que

Aprietas la mandibula todo el dia y no sabes por que. El bruxismo tiene relacion directa con el TDAH y el estres que tu cerebro genera solo.

Mi dentista me miró y dijo: "Estás apretando los dientes de noche. Y me atrevería a decir que también de día."

Yo pensé: imposible. Yo no aprieto los dientes. Eso lo hacen las personas estresadas. Yo estoy bien.

Luego me puse a prestar atención. Y resulta que en ese mismo momento, mientras pensaba que no apretaba los dientes, tenía la mandíbula tan tensa que parecía que estaba intentando morder una piedra.

Si te han diagnosticado bruxismo, si te duele la mandíbula al despertar, si te pillas apretando los dientes en el metro, en el trabajo, viendo la tele, quiero hablarte de algo que probablemente tu dentista no te ha contado.

¿Qué tiene que ver apretar los dientes con el TDAH?

Más de lo que piensas.

El bruxismo es, en muchos casos, una manifestación física de la hiperactividad interna. Cuando piensas en TDAH, piensas en el niño que no para quieto en clase. Pero la hiperactividad en adultos no siempre se ve por fuera. A veces se queda dentro. Y cuando se queda dentro, tu cuerpo la expresa como puede.

Apretar la mandíbula. Mover la pierna sin parar. Morderte las uñas. Tensar los hombros. Son todas formas que tiene tu cuerpo de canalizar una energía que tu cerebro genera pero que no encuentra salida.

Hay estudios que muestran una prevalencia mayor de bruxismo en personas con TDAH. No es casualidad. Tu sistema nervioso está en un estado de activación constante que no baja ni cuando duermes. Y la mandíbula es uno de los músculos donde más tensión se acumula.

Es como tener el cuerpo en alerta constante. No hace falta que te pase nada estresante. Tu cerebro mantiene el estado de alerta por defecto, y tu mandíbula paga las consecuencias.

¿Por qué nadie te dice que el bruxismo puede ser TDAH?

Porque el bruxismo se trata como un problema dental. Vas al dentista, te hace una férula, te dice que estás estresado, y te manda a casa. Fin.

Nadie te pregunta si duermes bien. Nadie te pregunta si tu mente no para nunca. Nadie conecta los puntos entre esa mandíbula que aprietas y el cerebro que va a mil por hora detrás.

Y esto es un problema enorme. Porque si el bruxismo es un síntoma de la hiperactividad interna del TDAH, la férula no lo va a arreglar. Te va a proteger los dientes, sí. Pero vas a seguir apretando. Porque la causa está arriba, no abajo.

Es lo mismo que pasa con muchos síntomas físicos que nadie asocia al TDAH. Dolores de cabeza tensionales. Problemas digestivos por estrés. Contracturas crónicas en cuello y hombros. Todo conectado a un sistema nervioso que no sabe bajar de revoluciones.

¿Cómo saber si tu bruxismo tiene relación con el TDAH?

Pues mira, hay pistas.

Si aprietas los dientes no solo de noche, sino también de día. Si la tensión en la mandíbula aparece cuando estás concentrado, no solo cuando estás estresado. Si además del bruxismo tienes otros "tics" físicos: mover la pierna, juguetear con un boli, morderte el interior de la mejilla. Si tu nivel de estrés te parece desproporcionado para tu vida y no entiendes por qué estás siempre tenso.

Si te reconoces en varios de estos puntos, no estoy diciendo que tengas TDAH. Estoy diciendo que el bruxismo puede ser una pieza de un puzzle más grande que merece la pena explorar.

Según el DSM-5, la hiperactividad en adultos con TDAH se manifiesta frecuentemente como inquietud interna, no como movimiento visible. Y esa inquietud interna tiene que salir por algún lado. Tu mandíbula es uno de esos sitios.

Lo que puedes hacer además de ponerte una férula

La férula está bien. Úsala. Pero no pares ahí.

Lo que a mí me ha funcionado es ser consciente de la tensión durante el día. Suena obvio, pero no lo es. Cuando tienes TDAH, tu cuerpo puede estar contraído durante horas y tú no te das ni cuenta porque tu atención está en otra parte.

Ponerte alarmas cada par de horas para hacer un body scan rápido. ¿Mandíbula tensa? Relajar. ¿Hombros arriba? Bajar. ¿Pierna moviéndose a la velocidad del sonido? Bueno, esa la dejamos.

También funciona masticar chicle. En serio. Si tu mandíbula necesita actividad, dale actividad controlada. Es mejor masticar chicle que destrozarte las muelas sin darte cuenta. Parece una tontería, pero es compensación sensorial básica.

Y si todo esto te suena a que llevas años con síntomas que nadie conecta entre sí, quizá es momento de mirar el conjunto y no solo las piezas sueltas.

Esto no es diagnóstico médico. Si el bruxismo te está causando dolor o daño dental, consulta con un profesional. Y si sospechas que hay algo más detrás, un psicólogo que conozca TDAH puede ayudarte a ver el panorama completo.

Si aprietas los dientes, no paras quieto y sospechas que hay algo más, hice un test de TDAH con 43 preguntas basadas en escalas clínicas reales. 10 minutos para empezar a conectar puntos.

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