Alternativas gratis a Claude Code: hasta dónde llegas y qué pierdes
Se puede trabajar con un agente de código gratis. Cuatro opciones reales, hasta dónde llega cada una y cuándo la versión gratis te frena.
Me preguntan esto casi todas las semanas y siempre en la misma versión: "quiero probar esto de los agentes pero no voy a pagar veinte euros al mes para ver si me sirve".
Me parece razonable. Así que vamos con lo que hay gratis, hasta dónde llega, y en qué punto exacto te vas a chocar contra el techo.
¿Hay alguna alternativa gratis a Claude Code?
Hay varias, y funcionan. Lo que cambia entre ellas no es tanto la calidad de la respuesta como cuánto puedes pedirle antes de que te corte.
| Herramienta | Para quién | Precio real | Límite | Veredicto | |---|---|---|---|---| | Gemini CLI | Quien quiere empezar hoy sin tarjeta | Gratis con cuenta de Google, cuota diaria generosa | La cuota se acaba en sesiones largas | La mejor entrada gratis ahora mismo | | Google Antigravity | Quien no quiere ni abrir la terminal | Gratis en su fase actual | Es un entorno completo, pesa y distrae | El más cómodo para no técnicos | | Aider | Quien ya tiene claves de API y quiere pagar por uso | Gratis el programa, pagas los tokens que gastes | Sin clave no hace nada. Y los tokens se van rápido | Barato de verdad si eres disciplinado | | Cline | Quien vive dentro de VS Code | Extensión gratis, pagas el modelo que enchufes | Depende del modelo. Con modelos flojos se nota mucho | Buena si ya usas VS Code a diario |
Los planes gratuitos de este sector cambian cada dos meses: confirma la cuota actual en la web oficial de cada uno antes de montarte una expectativa.
Gemini CLI: por dónde empezaría yo si no quisiera pagar
Se instala en la terminal, entras con tu cuenta de Google y tienes una cuota diaria bastante amplia sin sacar la tarjeta. Es lo más parecido a la experiencia de trabajar con un agente en tu carpeta: lee archivos, escribe archivos, ejecuta comandos si le dejas.
Lo bueno es que la barrera de entrada es casi cero. Si nunca has hecho esto, el proceso es idéntico al de instalar Claude Code sin saber programar, solo que con otro comando.
Lo que se nota es la resistencia en sesiones largas. Cuando llevas hora y media con la misma conversación, muchos archivos abiertos y correcciones encadenadas, empiezas a ver respuestas que pierden el hilo de lo que estabais haciendo hace veinte mensajes. No es que se equivoque más: es que se olvida antes.
Antigravity: la ruta sin terminal
Si el problema no es el dinero sino que la terminal te da repeluzno, Antigravity es la salida. Te lo descargas como una aplicación normal, entras con tu cuenta de Google y ya tienes un sitio donde pedirle cosas a un agente con los archivos delante.
Yo lo uso como recomendación de entrada para gente que se bloquea en el primer paso. Funciona, es gratis y quita el miedo.
Lo que pierdes es ligereza. Es un entorno completo, con paneles, pestañas y opciones. Si vienes buscando "una cajita donde escribo lo que quiero", esto es bastante más que eso.
Aider y Cline: gratis el programa, no el uso
Aquí hay que aclarar una trampa de vocabulario que se repite mucho.
Aider y Cline son gratis en el sentido de que el programa no cuesta dinero. Pero ninguno de los dos incluye el modelo. Tú pones la clave de API y pagas por lo que gastes.
Y eso puede salirte muy barato o carísimo, según cómo trabajes. Si le pides cambios pequeños y concretos, pagas céntimos. Si le sueltas "revisa este proyecto entero y arréglalo", puedes gastarte en una tarde lo que cuesta un mes de suscripción. Sin avisos, sin tope, sin nadie frenándote.
Lo cuento porque he visto a gente entrar por la puerta de "es gratis" y salir con un susto en la factura de la API. La suscripción mensual, que parece más cara, tiene una virtud enorme: es un número que sabes de antemano.
¿En qué momento la versión gratis te frena de verdad?
Por experiencia, hay tres momentos y son bastante identificables.
El primero es la sesión larga. Todo lo gratis funciona bien en tareas de veinte minutos. Cuando llevas dos horas encadenando decisiones sobre el mismo proyecto, ahí es donde se separan las ligas. El agente bueno se acuerda de lo que decidisteis al principio. El agente justito repite preguntas que ya te hizo.
El segundo es el proyecto grande. Con cuatro archivos, todos aciertan. Con ciento cuarenta, la diferencia está en cuál sabe qué archivos mirar sin que se lo digas.
El tercero es la hora mala. Todos los planes gratuitos tienen cuota, y la cuota se agota justo cuando estás enganchado resolviendo algo. Y ahí es cuando descubres cuánto valía tu tiempo esa tarde. Si eso te ha pasado dos veces en una semana, ya tienes la respuesta a si pagar o no. Yo cuento en detalle qué plan uso y por qué, que no es el más caro por defecto.
Lo que pierdes al no pagar (dicho sin rodeos)
Pierdes autonomía en tareas largas. Un agente que aguanta el contexto puede hacer diez pasos seguidos sin que le supervises. Uno que no lo aguanta te obliga a estar encima, y entonces el ahorro es falso: estás pagando con tu tiempo.
Pierdes previsibilidad. Con cuota gratis nunca sabes si hoy te va a llegar.
Y pierdes las piezas que hacen que esto sea un sistema y no un chat: la configuración persistente del proyecto, las instrucciones que se cargan solas, la manera de dejarle escritas tus reglas para que no tengas que repetirlas cada mañana. Algunas alternativas ya lo tienen, otras lo están copiando, y ninguna lo tiene igual de redondo.
Un truco para estirar cualquier plan gratuito
Da igual cuál elijas: la cuota se gasta mucho más rápido de lo que crees, y casi siempre por el mismo motivo.
Le sueltas una petición vaga ("mejora esto") y el agente se pone a leer medio proyecto para adivinar qué querías. Esa lectura consume igual que el trabajo útil, y encima suele acabar en un resultado que no era.
Lo que hago yo, y multiplica lo que me cunde un plan limitado: decirle exactamente qué archivos mirar y qué quiero conseguir, en dos frases. "En este archivo, cambia esto por esto y no toques nada más." Es menos elegante que la conversación abierta y gasta una fracción.
El segundo truco es empezar conversación nueva en cuanto cambies de tarea. Arrastrar una conversación de hora y media a un asunto distinto significa releer todo el historial en cada mensaje. Con plan de pago solo va lento. Con plan gratuito, te come la cuota del día.
La recomendación por perfil
Si estás empezando y no sabes ni si esto te va a servir: Gemini CLI. Cero coste, cero riesgo, y en una semana sabes si te cambia la forma de trabajar.
Si la terminal te frena: Antigravity, y ya migrarás cuando pierdas el miedo.
Si ya sabes lo que haces y quieres pagar por uso en vez de suscripción: Aider, con la advertencia de la factura.
Si trabajas todo el día en VS Code: Cline.
Y si después de dos semanas gratis te has chocado tres veces con el límite en mitad de algo importante, deja de buscar la alternativa perfecta. Ya sabes lo que vale la herramienta. Ahí toca comparar de verdad, y para eso te dejo el repaso completo de alternativas a Claude Code, gratuitas y de pago.
Si no tienes claro qué herramienta de IA encaja con tu forma de trabajar, hay un test rápido que te lo dice en un par de minutos.
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